Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2005/03/20 00:00

Mucho más que mariachis

La llegada al país de la Colección Quindecim abre las puertas de un México musical poco conocido en nuestro medio.

En México la tradición, mal o bien llamada clásica, hunde sus raíces en lo prehispánico, en la mezcla de culturas y en una historia extraordinariamente agitada.

Sobre la trascendencia de la música mexicana debería bastar el hecho de que una danza ritual precolombina, presumiblemente de origen azteca, pasó al Viejo Continente y bautizada como Zarabanda entró a formar parte del mundo musical español. Luego se internacionalizó hasta convertirse en movimiento obligado de la 'Suite a la manera francesa' y gloriosos ejemplos de zaranbandas hay en Bach, Händel y los maestros del barroco.

Del paso del siglo XIX al XX quedó la encantadora música de Manuel María Ponce, el autor de Estrellita, el hit parade de la época. Del XX, aparentemente, apenas trascendieron Carlos Chávez y Silvestre Revueltas.

¿Por qué? Quizá la música popular mexicana es tan arrolladora que no deja espacio para escudriñar las entrañas de un país donde la tradición, mal o bien llamada clásica, hunde sus raíces en lo prehispánico, en la mezcla de culturas y en una historia agitada.

Esas son las puertas que nos abre la Colección Quindecim: las de la asombrosa vitalidad musical de México. Aquí, cuatro ejemplos que ilustran diferentes tendencias .

MÚSICA BARROCA MEXICANA
Capella Cervantina - Horacio Franco Quindecim- Tango
El barroco mexicano, al igual que toda la música americana de los siglos XVII y XVIII, como eco que es de la española de ese momento, está más emparentado con el renacimiento español y flamenco que con el barroco italiano o francés. Eso se evidencia en esta selección que cubre desde la obra del primer compositor español llegado a Nueva España, Hernando Franco, hasta el primero nacido allí: Manuel de Sumaya. Contiene música religiosa y profana de Franco y Sumaya y otros grandes compositores del XVII y XVIII, como Juan Gutiérrez, Francisco López y Antonio de Salazar, maestros de capilla de las catedrales de Ciudad de México, Puebla y Oaxaca.

Magnífica interpretación de la Capella Cervantina. El disco parece responder la pregunta ¿cuál era la música que se oía en las colosales catedrales y magníficos palacios del México virreinal?

IL GARDELINO
HORACIO FRANCO, FLAUTA
EUGENIA RAMÍREZ, SOPRANO CAMERANA AGUASCALIENTES · RAFAEL MACHADO QUINDECIM · TANGO
Internacionalmente hablando, esta es una prueba de fuego. La Camerana Aguascalientes que dirige Rafael Machado se le mide al mismo repertorio que es el día a día de las más reputadas orquestas barrocas de Europa. Musicalmente el asunto, sin exagerar, está a la misma altura. El punto a favor está en el repertorio. Son conciertos barrocos para flauta de pico con Horacio Franco como hábil solista, inteligentemente seleccionados: Johan Gotlieb Graun, Giuseppe Samartini, Unico Wilhelm conde de Wasenaer y el mismísimo Antonio Vivaldi.

De este último, además de una excepcional versión del motete In furore, justisimæ irae con la soprano Eugenia Ramírez, está el concierto que da título al compacto, IL gardelino y una sorpresa: la trascripción, aparentemente de tiempos del compositor, del Concerto L'iverno de Las 4 estaciones, de violín a flauta de pico.

Una prueba de fuego de la que no salen lastimados ni los compositores ni los intérpretes, y el oyente es el ganador.

Canasta de frutas Mexicanas
Jesús Echavarria
LOURDES AMBRÍZ, SOPRANO
CUARTETO DE CUERAS RUSO-AMERICANO
QUINDECIM · TANGO
Podría decirse que se trata de la cara pintoresca de la colección. Y no debe asombrar porque lo mexicano tiene, en el buen sentido de la palabra, mucho de pintoresco. Jesús Echavarría (México DF, 1951) es el autor de este ciclo de 10 canciones que exploran diversas facetas de la música folclórica, entrelazadas por la temática (abre con La huerta, siguen las frutas y cierra con La plaza) y por lo puramente musical con el Guapango, uno de los ritmos más fuertemente arraigados en la tradición.

La intérprete es la soprano Lourdes Ambríz, que consigue la atmósfera un poco naïf y ágil que el asunto demanda.

Ecos
Música de cámara Mexicana
Quindecim -Tango.
Estos dos compactos son los encargados de contarle al mundo qué ha ocurrido en la música mexicana luego de Chávez y Revueltas. Recopila los nombres de 14 compositores de música de cámara representativos de la música contemporánea de la segunda mitad del siglo XX.

Desde Guillermo Flórez Méndez (1920) con 3 Preludios de ausencia para guitarra sola hasta Verónica Tapia (1961) con Ramas y cayados.

Y bueno, están presentes todas las tendencias, desde la conceptual "a la manera de Cage" de No tocar a dúo de Eduardo Soto Millán (1956) hasta la quintaesencia de lo 'clásico' presente en el Cuarteto Nº1 de Rafael Vizcaíno (1927-1982). Además, buena selección en cuanto a los medios escogidos: desde obras para guitarra o piano solos hasta "percusión y modificación electrónica en vivo": cabe todo.

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