Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1999/09/27 00:00

LA VERDAD SE REVELA EN EL RECUERDO

Un hermoso libro de memorias del realizador francés Marcel Pagnol.

LA VERDAD SE REVELA EN EL RECUERDO

Un libro de memorias verdadero. Porque muestra cómo en la infancia se descubren las
grandes pasiones y se observa el mundo de una manera total. En la infancia las cosas dan lo mejor, su
pureza esencial y, al mismo tiempo, la frágil realidad de los mayores, las trampas que utilizan diariamente
para sobrevivir.
Marcel, el protagonista (en la vida de los hombres llegará a ser un gran director de cine, dramaturgo y
escritor, miembro de la Real Academia Francesa), cuenta la historia de su familia afincada en Aubagne, un
pueblo situado a la sombra del monte Garlaban, en la Provenza. Este lugar es el corazón de la historia, un
pequeño paraíso convertido en sitio de peregrinación por los lectores de Pagnol. Allí llegará su abuelo, un
tallador de piedra, y allí nacerán el pequeño narrador y su padre, un maestro de escuela anticlerical con alma
de misionero: "Como los sacerdotes _decía mi padre_ nosotros trabajamos para la vida futura: sólo que para
los demás".
La historia del abuelo muestra a un hombre resuelto y lleno de energía que decide darles a sus hijos un mejor
destino. El abuelo reverencia el conocimiento hasta el punto de "instalar en la enseñanza a sus seis hijos,
y fue así como mi padre, a los 20 años de edad, salió de la Escuela Normal de Aix-en-Provence, y se hizo
maestro".
El viejo Marcel guardará, como recuerdo de su abuelo, la almádena que utilizaba para golpear la dura cabeza
de las pinzas de acero, y este objeto macizo será un símbolo de la firmeza y la determinación de una familia
de la cual él se siente heredero.
La relación de Marcel con sus padres los muestra siendo siempre sus padres, y él no puede imaginar
cómo haya sido ni su juventud ni su infancia "Eran mi padre y mi madre, desde la eternidad, y para siempre.
La edad de mi padre eran 25 años más que yo, y esto nunca cambió. La edad de Augustine era la mía,
porque mi madre era yo y de niño pensaba que habíamos nacido el mismo día".
Un bello episodio que recrea en pleno la personalidad de Marcel niño es cuando su padre los lleva a él, a Paul
y a su pequeña hermana a conocer el recién nacido hijo de la tía Rose. Aunque Mangiapan, un compañero de
clase, le había explicado a Marcel que los niños salen del ombligo de sus madres "desabotonándolas", él
nunca lo pudo comprobar porque en el momento de nacer su hermana fue enviado con Paul a la casa de la
tía. Ahora es su oportunidad.
El bebé de la tía Rose tiene un problema, y es ser "niño de viejos", como lo advierte la señorita del carnicero,
pues Rose tiene 28 años y su marido 39. Entonces Marcel dice: "... me imaginaba que estaría todo encogido,
y sin duda lleno de canas y con una barba blanca como la de mi abuelo _más pequeña claro está, y más fina_
una barba de bebé...Todo iba a ser muy interesante. Pero mi decepción fue total. Nos llevaron a la
habitación para saludar a la tía Rose. Su aspecto era el de alguien perfectamente abotonado, a pesar de la
palidez".
La manera como el padre de Marcel organiza el viaje de vacaciones a la Provenza, la historia de la cacería,
la entrañable voz del narrador que nos hace sentirlo cercano todo el tiempo, dispuesto a mostrarnos la
maravilla del mundo que lo rodea _pero sin dejarse engañar de los mayores_, la sencillez de la narración,
hacen de éste un libro hermoso para quienes creen que la verdad se revela en el recuerdo.

Novedades
Mario Vargas Llosa
Conversacion en la catedral
La ciudad y los perros
Narrativa breve
Alfaguara, 1999
"A los 15 años yo era capaz de jurar por la técnica narrativa de 'Conversación en la catedral", dice el escritor
argentino Martín Caparrós.
A los 15 años muchos jóvenes latinoamericanos de los años 70, jóvenes de clase media con una muy pobre
tradición de lectura en sus casas, descubrían fascinados las obras de Vargas Llosa y con ellas se metían de
cabeza en la literatura moderna. Ediciones inolvidables del Círculo de Lectores de la cual conocieron por
primera vez a los escritores del boom.
Treinta años después han pasado muchas cosas. "¿En qué momento se había jodido el Perú?", se
preguntaba Zavalita, el protagonista de Conversación en la catedral. Pregunta todavía vigente, por desgracia,
no sólo para el Perú, sino para casi toda América Latina. Los resultados de la economía y de la política,
vistos en retrospectiva, no permiten llamarse a engaños. Si se hiciera un balance hoy saldrían mejor
libradas ese puñado de novelas que deslumbraron al mundo de la guerra fría y del Vietnam y que aún hoy
siguen dando una identidad y una vigencia cultural en medio de la crisis.
Llegan ahora las ediciones 'definitivas' en la biblioteca Mario Vargas Llosa, de la editorial Alfaguara. Las
que tal vez quedarán en la memoria de las nuevas generaciones. Los escritores del boom emprenden su
camino incierto hacia la posteridad literaria. Por lo pronto, qué envidia de aquel adolescente desconocido que
está a punto de leer Conversación en la catedral o La ciudad y los perros.

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