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| 6/17/1996 12:00:00 AM

MAESTRO DE ILUSIONES

LA HISTORIA DE UN COMPOSITOR QUE SOÑO CON LA FAMA Y LO ABANDONO TODO POR LA PEDAGOGIA

Director: Stephen Herek Protagonistas: Richard Dreyfuss, Glenne Headley, Jay Thomas, Olympia Dukakis, William Macy. Era cuestión de unos cuantos años. El compositor y director de orquesta Glenn Holland (Richard Dreyfuss) aceptó el empleo como profesor de música en una escuela de Portland, Oregon, sólo con el ánimo de prepararse para lo que sería una brillante carrera como músico. Pero el tiempo lo tendría unido a la pedagogía como un imán del que jamás pudo soltarse. El filme del director Stephen Herek, por el cual Dreyfuss logró una nominación al Oscar como mejor actor, es ante todo un homenaje a los casi siempre anónimos maestros de escuela que, en sacrificio de su profesión, se convirtieron en los principales inspiradores de cientos de jóvenes. En Maestro de ilusiones (Mr. Holland's Opus), el profesor Holland debe enfrentarse, contra su propio deseo, a estudiantes cuya única motivación es hacer sonar bien un instrumento. El caso es que su sacrificada labor termina por gustarle. Aunque la historia parezca conmovedora, Maestro de ilusiones no posee ningún elemento dramático positivo que sustente la cantidad de clichés que aparecen en la película. El mejor momento, cuando descubre que su hijo nació sordo, es desperdiciado de manera tan olímpica que semejante tragedia paradojal resulta siendo apenas un hecho apenas circunstancial unido a su frustración de compositor, resuelto además al acomodo por un director al que sólo le preocupa lo que hay en la superficie del drama. En última instancia, le interesa sólo atacar, entre lágrima y sonrisa, el corazón del espectador, organizando todos los mecanismos necesarios para que la historia del profesor Holland esté metida dentro de una cajita de cristal. En estas circunstancias, a pesar de la solvente caracterización de Dreyfuss, en Maestro de ilusiones todo parece falso. Como homenaje a los maestros la cinta es sin duda conmovedora, pero como película deja mucho que desear.
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