Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1990/02/26 00:00

NACIDO PARA TRIUNFAR

Con los cuatro Globos de Oro para su última película, Oliver Stone entra en la galería de los grandes de Hollywood.

NACIDO PARA TRIUNFAR

Si alguien busca una imagen que refleje el mundo del productor, director y guionista norteamericano Oliver Stone, basta que recuerde una de las escenas salvajes de la película "Expreso de medianoche" escrita por él para el director Alan Parker: el protagonista, un joven encerrado en una prisión de Estambul al ser sorprendido con una dosis personal de droga, ha pasado varios meses acosado por reclusos y guardianes, está desesperado, tiene miedo porque se siente abandonado por todos y mientras forcejea con uno de sus enemigos, lo abraza, lo besa en la boca y como puede le atrapa la lengua con sus dientes, lo muerde con rabia y se la corta en medio de un baño de sangre. Luego se pasea con el trofeo todavía entre los dientes, orgulloso pero con la convicción de que ya nadie más se atreverá a molestarlo. Se ha ganado el respeto ajeno.
Ese es el universo de Oliver Stone. Así son las historias que escribe para sí mismo y para los demás.
Esa sensación de coraje debió sentirla Stone al contemplar la semana pasada en Los Angeles cómo su nueva película, "Nacido el 4 de julio", se llevaba los cuatro Globos de Oro principales, otorgados por la prensa extranjera que cubre las noticias de Hollywood: mejor película, mejor director, mejor guión y mejor actor para Tom Cruise.
La historia del rodaje de esta película, la forma como Oliver Stone se impuso a la acostumbrada desconfianza de los productores y distribuidores, es también otra película. No era la primera vez. Ya lo había sentido con Platoon y también con "Salvador" y más tarde con Wall Street, las películas que después todos premiarían y aplaudirían pero que mientras estaban en proceso de preproducción, cuando cualquier centavo que cae es agradecido, pocos quisieron ayudar.
"Nacido el 4 de julio" es la historia verídica de Ron Kovic. Comienza en 1956 cuando el personaje tiene 10 años, educado por una familia católica y patriótica hasta convertirse en un muchacho que cree después en el sueño preconizado por Kennedy, siente la necesidad de alistarse para ir a defender la bandera. Se marcha a Vietnam y pierde la inocencia del alma porque recibe un balazo en la columna que lo deja paralítico e insensible de la cintura hacia abajo. Amargado y resentido se arrastra en su silla de ruedas por varios hospitales y casas y siente que ha tocado fondo. Hasta cuando descubre que toda esa rabia, toda esa desesperación puede canalizarlas en algo positivo: se convierte en uno de los símbolos de la lucha de los norteamericanos contra la guerra.
Diez años atrás, Stone conoció el libro escrito por Kovic, lo visitó y le propuso hacer una película sobre su vida. Pero ninguno de los grandes estudios se interesó en el proyecto. No volvieron a verse y Kovic se sintió traicionado cuando supo que Stone estaba filmando Platoon, que era la guerra según Stone.Varios meses atrás Stone buscó al veterano y por teléfono simplemente le dijo: "Ya estoy listo". Se había pasado varios años en busca del dinero, prestó, habló, rogó, porque dicen que en Hollywood están hartos del tema de Vietnam. Cuando todo parecía perdido, logró interesar al actor Tom Cruise, este aceptó trabajar sin sueldo y ostentando ese nombre taquillero. Stone pudo ofrecer su proyecto con más seguridad. Consiguió los 18 millones de dólares que le costó la película.
Si se analiza la obra literaria y cinematográfica de este hombre, se comprende que sólo alguien como él, con su sensibilidad y su imaginación, puede alcanzar una película así. Guionista de "Conan el hárbaro" de Milius, Scarface de De Palma, "El año del dragón" de Cimino y realizador de películas como "La mano", "Salvador", que le mereció al actor James Woods una nominación al Oscar, Platoon que se ganó cuatro Oscares, Wall Street que convirtió la Bolsa en una jungla y a Michael Douglas en ganador del Oscar al mejor actor, y luego Talk Radio, con el personaje del locutor de radio que es asesinado por sus ideas políticas, un personaje que ya Costa Gavras había utilizado en su frustrante "Traicionados" .
Oliver Stone siempre ha escrito así sobre personajes que matan y mueren en su ley, sobre historias tomadas de la vida real y que en el cine logran asustar al espectador. Cuando le han negado el dinero para hacer sus películas entonces lo consigue como sea, las filma, triunfa y luego le refriega el éxito por la cara a quienes no creyeron en él y en su olfato. Mientras finaliza una película ya está preparando otra. Para los productores y estudios independientes de Hollywood, los que pelean por conseguir buenas salas para exhibir sus películas realizadas a bajo costo en fechas especiales, Stone es un símbolo de independencia y coraje.
El héroe interpretado con garra y desesperación por Tom Cruise no sólo es un duplicado de Ron Kovic (quien participó en la redacción del guión y estuvo la noche de los Globos de Oro, sentado en medio de los invitados). También es el reflejo de toda la rabia, toda la agresividad, todo el resentimiento que anidan en el alma atormentada de un hombre que, una vez más, nadie sabe cómo lo hace, le ha demostrado a la maquinaria poderosa de Hollywood que tenía razón, que Vietnam sigue siendo un tema rentable, que la historia de un parapléjico le interesa a millones de espectadores, dentro y fuera de Estados Unidos y que Tom Cruise, de niño bonito podía convertirse en el actor que con sus gestos más mínimos le llega al corazón de ese espectador en la oscuridad.

