Miércoles, 18 de enero de 2017

| 2002/02/26 00:00

Lectores perezosos

Se acaba de publicar el más completo estudio de lecturabilidad realizado hasta el momento en Colombia. Los resultados son muy desalentadores.

Lectores perezosos

El promedio de lectura de un colombiano está entre dos libros y dos libros y medio al año, y en general cada persona mayor de 12 años dedica un poco más de cuatro horas a la semana a la lectura.

Entre quienes dicen ser lectores este promedio asciende a cinco libros por año. Estas son algunas de las principales conclusiones que arrojó el estudio que emprendió la Cámara Colombiana del Libro en el segundo semestre del año 2000 y que ahora se puede conocer completamente gracias a la publicación del libro Hábitos de lectura y consumo de libros en Colombia, que se llevó a cabo gracias al apoyo del Ministerio de Cultura, el Ministerio de Educación, el Centro Regional para Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc), el Dane y Fundalectura. Parte de estos resultados se dieron a conocer en la pasada Feria del Libro en Bogotá.

El estudio se realizó en las 11 principales ciudades del país y tomó como muestra principal a la población mayor de 12 años, una cifra equivalente a 13 millones de colombianos. Los cuestionarios tuvieron 15 preguntas esenciales con el ánimo de estimar qué lee la gente, la frecuencia diaria, las motivaciones, la asistencia a bibliotecas y la cantidad de textos que cada encuestado compra al mes, entre otros temas.

El estudio concluye que el 68 por ciento de la población lectora (8,8 millones de colombianos) “manifiestan leer habitualmente libros u otros medios”, y de ellos 5,8 millones dicen haber leído al menos un libro en el último año. La población que presenta mayor número de lectores es la de los estudiantes y, por supuesto, la de maestros, docentes e investigadores que están vinculados a la educación.

El promedio de libros al año que lee un estudiante, en edad de trabajar, es de 4,6 cifra que sobresale respecto al promedio de 1,9 por personas que no estudian. Para Jorge Orlando Melo, director de la Biblioteca Luis-Angel Arango, quien hace un análisis de los resultados, “si se compara la proporción de lectores dentro de la ‘población en capacidad de trabajar’ teniendo en cuenta el nivel educativo, resulta aún más claro el sistema escolar. Vista a largo plazo, esta comprobación tiene consecuencias significativas. Por una parte sugiere que el comportamiento del lector debe haber subido en las décadas recientes, al aumentar la proporción de población con niveles de educación mayores. Por otra parte, este hecho sugeriría que la tendencia al incremento de la lectura debería mantenerse en los próximos años”.

Para el investigador Germán Rey, “si en los más jóvenes tienen una importancia decisiva los profesores, seguidos de los familiares, las personas de más edad dicen que su mayor influencia fue la iniciativa propia y los familiares”. Entre los diferentes campos que cobija la investigación hay conclusiones que también resultan un tanto obvias. Las personas con mayores ingresos leen más, lo mismo que la población con un nivel educativo superior a cinco años comparado con personas que apenas terminaron su primaria.

El 23 por ciento de la población asiste a bibliotecas, el 21,2 por ciento compró libros en el último año y el 13,3 por ciento tiene bibliotecas superiores a 100 ejemplares. El 6 por ciento sólo lee libros y periódicos, el 0,2 por ciento lee revistas e Internet y, según el estudio, los hombres leen más periódicos que las mujeres (37 y 26 por ciento respectivamente). Los motivos que llevaron a leer a la población en los últimos 12 meses fueron, en su orden: 20 por ciento por entretenimiento, 17 por ciento por estudio, 11 por ciento por desarrollo personal, 10 por ciento por cultura general y 5 por ciento por trabajo.

Para el investigador Germán Rey “llama la atención que leer libros de moda esté muy por debajo de la escala de compra y que igualmente los comentarios de prensa sean prácticamente insignificantes como razón de compra de libros”. Uno de los panoramas más preocupantes es precisamente el de la oferta y la demanda de textos. Para Richard Uribe, director ejecutivo de la Cámara Colombiana del Libro, “es alarmante que sólo el 21 por ciento compre al menos un libro al año. ¡Sólo uno de cada cinco compradores potenciales lo hace!”. Pero más allá de la creencia de que los altos precios de los libros son la causa de este hecho, la verdadera razón que arroja el estudio es la falta de hábito de lectura.

Hábitos de lectura y consumo de libros en Colombia recoge no sólo los amplios resultados de uno de los estudios más detallados sobre el tema realizado en los últimos años, sino también el análisis y las conclusiones de expertos que ayudan a interpretar un panorama que no es muy alentador.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.