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| 1/30/2016 12:00:00 AM

“Las columnas de prensa tienen muy poco peso”: Antonio Caballero

‘El oficio de opinar’, el nuevo libro de Antonio Caballero, abarca sus últimos 15 años como columnista y caricaturista siempre crítico de la realidad nacional.

“Justo en la esquina de la cuadra de mi casa hay una señora desplazada del Urabá antioqueño que vende aguacates espléndidos. Vi una señora que quería comprarle un aguacate a mi vecina de Urabá. La llamó desde lejos con el dedo, abriendo unos centímetros la ventanilla de su Mercedes-Benz blanco.

– A cómo los aguacates

–A tres mil o cuatro los grandes –contestó mi vecina.

–O me lo deja a mil o la denuncio al alcalde por estar invadiendo espacio público. Y le decomisan esa mercancía ilegal y además la meten presa.

De haber sido valiente hubiera levantado la tapa todavía sin robar de la alcantarilla más cercana, para desbaratarle a tapalcantarillazos el Mercedes blanco a la señora. Pero no lo hice. Somos cobardes”. Fragmento de ‘Historia de un aguacate’, Antonio Caballero, octubre de 2003.

Así es Caballero. Un denunciador comprometido. Un hombre a la antigua que, pasada la primera década del siglo XXI, sigue escribiendo a máquina y envía sus columnas por fax. Solo una vez, en sus más de 30 años como columnista, ha enviado su columna semanal digitada por correo electrónico, eso sí, con una nota para los correctores de estilo que decía: “No se acostumbren. Esto solo será esta vez”.

El oficio de opinar reúne los últimos 15 años de columnas que ha escrito para SEMANA, Arcadia y SoHo quien de manera tajante ha cuestionado a gobernantes colombianos, latinoamericanos y gringos. Antonio Caballero se caracteriza por despertar polémica con temas de absoluta relevancia como las víctimas del conflicto, la lucha armada o la guerra contra las drogas. Lleva más de 40 años controvirtiendo las opiniones conservadoras que le indignan. Y exponiendo dos de sus temas recurrentes: “La lucha armada no es del pasado, existe en Colombia y otros países por razones locales y no por razones ideológicas universales” y “la guerra contra la droga es insensata, lo que hace es fortalecer la destrucción del país y el poderío de los Estados Unidos”.

El matrimonio que Caballero ha construido entre la imagen y la palabra también aparece en el libro. El oficio de opinar incluye más de 100 caricaturas del Monólogo, en las que el autor entrega su visión tan personal de los personajes que encarnan a la sociedad colombiana, como el político, el guerrillero, el narcotraficante o el oligarca. Y también aparece la sección titulada ‘Mil palabras por una imagen’, que Caballero realiza para Arcadia, en la cual, a tiempo que analiza una fotografía, toca temas que van desde los efectos de la minería en Colombia, hasta la belleza de las piernas de Margarita Rosa de Francisco.

A lo largo de las 378 páginas de este volumen de Semana Libros, que ya está a la venta, impera el sentido crítico. “Trato de opinar –dice Caballero-, en la manera en la que no lo hacen la mayoría de opinadores colombianos. Casi todos tienden a ser profundamente conservadores, profundamente complacientes con la opinión prevalente, que es la de la ultraderecha”. El libro termina con tres ensayos para Soho que hablan sobre cómo le llega la vejez a los hombres y lo que sí le gusta a Caballero de Estados Unidos.

Al preguntarle por qué sus lectores habituales deben comprar El oficio de opinar, Antonio Caballero responde: “Para que se den cuenta de que las columnas de prensa tienen muy poco peso. Para que vean que yo permanentemente digo las cosas, pero eso no tiene el menor efecto sobre el poder”.

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