TOM CRUISE, EL NIÑO TERRIBLE
Quienes lo vieron seduciendo mujeres bonitas en películas baratas sienten que algo en su físico, en sus gestos, en su actitud síquica hacia el personaje que está interpretando ahora ha cambiado radicalmente. Ya no es el mismo Tom Cruise de Coctel, ni de "Negocios riesgosos", ni de "Leyenda". Ni siquiera es el héroe de Top Gun. Ha madurado, ha crecido, ha sorprendido a todos.
El Tom Cruise de "Nacido el 4 de julio" tiene mucho del joven actor que desde hace tres años dio un vuelco a su carrera, primero al lado de Paul Newman en "El color del dinero", dirigido por Scorsese, y después junto a Dustin Hoffman en Rain Man.
Por eso en la madrugada del domingo 21 de enero, cuando recibió el Globo de Oro como el mejor actor dramático, millones de televidentes comprendieron que se encontraban ante el auténtico fenómeno de los años noventa. Se dieron cuenta de que el cine de Hollywood ya está girando a su alrededor y que una película como esta, en la cual se pasa casi todo el tiempo amarrado a una silla de ruedas, lleno de rabia, desesperación y soledad, sólo podía ser lograda gracias a la disciplina maniática y la forma demencial como se preparó, visitando hospitales donde centenares de heridos tienen historias parecidas a las de su personaje, hablando con veteranos y conociendo sus dramas, compartiendo con el héroe real las ilusiones que todavía le quedan a su destruido organismo. Interpretar este personaje fue el mayor desafío de su carrera.
Curiosamente, Cruise nació el 3 de julio de 1962, hijo de un electricista, y antes de los 12 años había probado más de una docena de colegios. No se adaptaba y la dislexia, que todavía lo afecta, le impidió siempre tener buenas calificaciones.
Cuando el padre los abandonó, Cruise tuvo que salir a trabajar para darle de comer a la madre y tres hermanas. A los 17 años estudió para sacerdote durante unos meses, pero las mujeres pudieron más. Entró al teatro, hizo papeles muy pequeños en películas como "Amor eterno", con Zefirelli; "Los descarriados", con Coppola, y Taps, enfrentado a Timothy Hutton y Sean Penn. Después vendrían las demás películas hasta desembocar en esta crónica que demuestra lo que Paul Newman afirmó de Cruise:"Es capaz de colgarse de un árbol si con ese gesto puede probar que tiene razón".
La relación entre Stone y su estrella fue más que profunda. El director lo presionó más allá de sus límites, lo cansó, lo vació de toda duda, lo estrelló contra las peores circunstancias y el resultado está ahí: al final del rodaje, emocionado con la interpretación lograda por Cruise, Kovic le regaló la medalla al valor que había ganado en Vietnam, después de quedar paralítico.
Para que su salario no fuera obstáculo en el rodaje, Cruise renunció a cualquier sueldo y sólo cobrará un porcentaje de las entradas. El sólo nombre de Cruise, cuando las puertas estaban cerradas, facilitó a Stone hacer su película. Que nadie se sorprenda con el Oscar que muy posiblemente recibirá este 26 de marzo.

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