Sábado, 21 de enero de 2017

| 1982/08/09 00:00

LA GRAN DAMA DE LAS LETRAS

Margarita Yourcenar duró escribiendo 40 años el nuevo libro suyo, que ahora se traduce al español.

LA GRAN DAMA DE LAS LETRAS

OPUS NIGRUM, Margarita Yourcenar, Ediciones Alfaguara, 1982.
Desde las primeras frases de "Opus Nigrum" se advierte la diestra mano que conduce el relato, igual que en las "Memorias de Adriano", conocidas universalmente y que Julio Cortázar tradujo con maestría al español. En la novela que ahora se comenta agrada también la excelente versión de Emma Calatayud, traductora asimismo de Gide, que conserva en castellano la atmósfera poética y el poder de evocación de quien ha sido considerada como la escritora de mayor sabiduría narrativa. En su técnica entra la capacidad de tratar hasta el mínimo detalle con tanto cuidado y minucia como si fuera aislado y único, permitiendo a los lectores el "placer" de ser ellos quienes descubren las secretas relaciones que lo atan con los demás elementos de la historia. Es la misma autora la que explica en notas contenidas al final de "Opus Nigrum" la génesis de su novela, madurada durante casi 40 años desde un esbozo inicial publicado en su juventud. Igual le ocurrió con la recreación del emperador Adriano, aunque el proceso fue mucho más breve que el de Zenón, por tratarse de un personaje histórico cuya fisonomía se desprende de los documentos de la época. Pero en el caso del protagonista de su última novela, un médico alquimista y filósofo del siglo XVI, a la autora le fue preciso extraer de las historias de muchas gentes que vivieron en el mismo período, entre estas Paracelso, Miguel Servet, Campanella y Leonardo da Vinci, los rasgos esenciales refundidos en Zenón.
A lo largo del siglo XVI, las tierras flamencas se convirtieron en hervidero de pasiones, donde se entremezclaron y chocaron el Catolicismo y la Reforma. A manos llenas circulaba entonces el oro de América, con el que se compraban los más finos tejidos, vinos, especias, cristales, tapices y joyas, y se enriquecía la burguesía compuesta por mercaderes y banqueros, de cuyos préstamos dependía el esplendor de las cortes española y francesa. Zenón, fruto ilegítimo de los amores de un hombre de Iglesia y una burguesa (igual que Erasmo), nació en 1510 y fue educado por un clérigo, quien lo familiarizó con la cultura griega y con la obra de Copérnico, sembrando en él las inquietudes del amanecer humanístico y el interés por la medicina y la cábala, así como por las investigaciones científicas. Después de numerosos viajes, de publicar tratados que lo llevaron a burlar la vigilancia del Santo Oficio, y de atender a los apestados en las epidemias, se refugió en un convento franciscano, donde recibió la influencia del prior. Lo que sin embargo no impidió finalmente que se suicidara para evitar, al ser apresado, la hoguera de la que no escaparon ni Giordano Bruno ni Miguel Seryet, ligados con Zenón por múltiples lazos.
En este gran fresco hay lugar, como es lógico, para que se despliegue el arte de Margarita Yourcenar, con su singular combinación de poesía y realismo que parece emparentada con la pintura flamenca. En su galería no faltan las damas cubiertas de brocado, o con los rígidos petos y cofias de la pintura de Van Eyck, ni los frailes que se divierten con las escenas escabrosas a la manera de las trasladadas por el Bosco a sus lienzos, ni los soldados mercenarios que escriben versos antes de combatir en las batallas. Por la hondura, complejidad y trabazón interior de Zenón, cabe preguntarse si constituye la máxima creación de la autora, superior a ún a Adriano. Pero en cualquier caso es un nuevo testimonio de la razón que indujo a la Academia francesa a romper por ella una discriminación de siglos, venciendo además el problema de haber adquirido la escritora un certificado de nacionalidad norteamericana. Por fortuna existía el precedente de Julien Green, nacido y educado en Francia pero hijo de norteamericanos, quien al ingresar en la máxima autoridad de la lengua pronunció su célebre frase: "La patria es el idioma". La decisión de la Academia francesa repercutió en la española y luego en las hispanoamericanas, que se apresuraron a abrir sus puertas a la mujer. El resto de escritoras francesas, Nathalie Sarraute, Margarita Duras, Francoise Sagan y aun Simone de Beauvoir, cedieron el campo a esta anciana que ha trabajado siempre sola y segura de su vocación por la novela clásica de análisis. El día de su entrada en la Academia, al preguntarle un periodista por qué no llevaba el espadín del uniforme reglamentario, respondió sencillamente: "Mi espada es un lápiz".--
Elisa Mújica
De padre francés y madre belga, Marga rita Yourcenar, nació en Bruselas, en 1903, y se educó en francia, en cuya lengua ha escrito numerosas novelas, de las cuales están traducidas al español. "Alexis o el tratado del inutil combaté: "Memorias de Adrianó: "El alquimista", "Tiro de gracia" y ahora, "Opus Nigrum", que fue Premio Fémina, 1968. Especializada en la historia de la Italia del Renacimiento, la Grecia clásica y la antigua China, ha viajado por numerosos países de Europa y Oriente Medio. Ingresó en la Academia francesa en mayo de 1980. Es soltera y vive en Maine, Estados Unidos, donde continúa dedicada a escribir.*

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