Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 9/7/1998 12:00:00 AM

LUCES CAMARA... ACCION

Al lado de realizadores de la talla de Jorge Alí Triana y Sergio Cabrera, los premios de cine de Mincultura le abren paso a una nueva generación de directores.

El cine colombiano inspirado en el realismo mágico de Gabriel García Márquez parece haber cumplido su ciclo. Al menos eso es lo que piensan los jóvenes directores que, al lado de curtidos realizadores como Jorge Alí Triana y SergioCabrera, fueron galardonados con los premios de cine otorgados la semana pasada por el Ministerio de Cultura en la modalidad de largometraje.
El monto total, de 900 millones de pesos, fue subdividido en tres categorías: Opera Mayor, para producciones cuyo presupuesto supera los 800 millones de pesos; Opera Media, para pe-lículas con un costo inferior a los 600 millones, y Opera Prima, para proyectos de menos de 400 millones. En la primera categoría el jurado, conformado por Claudia Triana de Vargas, Li Chow y Esther Saint-Dizier, escogió como ganadores, a Jorge Alí Triana, por su proyecto Yo soy Bolívar, y a Sergio Cabrera, por Golpe de estadio, cinta que en estos momentos se encuentra en proceso de posproducción y cuyo premio _a propósito_ está en suspenso por la posible inhabilidad de Cabrera de recibir el incentivo en su calidad de representante a la Cámara. Por su nutrida carrera en el medio ambos directores han sido considerados por muchos como fuera de concurso. En cambio, junto a ellos se ha situado un grupo que aspira a convertirse en representante fidedigno de una nueva generación de cineastas nacionales, con características propias, propuestas innovadoras y una visión decididamente racional de lo que debe ser la industria cinematográfica en Colombia. Ellos son Raúl García y Rodrigo Triana, ganadores en la categoría de Opera Media, y José Antonio Dorado y Javier Gutiérrez, triunfadores en la de Opera Prima.
Aunque cada uno ha tenido una trayectoria distinta (ver recuadros) son varios los rasgos que los unen. En primer lugar su concepción con respecto a las posibilidades de hacer cine en Colombia. El sueño de las grandes y utópicas producciones ha sido dejado de lado para pensar en proyectos que sean realmente viables. "El criterio es hacer películas a bajo costo de manera que sean rentables, comenta Raúl García, pero para eso es fundamental que la historia sea buena". Rodrigo Triana, por su parte, añade: "Si 500.000 espectadores ya es considerado un éxito en taquilla, debemos asegurarnos de que esa cifra sea suficiente para recuperar la inversión. Eso sólo es posible con películas baratas".
En segundo lugar, están convencidos de que la realidad del país debe ser vista desde perspectivas diferentes de las del realismo mágico, influjo que ha marcado buena parte del desarrollo del cine nacional de los últimos años. En este sentido no es una casualidad que tres de las cuatro propuestas sean de corte urbano. Kalibre 35, de Raúl García, tiene como escenario fundamental a Bogotá y narra la traumática aventura de un grupo de jóvenes cineastas que, en su desesperado empeño por encontrar financiación para su película, deciden robar un banco. El argumento es sacado de un caso de la vida real ocurrido en Francia a comienzos de los 60, pero su desarrollo es un intento por rastrear la problemática de la juventud colombiana. El Rey, de José Antonio Dorado, está influenciada por el cine negro norteamericano y concentra su atención en las raíces del narcotráfico en Cali. Mientras En lo oscuro, de Rodrigo Triana, es la historia de dos familias de un barrio de invasión en Bogotá que se ven afectadas, de manera abrupta y feroz, por la llegada del alumbrado público. Sólo Javier Gutiérrez, con su proyecto Regreso a la nada, deja de lado la ciudad, pero igual se remite a la época del bandolerismo con una parábola que no sólo habla de las travesías de su personaje principal sino de las secuelas de la violencia en el campo y del significado de la tierra.
La tercera y última coincidencia tiene que ver con la edad. Ninguno pasa de los 35 años, un rasgo que, entre otras cosas, señala una ruptura con el pasado, un cambio generacional que aspiran a que se vea reflejado en la pantalla en una nueva narrativa cinematográfica.
Por el momento a todos les sobran las ganas de llevar sus propuestas a feliz término. Sólo una de ellas, Kalibre 35, está culminada y su estreno está programado para diciembre. Las otras tres son apenas proyectos que con el premio esperan obtener el aval de la empresa privada en la financiación total de la producción. A pesar de los obstáculos, lo cierto es que el hecho de que se hayan presentado a concurso más de 80 guiones, sin contar los que participaron en las modalidades de corto y medio metraje, arroja una prueba palpable de los deseos y el optimismo de hacer cine en Colombia.

Javier Gutiérrez
'Regreso a la nada'
Egresado de la facultad de cine de la Universidad Nacional en la primera promoción de la carrera, este bogotano es de la idea de no producir cine para los gustos del público sino, al contrario, para que el público se sienta transformado con él. Paralelo a su trabajo cinematográfico al lado de directores como Jorge Echeverri, buena parte de su trayectoria está más asociada al teatro en obras como Amores simultáneos, Opio en las nubes, y recientemente Hienas, chacales y otros animales carnívoros. Regreso a la nada, escrito junto con Héctor Barahona, es su primer proyecto de largometraje en Colombia.

Jose Antonio Dorado
'El Rey'
Al frente de la serie Rastros y rostros, de Telepacífico, y auspiciado por la Universidad del Valle, este comunicador social caleño es uno de los documentalistas más respetados de la televisión nacional. Sus programas han sido galardonados en varias ocasiones y muchos de ellos han sido exhibidos en España, Francia, Puerto Rico y Venezuela. El Rey es su primer largometraje de ficción y partió de las investigaciones realizadas para Rastros y rostros sobre el origen del narcotráfico en Cali. La película será producida con la ayuda de la Universidad del Valle.

Raúl García
'Kalibre 35'
Aunque se graduó de músico en el Conservatorio Nacional sus inquietudes por el séptimo arte lo llevaron hasta Bulgaria, donde estudió cine en la Academia Superior de Cine y Teatro de Sofía. En 1990 regresó a Colombia y tras más de 25 cortos y mediometrajes, Kalibre 35 se ha convertido en su primer largo, escrito a cuatro manos con el guionista Dago García. De alguna manera su película responde a la ausencia de un cine urbano contemporáneo y, de paso, a las dificultades de producir en Colombia. La cinta estará lista para diciembre.

Rodrigo Triana
'En lo oscuro'
Es hijo de Jorge Alí Triana pero ha logrado ganarse por sí mismo un espacio en la pantalla chica en la dirección de dramatizados como Dos mujeres, Los motivos de Lola y Clase aparte. Estudió cine en Buenos Aires y en este campo se estrenó como asistente de dirección de Amar y vivir, de la mano de Carlos Duplat. En lo oscuro es su primera película y por medio de la tragicomedia espera llamar la atención sobre los problemas de la intolerancia en Colombia.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1844

PORTADA

Francisco superstar

La esperada visita del papa a Colombia tiene tres dimensiones: una religiosa, una política y otra social. ¿Qué puede esperarse de la peregrinación del sumo pontífice?