Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2003/07/27 00:00

Memoria y futuro

El Museo Nacional, que cumple 180 años, trabaja para enfrentar los retos del siglo XXI.

Memoria y futuro

El Museo Nacional se ha convertido en los últimos años no sólo en la memoria de la Nación sino también en un puente entre su pasado, presente y futuro. Casi tan antiguo como el país, esta semana conmemora 180 años de historia que, en realidad, comenzaron casi dos años antes, en diciembre de 1821, cuando Simón Bolívar envió a Europa al vicepresidente Francisco Antonio Zea en busca de apoyo económico y científico para el país. En mayo de 1822 Zea visitó a varios sabios de la época (el barón Cuvier, Alejandro von Humboldt, Francisco Arago) y se designó un equipo de expertos, quienes sirvieron de eslabón entre el futuro museo y la Academia de Ciencias de París. El 28 de julio de 1823 el Congreso creó el Museo de Historia Natural y Escuela de Minería y se instaló en la casa que había servido de sede a la Expedición Botánica. En 1825, tras la batalla de Ayacucho, el general Antonio José de Sucre envió al Museo cinco banderas de los ejércitos españoles vencidos y el estandarte de Francisco Pizarro cuando invadió Perú. Estas donaciones le dieron una nueva orientación al Museo, que además de ocuparse de las ciencias naturales comenzó a interesarse en la historia y el arte. Entre 1842 y 1946 ocupó diversas sedes: el edificio de las Secretarías del Interior y de la Guerra, el edificio de Las Aulas -donde hoy funciona el Museo de Arte Colonial-, el Pasaje Rufino Cuervo y el cuarto piso del edificio Pedro A. López, actual sede del Ministerio de Agricultura. En las primeras décadas del siglo XX se crearon museos con algunas de sus colecciones, entre ellos el actual Museo del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional, la Quinta de Bolívar, la Casa del 20 de Julio, el Museo Militar, el actual Museo Geológico Nacional de Ingeominas y el Museo de Arte Colonial. En marzo de 1946 llegó a su sede definitiva, en la antigua Penitenciaría Central de Cundinamarca, denominada el Panóptico, y abrió sus puertas el 2 de mayo de 1948. En la actualidad sus colecciones cuentan con más de 20.000 piezas. Pero el Museo, además de velar por la memoria del país, también mira hacia el futuro. Un proyecto, programado en varias etapas hasta 2018, le agregará un área de 26.000 metros cuadrados más 10.000 metros de espacio público y otros 10.000 más de zonas de parqueo. El antiguo edificio se convertirá en una especie de 'túnel del tiempo', que ofrecerá a los visitantes un panorama de la historia de la cultura nacional a través de sus grandes momentos y contará con nuevos espacios de exhibición, áreas destinadas a la conservación, investigación, restauración y los distintos programas pedagógicos, zonas de documentación y consulta abiertas al público y una gran sala múltiple que acogerá anualmente el Salón Nacional de Artistas.

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