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| 8/4/2012 12:00:00 AM

La nueva ola del cine colombiano

En los próximos meses llegan a las salas de cine cuatro óperas primas de directores colombianos. 'Chocó', 'La Sirga', 'Sofía y el terco' y 'La Playa D.C'. Son historias sencillas y actuales, muy bien realizadas.

No es común que en Colombia se estrenen varias películas nacionales en un mismo semestre. Mucho menos que sean óperas primas de directores jóvenes. Por eso es tan sorprendente que a partir de esta semana y durante los dos meses siguientes lleguen a cartelera cuatro películas de esas características. Se trata de Chocó, La Sirga, Sofía y el terco y La Playa D.C.

Esta avalancha de estrenos también sorprende por la impecable factura de las producciones. Las cuatro han sido exhibidas en festivales internacionales y han recibido muy buena crítica. Sus directores, Jhonny Hendrix Hinestroza, Andrés Burgos, William Vega y Juan Andrés Arango, decidieron hacer historias sencillas -pero no por eso ligeras- que reflejaran problemas de la realidad nacional, sin caer en estereotipos. Tocan temas como el de los desplazados en diferentes regiones del país o los efectos nefastos de la minería ilegal. Esta nueva ola es otra prueba más del buen momento que atraviesa el cine nacional.
 
La tranquilidad de la laguna
 
La laguna de La Cocha, en Nariño, es el escenario de esta película dirigida por William Vega. La Sirga se inicia con la llegada de Alicia, una joven huérfana que busca un nuevo hogar después de la destrucción de su pueblo. Es acogida por su tío, dueño de un hostal derruido llamado La Sirga (una cuerda para amarrar embarcaciones).

La cinta transcurre en el paisaje nebuloso y frío de La Cocha y la tranquilidad de la laguna parece permear los días de sus habitantes. “Sin embargo, en las orillas se ven las huellas del conflicto armado de Colombia, que está presente de manera implícita en cada momento”, le dijo Vega a SEMANA.

La idea de la película nació de los viajes de su director por Colombia, quien encontró en La Cocha un paisaje visualmente impactante y una comunidad arraigada. Durante el mes de rodaje, el equipo de producción vivió junto a la laguna y a la comunidad de campesinos e indígenas que la habitan.

Para Vega era importante que la película fuera casi como un documental, por lo cual no quería tener actores reconocidos en su reparto. La mayoría son de Nariño y todos son rostros nuevos en el cine colombiano. La actriz principal, Joghis Arias, tiene una historia personal muy parecida a la de su personaje. A los 8 años tuvo que salir de su pueblo en Florida, Valle, huyendo de la violencia. Su padre y abuelo murieron en el conflicto.

La película fue presentada este año en Cannes y estará en los cines nacionales desde el 24 de agosto.
 
Volver a las raíces
 
La primera película de Johnny Hendrix Hinestroza lo conectó con sus raíces. A los cinco años partió del Chocó y regresó con la ilusión de hacer una película que retratara a la comunidad afrocolombiana. Ambientada en las cercanías del río San Juan, Chocó cuenta la historia de una mujer —interpretada por Karent Hinestroza— que lucha para mantener a sus dos hijos y a su marido.“Esta película me enseñó lo bacano que es ser negro”, le dijo Hendrix a SEMANA, quien creció con la sensación de que sus posibilidades estaban limitadas por el color de su piel.

Para producir Chocó se acercó a la población afro por medio de talleres, de los cuales salieron tres documentales cortos hechos por la propia comunidad. “Cuando se filma una película, esto convierte en una anécdota en el sitio en que se hace el rodaje”, explica el director. Los rituales, música y espacios de esta comunidad quedaron retratados en la cinta.

“Volver a Chocó es un rencuentro con una forma particular y tradicional de vida en la que se convive con la naturaleza”, añadió. En Chocó la naturaleza se está viendo afectada por la minería ilegal que hace parte de la vida diaria de los personajes.

Otra parte vital es la música que está presente durante toda la historia, no como una banda sonora externa. Los personajes cantan o tocan instrumentos en vivo y el sonido el agua, que para el director representa a Chocó, está presente en todo momento. “No tienen nada”, dijo Herndrix, “pero lo tienen todo”. Chocó hizo parte de la más reciente selección del Festival de Cine de Berlín y se estrenó en Colombia este fin de semana.
 
El Pacífico en Bogotá
 
Juan Andrés Arango, director de La Playa D.C., quiso mostrar una Bogotá distinta a la que conocen la mayoría de los capitalinos. Después de realizar un trabajo con desplazados, Arango se inspiró en uno de ellos para escribir el guión. La cinta participó en el festival de Cine de Cannes en la categoría Una Cierta Mirada, y se estrenará en Colombia a comienzos de octubre.

Tomás, el protagonista, es un joven que llega a la ciudad con su madre y hermano, provenientes de las costas del Pacifico. Ahora vive en una ciudad en la que la arena de la playa ha sido remplazada por el asfalto. A través de sus ojos, el espectador se adentra a la cultura de estas comunidades desplazadas: su habla, su música,  su moda y la discriminación a la que son sometidos. “Fuimos muy bien recibidos por la comunidad, ya que nos conocían y fueron nuestros guías y seguridad durante el rodaje”, le dijo Arango a SEMANA.

El elenco está conformado por actores naturales que aportaron al guión situaciones de su vida. Vega utilizó espacios reales a los que pudo acceder gracias al trabajo previo que realizó con las comunidades afro que nutrieron todos los aspectos culturales del largometraje.

La música en la película es una mezcla de ritmos urbanos y pacíficos. Los personajes son un reflejo de esta unión que se ha vuelto inevitable.
 
La terquedad de Burgos
 
Sofía y su marido son una pareja de rutinas. Se levantan, toman el desayuno y se despiden. En la noche cenan, ven las noticias y van a dormir. A medianoche, cuando el marido empieza a roncar, ella lo voltea y se vuelve a dormir. Al día siguiente el ciclo vuelve a empezar. Mientras tanto, Sofía sueña conocer el mar.

El proceso de Andrés Burgos, el director y guionista fue, de cierta forma, como el de su personaje. El cine era una etapa que creía haber cerrado después de dirigir un cortometraje diez años atrás. Pero la historia de Sofía y el terco lo reencontró con lo que él llama una amante perdida. La película se estrenó en el Festival de Cine de Cartagena donde recibió el Premio Especial del Jurado, y este viernes llegó las salas de cine del país.

La producción del largometraje duró un año, durante el cual Carmen Maura, actriz española reconocida por sus papeles en Volver y La comunidad, leyó el guión y se unió al proyecto para interpretar a Sofía. El acento español no le causó problemas pues su personaje no habla. La participación de Maura ayudó a conseguir otros recursos y a cimentar el proyecto.

De esta historia nacieron tres productos: el guion, una novela corta y la película. En la novela se profundiza en el pasado de los personajes y el final es diferente al del film. “Yo quería crear una historia sencilla”, le dijo Burgos a SEMANA. Los diálogos son austeros y no recurre a artificios como efectos especiales y juegos de cámara. Sofía y el terco es una película llena de color y humor sutil. Es, finalmente, una historia bien contada.
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