Domingo, 22 de enero de 2017

| 2016/05/23 20:09

Más problemas en Festival Iberoamericano de Teatro

Si la corporación no logra llegar a un acuerdo de pago con sus proveedores, en 2018 no podrían realizar el evento.

Si la junta directiva del Festival no llega a un acuerdo de pago con sus proveedores el evento podría ir a un remate judicial. Esto significa que podría ser vendido a otra empresa privada. Foto: Archivo Semana

Cuando se pensaba que el debate sobre el Festival Iberoamericano de Teatro estaba por concluir, aparecieron varios de sus proveedores que reclaman el dinero que todavía les debe la corporación y manifestaron que si la junta directiva de la organización no llega a un acuerdo de pago con ellos, en el año 2018 no se podrá realizar el evento.

Una de las empresas afectadas fue El Roble S. A. S., la cual tuvo a cargo la preproducción, la producción y la posproducción del Festival en el 2014. La compañía, en su función de productora, estaba obligada a contratar a los proveedores que requería el evento. En este caso fueron más de 100 empresas y personas naturales que también están siendo afectados por la deuda.

Cuando El Roble quiso cobrar lo que le correspondía por sus servicios no obtuvo una respuesta satisfactoria. Según lo que le informó Pedro Pablo González, abogado de la firma, a Semana.com “no le respondieron a la empresa por el pago de 475 millones de pesos por sus honorarios y tampoco el dieron el reembolso de 300 millones que gastaron por la contratación de proveedores”.

En 2015 esta compañía demandó y el Juzgado Tercero Civil Municipal de Bogotá ordenó unas medidas cautelares que consisten en el embargo de todas las cuentas bancarias que estuvieran a nombre del Festival Iberoamericano de Teatro, de sus derechos sobre la venta de boletería de la versión 2016 y el embargo de la marca, lo cual podría poner en riesgo la realización de las próximas ediciones de uno de los eventos más queridos por los colombianos y más sobresalientes en el mundo del teatro.

Si la junta directiva del Festival no llega a un acuerdo de pago con sus proveedores la organización podría ir a un remate judicial. Esto significa que podría ser vendido a otra empresa privada, según lo explicó González a este portal.

Periodistas del medio intentaron hablar con miembros de la junta directiva del Festival pero se negaron a dar declaraciones. No obstante, en otra entrevista con la directora del Festival Ana Marta de Pizarro dijo a este portal que las versiones del evento en 2012 y en 2014 no habían dejado deudas.

Sin embargo, Rafael Peña Martínez, gerente y representante legal de la empresa de transporte Cotrastur dijo a Semana.com que la corporación le debe 43 millones de pesos desde el año 2014.

Adicionalmente, el diario El Espectador, reveló que hay más proveedores que ya se están sumando a las acciones legales en contra del festival debido a la falta de pago de las facturas. Entre estas empresas están Publicaciones Semana, Platino Entertainment, Transporte Sival y Wilmer Estuardo Granda Vega.

La junta ya había manifestado la semana pasada que uno de los inconvenientes que ha tenido el Festival Iberoamericano de Teatro es que desde el año 2010 ha tenido que sobrellevar una deuda de 7.500 millones de pesos que dejó el evento y además la tasa de cambio los había perjudicado.

Independientemente de los problemas que tiene el festival, algunos proveedores están inconformes ya que no han recibido el pago por sus servicios, después de que la última versión del festival logró una venta del 80 % de la boletería.

La ministra de Cultura, Mariana Garcés, sugirió que para las próximas versiones del Festival se haga un evento que sea proporcional al presupuesto y que de esta manera no sean los proveedores los que tengan que salir perjudicados por las deudas que deja.

Por su parte Daniel Álvarez Mikey -hijo de Fanny Mikey, fundadora de Fundación Teatro Nacional y del Festival Iberoamericano de Teatro-, dijo a Semana.com que con respecto de lo que ha salido a la luz en las últimas horas le queda claro que no se equivocaba en que algo anda mal en la administración de estas organizaciones.

La misión de Álvarez -según afirma- será seguir investigando para proteger el patrimonio del Fundación Teatro Nacional, ya que los directores de la junta han planeado usar algunos activos de la corporación para respaldar un crédito con el fin de solventar algunas deudas del festival.

“Yo no creo que se hayan robado la plata, ni es una pelea personal, lo que quiero saber es qué está pasando, hay una carencia administrativa que los tiene corriendo”, afirmó.

¿Qué había pasado antes?

La Fundación Teatro Nacional y el Festival Iberoamericano de Teatro han estado en boca de los ciudadanos debido a la expulsión de la junta de Daniel Álvarez Mikey.

Tras su salida, Álvarez reclamó por el cambio de los estatutos de la junta en la que desaparecía su cargo como representante legal y también preguntó, entre otras cosas, por la solicitud de un crédito de 2.500 millones de pesos que se usarían para solventar las deudas del festival.

Poco a poco fue aumentando la tensión después de que la ministra de Cultura Mariana Garcés aseguró que no confía en la administración del Festival Iberoamericano de Teatro porque no hay claridad en el manejo de los dineros.

Y la alarma roja se encendió cuando se supo que la junta directiva de ambas organizaciones está contemplando la posibilidad de hipotecar parte del patrimonio de la Fundación Teatro Nacional para soportar el crédito con el que se pagarían algunas las deudas del festival que en este momento ascienden a 4.000 millones de pesos.

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