Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2004/06/13 00:00

'Lifting' a la Mona Lisa

Un equipo multidisciplinario se encargará de intervenir 'La Gioconda', amenazada de muerte por el deterioro de su base de madera.

'Lifting' a la Mona Lisa

Muchas historias se han producido alrededor de la mágica sonrisa de La Gioconda. En este último tiempo, las librerías del mundo entero han dado cuenta del Código Da Vinci como uno de los libros más vendidos. Ahora, el Museo del Louvre anuncia que la prestigiosa huésped vuelve a ser objeto de un tratamiento facial para corregir sus ya acentuadas arrugas. Sin embargo, el tratamiento no se hará en su rostro sino a sus espaldas.

Pese al hecho de que la capa pictórica está en un buen estado, la pintura cuenta con una falla técnica en su soporte, un panel de madera de álamo de 11 milímetros de espesor sobre el cual Da Vinci la pintó. Varios estudios han demostrado que esta fina hoja de madera se mueve de acuerdo con los cambios de humedad que existan en el ambiente. Ante un clima seco tiende a retractarse ligeramente y se pandea un poco. Cuando el ambiente es más húmedo se relaja ligeramente. Esa es la razón para que la obra esté ubicada desde 1974 en una vitrina climatizada que le permite mantener una temperatura constante.

Vincent Pomarède, director de conservación del Louvre, le comentó a SEMANA: "Lo que nos importa de la obra no es necesariamente la temperatura, esta es sólo una variable para ajustar la buena humedad. Lo que buscamos es tener un medio ambiente en el cual la humedad sea lo más constante posible". Estos problemas han hecho que la obra haya sido tratada varias veces. En el siglo XVIII apareció una grieta que fue restaurada mediante unas piezas de madera que permitieron consolidarla. Posteriormente en el siglo XIX y luego en 1971, fecha de la última intervención, se realizaron dos arreglos en la parte trasera de la obra que tenían como finalidad controlar mejor este movimiento.

Las arrugas de la Mona Lisa se están haciendo cada vez más visibles. Se tiene la sospecha de que la fina hoja de álamo se está moviendo un poco más que de costumbre o se está moviendo de una manera distinta. El motivo podría ser que la madera que le fue añadida en la parte posterior hace ya 300 años se esté moviendo de manera diferente a la más nueva, que fue añadida hace 35 años. Este tratamiento no tocará para nada la capa pictórica y por eso mismo, explicó Pomarède, no se puede hablar realmente de una restauración sino de una intervención en la parte posterior.

Para enfrentar este problema se decidió adelantar un estudio multidisciplinario que durante un año permita cruzar experiencias de distintos expertos y definir si se le hace un lifting a la Mona Lisa quitándole las piezas de madera o reemplazándolas por unas nuevas. El equipo de investigadores estará compuesto por historiadores del arte especializados en Da Vinci e ingenieros especializados en movimientos de la madera, clima y medio ambiente.

El grupo estará conformado también por técnicos en fotografía para realizar un dossier completo de la obra, actualmente inexistente. Las nuevas tecnologías intervendrán a través de análisis muy precisos con microscopios electrónicos y nuevas técnicas de radiografía.

Una comisión internacional de cuatro o cinco países convocará al grupo. Se prevé una participación de italianos -por su experiencia en Leonardo-, ingleses y belgas, profundos conocedores del trabajo en madera. Se espera que al final del estudio, La Gioconda sea reinstalada en una vitrina nueva y con más espacio para que la gente la pueda ver mejor a partir de abril de 2005.

Razones de un mito

La investigación sobre el origen de la modelo es bastante segura pues cuenta con documentos y cartas sobre quién fue esta célebre mujer. Es Lisa Gherardini, la mujer del mercader florentino Francesco del Giocondo, quien solicitó un portarretrato de su esposa a Leonardo. Desde que inició la obra en 1403, Leonardo jamás se separó de ella hasta su muerte. La enigmática sonrisa puede ser el reflejo del trabajo realizado y perfeccionado por el autor a lo largo de los años.

Sobre la celebridad de la mítica figura de la Mona Lisa, existen varias interpretaciones. Buena parte de la notoriedad viene de su autor. Leonardo da Vinci ha sido considerado uno de los grandes genios de la historia por sus aportes a la pintura, la escultura, la arquitectura y la ingeniería. También se hizo famosa porque desde muy temprano estuvo entre las más importantes colecciones de arte. A la muerte de Leonardo la compró el rey Francisco I de Francia. Desde su llegada a París perteneció a las colecciones de los reyes hasta que en 1798 llegó al Louvre.

Para los historiadores de la pintura es una obra difícil de entender. Aún se desconoce cómo trabajó Da Vinci. Se sabe que utilizó unas pinceladas supremamente finas y una pintura que contenía una mezcla de aceites y esencias, pero la técnica de Leonardo es misteriosa y esto hace que se haya consagrado como algo mítico para los profesionales. Seguramente ha influido en que es una de las obras más reproducidas en los libros, los periódicos y que se haya vuelto una especie de sinónimo del arte.

Una última razón de su leyenda puede ser el robo que sufrió en 1911, cuando un obrero quiso rescatar para su país "uno de los símbolos del arte italiano". Después de tres años fue devuelta a Francia y su notoriedad aumentó cuando el escritor André Malraux, ministro de Educación de Francia, decidió prestarla en los años 60 y 70 a Estados Unidos y Japón. "El robo y los viajes, afirma Pomarède, pueden ser la razón de su éxito pero no ayudaron en nada a su conservación".

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