Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 1998/05/25 00:00

LO QUE BRILLA ES ORO

Colombia se alzó con una medalla de oro y dos de bronce durante el Concurso Internacional de Ballet de La Habana

LO QUE BRILLA ES ORO

La representación colombiana al V encuentro internacional de academias para la enseñanza del ballet y IV concurso internacional de estudiantes de ballet que acaba de concluir en La Habana, Cuba, se situó más allá de la acostumbrada 'actuación meritoria' que suele tener el país en estos eventos: Juliana Henao, Angela Correa y Jaime Francisco Díaz, entre los 14 y los 16 años, se alzaron respectivamente con una medalla de oro y dos de bronce en el concurso, uno de los más acreditados de su género en el mundo. Lo que no es poca cosa, por el prestigio cubano en el mundo del ballet y la danza clásica. De hecho, los colombianos debieron enfrentar no solo la numerosa representación de bailarines cubanos, sino también delegaciones de países tan consolidados en este medio, como Italia, Francia, Estados Unidos, Venezuela, Perú, Paraguay, México y Brasil, que llegó a La Habana con una representación de 80 bailarines, amén de un exigente jurado que presidió Fernando Alonso y en el cual se encontraban figuras de la prestancia de Alberto Méndez, Ramona de Saa y Gino Labati. Lo más notable de la representación colombiana corrió por cuenta de la Academia Anna Pavlova de Bogotá e Incolballet de Cali. Aunque la actuación de Incolballet fue ampliamente reconocida, la suerte acompañó a la delegación de la academia bogotana, que alcanzó las medallas mencionadas. Compitiendo en sus respectivas categorías mostraron sus condiciones artísticas y técnicas a través de una agotadora serie de eliminatorias en coreografías del repertorio clásico y romántico del siglo XIX, neoclásico de la primera mitad del XX y contemporáneo. Para la Academia Pavlova, que dirigen Jaime Díaz y Ana Consuelo Gómez, se da una doble satisfacción. Por el oro de Juliana Henao y el bronce de Angela Correa, y por la actuación de Jaime Francisco Díaz, su hijo, formado naturalmente allí y quien se perfecciona hoy en la Escuela de La Habana. Es nuevo en Colombia pero bastante frecuente en países con tradición: la consolidación de una dinastía balletística. Sus padres fueron los primeros bailarines clásicos profesionales del país y su hermano Felipe, con 24 años, solista del San Francisco Ballet y tercer premio del Concurso mundial de Moscú, se prepara para ingresar al Real Ballet de Holanda. Estos concursos abren con facilidad puertas del ballet: Jaime Francisco Díaz, por ejemplo, logró además una especie de breve contrato para actuar en Brasil en los próximos meses. Para septiembre los hermanos Díaz representarán a Colombia en el Concurso mundial de Jackson en Missisippi, que es una especie de 'quién es quién' en el mundo de las nuevas estrellas de la danza.

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