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| 5/18/1987 12:00:00 AM

LA PARAFERNALIA DE LA UP

Con la apertura política los "mamertos" acceden a la publicidad burguesa

La desabrochada entrevista que el senador Iván Marulanda concedió para la edición de El Espectador, el Domingo de Ramos, no fue la única sorpresa de los periódicos ese día. Había una más que, de golpe, pasó inadvertida para muchos lectores pero que para quienes la vieron significó una novedad: un mensaje de la Unión Patriótica a los cristianos.
A pesar de lo raro que sonó que la UP aprovechara la primera celebración de la Semana Santa para hacer proselitismo político-religioso, el aviso no era un hecho aislado, sino que forma parte de toda una estrategia de la Unión Patriótica para conquistar clientela. En este plan el arma más importante es una que parecía poscrita para los grupos de izquierda: la publicidad.
En efecto, como si se tratara de un partido político convencional, más ligado a la realidad del consumo capitalista que a la sobriedad socialista, la Unión Patriótica ha metido varios goles publicitarios en los últimos meses. La ofensiva publicitaria comenzó en octubre con algo más cercano a la ideología que al deseo de capturar nuevos "mercados": un mensaje en tarjeta blanca, en el que, con letra de puño alzado (de puño alzado, no de brazo armado), reproducía una frase de Simón Bolívar: "La unión es la que nos hace falta para completar la obra de nuestra regeneración".
A partir de esa búsqueda de la unión para completar la obra de la regeneración el vuelo de imaginación publicitaria partió y creó lo que parecía un imposible: la parafernalia de la UP. Después de aquella tarjeta, vino un afiche. Era noviembre y se trataba de invitar a un banquete por la paz y el derecho a la vida, pero la promoción del acto no se hizo solo en altavoces capturadores de pueblo en las barriadas ni en hojas mimeografiadas, sino que se imprimieron afiches. No carteles, afiches. Y en ellos el símbolo principal era una silueta de mujer -de mujer bonita- con un cabello largo, invadido de palomas a punto de emprender el vuelo.
Llegó diciembre con su alegría y la UP se lanzó a saludar a sus copartidarios, benefactores y amigos con una tarjeta bien jalada. Para ella se recurrió a Pedro Alcántara, pintor caleño de prestigio y parlamentario UP en ejercicio. Con lodo el color de un cuadro titulado "Manuel es Nosotros" se diseñó el saludo por las festividades y se auguró éxito en la construcción de la paz democrática.
No es raro, cierto, que un partido diga ¡feliz Navidad!, pero en ese caso la tarjeta de la UP sobresalió por sobria y, sobre todo, porque nadie se esperaba que hasta allá llegara esta asimilación de la izquierda al mundo de las relaciones públicas del capitalismo.
Del uso de la publicidad-institución se pasó a la estrategia de la publicidad-seducción. El pasado Día Internacional de la Mujer, a muchas compañeras y también a muchas señoras comunes y silvestres, les llegó su beso de la UP convertido en un bouquet de rosas cecilias, muy kistch él, muy blancas ellas y con dos detalles adicionales y cautivadores: un mantel en papel semejando un encaje y, de ñapa, un conato de poema, tal vez no muy romántico, pero bueno no se trataba del día del amor y la amistad: "Mujer: por todo el amor y el valeroso empeño que su vida significa para el futuro de Colombia reciba el inmenso abrazo de miles de compatriotas que hoy caminamos a su lado por la democracia".
Viseras para las manifestaciones diurnas, camisetas estampadas, brazaletes para la militancia y carpetas para los documentos salidos de congresos nacionales del partido, también forman parte de esta nueva manera de un grupo de izquierda de acercarse al mercado de los votos.
LOS CRANEADORES
A diferencia, eso sí, de los partidos convencionales, la UP no ha recurrido a agencias de publicidad, sino que montó su propio equipo de "craneadores". Son militantes activos del movimiento, muy distintos, claro, a aquellos publicistas tradicionales que gastan materia gris, hablan chévere y oyen a Bob Dylan. Tan distintos como esto: a cargo de la estrategia de penetración de mercado de la Unión Patriótica está Carlos Efrén Agudelo, un ex miembro del grupo de Autodefensa Obrera -ADO-, que fue amnistiado. Y, con él, trabajan compañeras y compañeros voluntarios, que vienen de centros juveniles, de núcleos de mujeres y de estudiantes con sensibilidad.
Auque falta mucho trecho para que con esta parafernalia la UP se consagre en el mundo de la publicación política, resulta un hito esa modificación de la estrategia. Estrategia que, en dos palabras, quiere decir que las ideologías no sólo entran por los oídos sino también por los ojos. Y, de seguir por ese camino, puede que no esté muy lejano el día en que la izquierda realice fiestas tan multitudinarias, mundanas y capitalistas, como la que hace, por ejemplo, el PC francés en unión del periódico L'Humanité: una fiesta tan mundana, tan capitalista, tan moderna, que el show puede llegar a ser un concierto de la super-reina del punk Nina Hagen.
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