Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 1990/04/23 00:00

LA LEY DE LA SELVA

El drama de dos mujeres engañadas y el erotismo, son los principales elementos de la versión televisada de "La vorágine"

LA LEY DE LA SELVA

Las primeras imágenes muestran el río, ancho y fangoso, con un barco de vapor que avanza penosamente. Luego, la cámara enfoca el tronco de un árbol y desciende hasta encontrar los restos cansados de Arturo Cova, Fidel Franco, Helí Mesa y Griselda. A pocos pasos de ellos se encuentra Alicia, demacrada, sudorosa, a punto de finalizar su parto. . .

La escena continúa: los chillidos de los animales se confunden con los ruidos de la selva y el llanto del bebé recién nacido. Entonces la cámara muestra un plano amplio, generoso, del verde tropical del llano grande, de la espesa selva... Así, con ese homenaje a la vida, comienza la miniserie de televisión más costosa que se ha realizado en el país: "La vorágine".
La obra clásica de José Eustasio Rivera. Esa historia que ha sido considerada por muchos literatos como un canto al machismo latinoamericano que ha sido convertida por el guionista y director Lisandro Duque en e drama de dos mujeres que huyen de sus maridos, de ellas mismas, de toda la miseria moral y física que las acosa día y noche.
El proyecto de realizacion de "La vorágine" lo inició RCN Television hace un año. Para su ejecución se destinaron 300 millones de pesos que se invirtieron en la producción de doce capítulos que comenzarán a emitirse el próximo 7 de abril. Los trabajos de grabación se iniciaron el 4 de noviembre del año pasado en Leticia. Se trabajó durante 13 horas diarias en plena selva y hubo necesidad de trasladar cuatro toneladas de equipo técnico para lograr los efectos especiales que se requerían. Allí en la manigua se grabaron 200 de las 300 escenas de la miniserie. Participaron 70 actores, mil extras entre baquianos, indígenas y actores de teatro. Para lograr una óptima calidad de fotografía se adquirieron dos cámaras de televisión que permiten una nitidez cercana a la del cine. También se rodó en los Llanos Orientales, Bogotá y Tolima. En total fueron mil horas de grabación.

Pero la miniserie no es sólo un derroche de tecnología. A ello se suma un experimentado elenco de actores encabezados por Armando Gutiérrez (Arturo Cova) el poeta que transmite todas las inquietudes estéticas y sociales de José Eustasio Rivera y expresa lo que este no se atrevia a decir públicamente en su época; Frank Ramírez (Barrera), el hacendado que explota y esclaviza. Que asesina y roba sin que nadie lo frene; Florina Lemaitre (Alicia), la muchacha bogotana que huye de un matrimonio con un hombre mayor y escapa con Cova a los Llanos; María Fernanda Martínez y Waldo Urrego son Griselda y Fidel Franco, esposos, separados por las circunstancias, son los mejores amigos de Cova y Alicia. También actúan Carlos Barbosa, Carmenza Gómez, Alonso Ortiz, Edgardo Román y Héctor Rivas.

Originalmente, "La vorágine es una reflexión sobre la violencia y la injusticia. Se centra en la explotación del caucho y en las relaciones que mantienen poderosos y siervos en los Llanos. Es una reflexión romántica de un hombre que creía en la libertad y el amor. Y a través de su protagonista exhibe sus sentimientos sin pudor alguno. Para su director, Lisandro Duque, Arturo Cova, el héroe de "La vorágine", es un "alter ego" de José Eustasio Rivera, quien además de escritor fue un aventurero que a través de su alucinante viaje por los Llanos Orientales y la selva se encontró consigo mismo.

Lisandro Duque ha decantado esa selva verbal y centrado la historia en las dos mujeres. Muestra cómo se establece una relación aparentemente imposible entre esa muchacha bogotana, delgada y sofisticada y la mujer opulenta, campesina, con una visión elemental del mundo y los hombres.
"Se cuenta la historia de dos mujeres que engañadas por Barrera terminan convirtiéndose en sus sirvientas, pero sin perder jamás su dignidad. Esto le da a la obra una dirección feminista de la que carece la novela original", dijo Lisandro Duque.

Dos elementos marcan el desarrollo de la miniserie: la violencia y el erotismo. Hay violencia en los paisajes del llano y la selva. Violencia en la esclavitud y explotación de indios y caucheros. Violencia en la relación de empresarios y empleados. En los celos y la desconfianza entre los protagonistas. Y las escenas eróticas se convierten en uno de los escasos recursos que le quedan a los personajes para sobrevivir.

Esta atmósfera llena de sangre, muerte, suspenso, drama, amor, deseo y ambiciones desatadas, ha sido muy bien captada en esta adaptación.
Los actores trabajan contenidos por la mesura que es característica en Lisandro Duque. También ha sido muy cuidadoso en la técnica de los efectos especiales. Ha sabido recoger en imágenes las sensaciones de miedo y vértigo que la selva produce. Especialmente cuando todo queda en silencio porque hombres y mujeres saben que los animales han iniciado sus depredaciones. En este caso, son los mismos personajes quienes destruyen cuanto los rodea y después comienzan a destruirse ellos mismos. Todo esto hará parte de la miniserie que ya está vendida para varios países latinoamericanos, y participará en varias exhibiciones que se realizaran en los proximos meses en Europa. "La vorágine", esa mezcla de conflictos y pasiones, narradas en los años veinte por Rivera, será la segunda versión televisiva colombiana, esta vez con toda la espectacularidad de la tecnología montada para llevar a cabo uno de los proyectos más ambiciosos en la televisión nacional.-

LAS VERSIONES
A pesar de contener una trama llena de violencia y aventuras, "la vorágine" ha despertado poco el interés de realizadores y guionistas, tanto para televisión como para cine. En Venezuela, Argentina, Brasil y México se hicieron varios años atrás algunas versiones para televisión pero ninguna de ellas memorable.

En 1948, un director llamado Miguel Zacarías, quien al mismo tiempo era uno de los productores más activos de su época, adaptó con la ayuda de quien después sería uno de los más populares directores de melodramas, Alfonso Corona Blake, una versión que los críticos de entonces elogiaron. " La vorágine" tuvo un reparto encabezado por Armando Calvo (como Arturo Cova), René Cardona (como Franco) y la colombiana Alicia Caro (como Alicia).

La película en blanco y negro se exhibió en Colombia un año después, duraba dos horas, dos minutos y en su banda sonora incluía canciones colombianas como "El boga", "Calerón llanero" y "Brisas del Pamplonita" .

En 1975, la programadora RTI realizó durante sesenta capítulos diarios una versión de la novela, con libretos escritos por el samario Norberto Diaz Granados, un periodista radicado actualmente en Venezuela.. El director era Eduardo Gutiérrez y su producción duró más de un año.
El reparto estaba formado por Mariela Hijuelos, quien murió durante la grabación y fue reemplazada por María Cecilia Botero; Julio César Luna, Lucero Galindo (como Griselda), Gaspar Ospina, Sofía Morales, Lyda Zamora, Gilberto Puentes y Ronald Ayazo.
Recientemente, Julio Cesar Luna, recordando esa época, diría que se divirtió mucho con la grabación de " La vorágine" porque le dieron el aire de aventura y romance que la historia original contenía. Luna en ese entonces era el galán del momento

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