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| 12/28/1998 12:00:00 AM

LA MUJER DE LAS LUNAS

Con su disco 'Luna nueva' Rosana quiere repetir el éxito de 'Lunas rotas'. La española se presenta en concierto esta semana en Bogotá.

Dentro del AR-arte, la música fue el género que más rápido sintió la presencia de los avances tecnológicos. Los años 80 fueron clara evidencia de ello y no sólo en las propuestas cercanas al rock y el pop. Bajo el manto tecnológico, por ejemplo, el jazz vivió una de sus épocas más infértiles, los sonidos bailables se volvieron más calculados, a pesar de su aparente calor, y los cantautores no dejaron de agregar el frío sabor de los sintetizadores a sus acompañamientos. Es claro que en esa especie de viaje circular que hacen el arte, la moda y otras expresiones que acompañan lo cotidiano de la sociedad, estamos nuevamente ante la naturalidad, la manifestación sencilla, el menor recurso en pro del mejor resultado. Esto ha sido evidente en la música que se viene haciendo en España en los últimos años. Al comienzo con el llamado Nuevo Flamenco y luego con la aparición de una serie de cantautores que hacen pensar en esos grandes tiempos de personajes como Serrat o Aute. Ahora es la generación de Pedro Guerra, Inma Serrano, el dúo Ella Baila Sola o Rosana, entre otros, gente que prefiere el carácter intimista de la guitarra como complemento de la voz al lado de los acompañamientos más sencillos posibles. Rosana es el más reciente y más grande éxito en esa línea musical. Basta con decir que de su primer álbum, Lunas rotas, publicado el año pasado, ha vendido en su tierra natal más de un millón y medio de copias y un millón más a nivel internacional (cerca de 40.000 en Colombia). La fórmula del éxito, que seguramente no existe, radica justamente en esos factores de simple naturalidad. Rosana posee una voz profunda que transmite un mensaje directo sin mayores pretensiones bajo un ambiente de guitarras acústicas, un delicado acompañamiento de percusión y un elemento melódico grácil que atrapa con facilidad, evidentes en sus primeros éxitos, A fuego lento, Si Tú no estás y El talismán. Su nuevo trabajo discográfico, grabado hace tan sólo dos meses, es ya todo un suceso. Se titula Luna nueva y es una propuesta en la que Rosana quiere hacer evidente su capacidad de diversificar sin salir de los conceptos básicos ya mencionados. Si bien su primer disco se alimentaba de algunos aires flamencos, aquí le ha abierto espacio al bolero, al ritmo cubano, a un sutil matiz brasileño, a la canción religiosa norteamericana _acompañada por el grupo Harlem Gospel Singers_ y a la balada ranchera, esta última con una canción que aparece dos veces en el disco, una con su voz _obvio_ y otra interpretada por la gran María Dolores Pradera. Lo válido aquí es que, a pesar de lo ambicioso que pueda parecer, en cada uno de estos frentes no se pierde su sello característico. Rosana, quien nació en Lanzarote, Islas Canarias, España, en 1963, se ha convertido rápidamente en una de las figuras más destacadas de la música en el mercado hispano. Actualmente de gira por Latinoamérica, la cantante visita a Colombia y realiza un par de presentaciones esta semana, martes primero y miércoles 2 de diciembre, en el Teatro Nacional La Castellana de Bogotá. n
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