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| 5/6/1985 12:00:00 AM

LA OTRA CARA DE STEVENSON

La novela "Playa de Falesa", descubre al escritor inglés como cronista de la época oscura del colonialismo

El maestro de la novela fantástica y del relato de aventuras Robert Louis Stevenson, sepultado hace casi un siglo en la cima de una montaña de Samoa, ha resurgido ahora en un nuevo papel: el de cronista de la época oscura del colonialismo.
Un reciente libro acerca del autor de "La isla del tesoro", describe cómo en sus últimos cinco años de febril producción, en el Pacífico sur, Stevenson trocó la ficción por la realidad para exponer la explotación colonialista.
En la novela Beach of Falesa (Playa de Falesa), el mensaje del famoso escritor escocés fue suficientemente audaz como para acarrearle la desaprobación de su editor, y radicales mutilaciones.
La trama de amores interraciales y manipulación de nativos del Pacífico por mercaderes blancos hirió la sensibilidad victoriana, dijo Barry Menikoff, autor de "Robert Louis Stevenson y The Beach of Falesa, Un estudio de publicaciones victorianas", en el que incluye los pasajes eliminados del texto original.
"Los ingleses no querían verse presentados con una imagen antipática de imperialistas", comentó. "Pero este aspecto de Stevenson que la gente no conoce, el de su período del Pacífico, ejerció una enorme influencia sobre Joseph Conrad, Rudyard Kipling, Jack London. Todos leyeron y fueron afectados por Stevenson".
Pocos samoanos leen hoy a Stevenson en las aldeas que bordean las laderas verdes del monte Vaea. "Cuando yo era niña teníamos que aprender su vida de memoria", recordó la profesora Fanaafi Le Tagaloa, autora de la única traducción de "La isla del tesoro" al samoano. "Hoy en día apenas si se encuentran obras de Stevenson aquí".
Pero eso no significa que "Tusitala"--el narrador de cuentos--haya sido olvidado. Los samoanos adornan su recuerdo con mitos y detalles misteriosos. "Vengan a ver a Tusitala", gritan los niños a los visitantes, y los acompañan en el ascenso de una hora hasta el sepulcro. Al pie de la montaña varios jardineros atienden los amplios prados de Vailima, la suntuosa mansión de Stevenson que es ahora una residencia oficial del gobierno. El estudio donde escribía es mantenido tal cual estaba en vida del novelista.
Cuando en 1889 llegó en una goleta fletada a la cercana bahía de Apia con su esposa norteamericana Fanny, el escritor, ya famoso a los 40 años, vino en busca de un clima favorable para su salud quebrantada. Ya habia publicado sus grandes exitos de venta, "La isla del tesoro", "El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde" y "Secuestrado" .
Al cabo de unas semanas Stevenson decidió establecerse en La Florida isla samoana de Upolu, a medio mundo de:distancia de los salones literarios londinenses. Compró 120 hectáreas agrestes y construyó "mi hermosa casa brillante y ventosa", sin parangón en los mares del sur primitivos, con un gran salón bordeado por arboledas, una espaciosa biblioteca y el único hogar de leña de toda Samoa.
A la manera de un cacique samoano reunió allí a un clan familiar con su madre anciana, sus hijastros y un primo. Setenta y dos toneladas de muebles y enseres domésticos de la familia fueron traídos desde Gran Bretaña. La mesa de Vailima ofrecía frutos locales y lo exótico, desde bananas y piñas hasta vino importado de Burdeos. "Estuvimos abajo en el pasado, pero ahora estamos como dioses panzurrones y disfrutamos de todo", escribió Stevenson a un amigo. Aquí concentró su atención en el colonialismo, un tema que estudió detenidamente en sus viajes por los mares del sur. Escribió el ensayo Footnote to History (Acotación a la historia), en el que enjuicia la intervención de las grandes potencias, y otras tres de ficción acerca del encuentro del hombre blanco y el aborigen, entre ellas "Playa de Falesa".
"Quiso que los ingleses tuvieran conciencia de su colonialismo", dijo John Enright, un erudito en la vida y obra de Stevenson, que dicta una cátedra universitaria en la vecina Samoa norteamericana.
En "Playa de Falesa" un negociante blanco toma como socia a una hermosa mujer samoana, otro hombre blanco aterroriza a los nativos al explotar sus supersticiones, y misioneros blancos son ridiculizados.
Menikoff dice en su libro que pasajes enteros de "Falesa" fueron suprimidos porque contradecian "las convicciones políticas, sexuales y religiosas más profundamente arraigadas", de las esferas británicas del poder..
En una entrevista telefónica, Menikoff, profesor de inglés en la universidad de Hawai, dijo que la obra de Stevenson en el Pacifico fue precursora de una literatura "colonialista", como la expuesta décadas después por E.M. Forster en Passage to India.
"Ese fue el aspecto más importante de la carrera de Stevenson, cuando alcanzó la madurez", agregó.
Pero el novelista escocés no llegó a escribir su gran libro, que pensaba titular " Los mares del sur" . Una apoplejia lo abatió a la edad de 44 años el atardecer del 3 de diciembre de 1894.
Esa misma noche brigadas de samoanos trabajaron por turnos a las órdenes de sus caciques para abrir una senda en la empinada ladera del Monte Vaca y llevaron su ataúd a la cima, donde Stevenson había pedido que lo sepultaran.
La tumba, pintada con esmalte verde y blanco, desde la cual se aprecia una hermosa vista de las aguas azules del mar del sur, ostenta el epitafio que él mismo escribió y cuya traducción más o menos libre podria ser: "Aquiíyace donde anheló estar el marino en casa, desde el mar, y el cazador desde el monte, en el hogar". -
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