Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 5/21/2016 12:00:00 AM

La ley del mercado

En una ciudad francesa de provincia, un obrero navega el laberinto institucional del desempleo en un entorno opresivo, donde no hay lugar para la solidaridad ni la esperanza. *** ½

Título original: La loi du marché

País: Francia

Año: 2015

Director: Stéphane Brizé

Guion: Stéphane Brizé y Olivier Gorce

Actores: Vincent Lindon, Karine de Mirbeck

Duración: 93 min

¿Cuál es la ley del mercado? ¿Comprar barato y vender caro? ¿O quizás se trate de algo más cruel: a papaya servida, papaya partida? En esta película la ley del título tiene algo opresivo e inescapable, una ley más cercana a la de la gravedad que a esas leyes con las que aún es posible negociar, redactadas por los órganos legislativos de un país.

Es una ley asfixiante que termina por robarle la humanidad a todo el mundo y ante la cual no hay recurso ni apelación posible. Es el infierno que hemos construido para nosotros mismos.

El personaje central es Thierry Taugourdeau (interpretado sólidamente por Vincent Lindon), un obrero que ha sido despedido de una fábrica y que vemos al comienzo de la película sentado ante un asesor, discutiendo porque lo pusieron a hacer un curso que nunca le servirá para encontrar empleo por no tener experiencia previa en el campo.

“No se puede hacer cualquier cosa con la gente. Hay que tratarlos bien”, le dice entre ofuscado e indignado al burócrata que lo atiende. Pero el buen trato, al menos como lo entendemos desde acá, está totalmente ausente.

La película está estructurada en episodios levemente conectados, como si el sistema en el que está inmerso Thierry no le permitiera a los individuos hacerse cargo de su destino, conectar con su voluntad los episodios de su vida. La sensación que da es de una depresión profunda: la conexión entre un momento y el siguiente es azarosa y mecánica.

Esa sensación de descontrol se agudiza gracias a la cámara que concentra su atención sobre Thierry, en su rostro cuando puede o en su nuca cuando no, como esperando que reaccione de alguna manera ante ese poderoso arroyo que se lo está llevando por delante.

Estos episodios aislados van dando forma poco a poco al retrato de una vida precaria. Casado y con un hijo que sufre de parálisis cerebral, Thierry discute el cierre de la fábrica con sus excompañeros, hace entrevistas laborales vía Skype, toma cursos de cómo comportarse frente a posibles empleadores y de baile con su esposa.

Todo es profundamente desolado. En estos ensayos de entrevista lo que se le pide es una cordialidad absoluta, se le critica su forma de sentarse, de hablar y de vestir, como si no estuviera aplicando a un trabajo sino a un reinado de la simpatía.

La ley del mercado parece exigir convertirse en un robot, cercenando cualquier posible sentimiento de solidaridad con sus semejantes, cualquier gesto que delate una interioridad inconforme o percepción de injusticia.

Y cuando finalmente consigue un trabajo como guardia en un supermercado, su reclamo del comienzo, la declaración de que a la gente “hay que tratarla bien”, colapsa silenciosamente. Parece ser mejor tener la seguridad de un cheque mensual que indignarse ante el estado de las cosas.

La ley del mercado es una película desoladora, tristísima, una crónica de cómo el capitalismo tardío del primer mundo no solo perdió los trabajos manufactureros, sino la posibilidad de entrar en contacto con sus semejantes. Estreno el 26 de mayo. n

CARTELERA

**** Excelente  ***½ Muy buena   *** Buena   **½ Aceptable  ** Regular  * Mala

Dos mujeres y una vaca **

Camino a un pueblo para que les lean una carta, las protagonistas del título encuentran arbitrariedad y violencia en esta cinta colombiana.

Phoenix ****

Obra maestra de Christian Petzold que examina críticamente los efectos sociales y morales de la II Guerra Mundial.

Taxi Teherán ***

Jafar Panahi, uno de los directores más reconocidos del cine iraní, hace una doble reflexión sobre la vida de la gente y el poder del cine.

Capitán América: guerra civil ***

Una decena de superhéroes se enfrentan entre sí en esta película divertida que cuestiona las implicaciones de tener poderes.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.