Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 9/15/2003 12:00:00 AM

Mujeres en pantalla

En el aire flotan nuevas formas de mostrar a las colombianas.

Independientes, de carácter, con personalidades complejas, alegres y emprendedoras. Así son las mujeres que dibujan las telenovelas de hoy. Hasta hace poco las mujeres aparecían frágiles, inútiles, débiles, dependientes. "Hace 10 años era factible que una mujer de 50 años fuera ama de casa, dedicada a sus hijos y víctima de la infidelidad de su marido, como es el caso de 'Señora Isabel', pero hoy en día no podría ser", dice la libretista Mónica Agudelo.

Ya las heroínas no son mártires y se dejan ver menos lloronas. Han crecido como personas y su autoestima es más fuerte. En La costeña y el cachaco el ingreso de la mujer al mundo masculino es más permisivo. Por ejemplo, en la idea de que hombres y mujeres pueden ser simplemente amigos, ya que Sofía vive con dos amigos en un apartamento. Valentina, de La venganza, por su parte, ingresa el universo del boxeo y es presentada como una mujer de mucho temperamento.

La independencia laboral también marca otro hito importante. Buscan menos el matrimonio como refugio económico. Tal es el caso de La costeña, de Sofía dame tiempo, de Gabriela en Francisco el matemático y de Valentina en La venganza. Este punto ha llevado a una mayor libertad en la búsqueda del amor. Los personajes femeninos tienen más historias de éstas, aunque aún se guardan los convencionalismos del matrimonio y de las relaciones románticas.

Sin embargo en varios casos, aunque más que todo en producciones extranjeras, a los libretistas se les va la pluma para el otro extremo. "El avance se fue de par con la maldad. Se vuelven malosas. Muestran que el feminismo no supo reconocer fronteras", dice Florence Thomas. Así es Grazia en La venganza: rayano en lo corrupta y manipuladora.

Hace cinco años se creaba una mujer concentrada en el trabajo, tal como se mostró en Hombres, que retrataba a un grupo de mujeres superejecutivas de la bolsa. "De un par de años para acá se nota una exigencia de mostrar a una mujer más integral. Lo revolucionario es trabajar, tener hijos, marido, familia, vida propia". La mujer de hoy es, para Mónica Agudelo, el personaje de la cachaca de La costeña y el cachaco.

Según Florence Thomas, en Francisco el matemático hay mayor trabajo de matices de personalidad en los personajes que los hace más reales. Gabriela es una madre soltera de la nueva generación que sale adelante sola. Sin embargo, dice Thomas, en algunos casos la nueva mujer que dibujan las telenovelas es puro maquillaje porque al final siguen soñando con el matrimonio y con ser la mamá de sus hijos.

"El televidente todavía reacciona fuerte cuando se le presenta a una protagonista rebelde y abierta. Lo que no perdona el público es que no haya romance, dice Mónica Agudelo, y agrega que hay que ser cauto, indagar en telenovelas anteriores para saber qué funcionó y qué no".

Al final la pantalla siempre refleja la sociedad. Y aquí en Colombia las mujeres están abandonando más rápidamente que en otras sociedades su papel tradicional de 'sexo débil'. Eso, por suerte, ya se ve en las telenovelas nacionales, aunque todavía sobreviva el toque machista en una que otra.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.