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| 5/28/1990 12:00:00 AM

NI SIQUIERA LA GRISALES

¿Valdrá la pena mantener un festival que ya no le interesa a nadie?

La palabra milagro que muchos utilizaron este año para referirse a la realizacion de la edicion numero 30 del Festival de Cine de Cartagena no era un signo de exageración.
Correspondia mas bien a la sensacion de que es muy dificil que ese mismo milagro se repita dentro de 12 meses.
Muchos se preguntan hasta donde se justifica seguir manteniendo un festival cuyo proceso de decadencia parece irreversible.

Este año, la tradicional crisis del Festival estuvo peor que nunca. A la gente en la calle ni le importo ni supo que habia Festival. Las películas que fueron exhibidas no resultaron nada especial. No habia una sola celebridad que animara un poco el evento.
Los premios adjudicados por el jurado fueron considerados absurdos y, como siempre, el caos y la desorganizacion fueron totales.

La película colombiana seleccionada para inaugurarlo fue "Maria Cano", de Camila Loboguerrero. Fue un fracaso, tanto frente a la critica como ante los espectadores. Como premio de consolación, por ser nacional, se le dio el galardon a la mejor fotografia. Pero es mas probable que pase a la historia no por esa razon sino por ser la ultima pelicula colombiana del siglo XX. Costo mas de 400 mil dólares. Su recuperacion en el pais no podra superar, bajo ninguna circunstancia, los 10 mil dólares. Con cifras de esa naturaleza, es seguro que el cine colombiano desaparecera por lo menos durante una generacion. Y esto no por culpa de Camila Loboguerrero, sino por razones estructurales. Cualquier pelicula colombiana que se haga hoy perdera mas de 200 millones de pesos. En un pais pobre con tantas guerras, se requerira mucho valor politico para autoriza una nueva pelicula.

Como una de las justificaciones para que exista un festival de cine es que en el país anfitrion haya cine; la desaparición del cine nacional deberia conllevar un replanteamiento relacionado con la logica del evento cartagenero. Pero esta no es la unica razon, porque los festivales no sólo dependen de que haya cine sino de que generen publicidad y turismo. Y el turismo del ultimo festival consistió casi exclusivamente en los personajes invitados por Focine. Como la mayoria de los gastos corrio por cuenta del gobierno colombiano, no es exagerado afirmar que en terminos de divisas el aporte fue insignificante.

Tan insignificante, como los aportes que el festival recibio de parte de las autoridades. El municipio de Cartagena y la gobernacion de Bolivar aportaron cada uno 5 millones de pesos y Focine 12. Estas cifras son irrisorias, sobre todo si se tiene en cuenta que frente a los 45 mil dólares que se invirtieron en el festival de la semana pasada en Cartagena todos los eventos de esa naturaleza en el mundo tienen aportes que se cuentan en millones de dólares. Y eso no es el resultado de la generosidad de los gobiernos de esos países, sino que se hacen porque en materia de turismo generan ingresos superiores a la inversion. En el caso de Cartagena, todavia esta por demostrarse que los ingresos por concepto de visitantes hayan superado los 45 mil dolares invertidos. Y no los genera porque practicamente nadie esta interesado en asistir al Festival de Cartagena con plata de su bolsillo.

Las figuras de otros años, cuando la piscina del Hotel Caribe se veia animada por la presencia de personajes como Rita Hayworth, Roman Polanski, Jack Nicholson y Bernardo Bertolucci, ya no vienen. La situacion es tan dramatica, que ya no asiste ni la farandula local. En los ultimos años se veia por lo menos a Carlos Muñoz, "El Chinche" Ulloa, Hernando Casanova, etc. Lo unico fijo siempre eran Amparo Grisales y el representante de Cuba, Pastor Vega, quien no se pierde ni la corrida de un catre. Este año la Grisales dejo sólo al cubano. El desgaste del festival ha sido de tal magnitud que las Catalinas de television, que inventaron los organizadores hace algunos años para darle oxigeno al evento, no lograron congregar ni siquiera a quienes las ganaron para que fueran a recibirlas.

Otra justificacion para que haya festivales de cine es la de activar un mercado de películas, no sólo las del pais anfitrion sino las del mundo. Este servicio tampoco se presta en Cartagena. Las peliculas colombianas no las compra nadie en el exterior, ya que el mercado internacional esta muy lejos de interesarse, por ejemplo, en una pelicula biografica sobre Maria Cano, una lider sindical a quien llamaban la "La Flor del Trabajo" Ninguna pelicula en la historia de Colombia ha podido pagar sus costos, lo cual es un buen indicio del moderado interes internacional por el cine colombiano.

Un premio del Festival de Cartagena tiene un valor de cero en el mundo.
La Federacion Internacional de Cine que reglamenta este tipo de actividades, lo considera practicamente inexistente. No le falta razon. Los jurados no tienen mayor representatividad, y esto se refleja en la adjudicacion de premios. Este año, por ejemplo, se premio a dos de las peores peliculas presentadas durante la semana. Una ecuatoriana, en la cual tres hermanas se la pasan peleando y copulando con los obreros de su finca, y otra peruana, en la que un muchacho que llega de la serrania hasta Lima, se encuentra en la capital con una violencia peor. El anuncio de esos ganadores desato una autentica protesta por parte de los presentes.
Entre los cineastas colombianos, se dice que el Festival de Cartagena es pesimo, pero que no debe ser eliminado sino replanteado en su totalidad.
El argumento principal es que ya existe, y que ha cumplido 30 años. Pero que algo exista no es suficiente razón para que deba subsistir. Las tres decadas han sido posibles solamente gracias al esfuerzo personal de la familia Nieto, que ha sido tan dueña del festival como doña Tera de Angulo del Reinado de Belleza. Pero esto, aunque merece un reconocimiento, tampoco es suficiente motivo como para prolongarlo indefinidamente.

En America Latina ha habido festivales en La Habana y Rio, ademas del de Cartagena. El de Rio, que en su corta vida fue siempre mas importante que el de Cartagena, se suspendió. Y el de La Habana se sostiene por motivos mas politicos que cinematograficos. El de la Ciudad Heroica se ha mantenido sin que nadie sepa muy bien porque. Tal vez ha llegado el momento de hacerse esa pregunta.


PREMIOS DE CONSOLACION
Tres extranjeros y dos colombianos que conformaron el jurado de Cartagena este año sorprendieron a todos con un fallo que provoco vivas protestas el ultimo día. Fue asi como Danielle Couchard, del festival de Montreal; la periodista Teresa Cepeda, el director del festival de Tokio, Kyushiro Kusakabe; el embajador mexicano, Edmundo Font, y el periodista German Mendoza dieron un autentico "palo" con estas escogencias:

Mejor película, "La tigra", de Camilo Uzuriaga, ecuatoriana, película que tambien recibió el premio Opera Prima al trabajo inicial de un realizador mejor actor, el cubano Rene de la Cruz, por la película "Bajo presion", de Victor Casaus; mejor actriz, la mexicana Blanca guerra, por "Morir en el golfo"; mejor fotografía para Carlos Sanchez por "María Cano"; mejor guion para el portugues Joao Botelho, por su trabajo en "Tiempos dificiles"; mejor director, India Catalina para el mexicano Paul Leduo y su película "Barroco", que en todo momento fue la favorita de los criticos para el premio principal. El jurado tambien otorgo un premio especial a una película modesta y peruana, -"Ni con el Dios ni con el diablo", de Nilo Pereira del Mar.
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