Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1998/03/30 00:00

NOVEDADES

NOVEDADES

Lotte Lenya Sings Kurt Weill Lotte Lenya, soprano. Heritage. Sony Classical Tan sencillo como decir que Kurth Weill escribió la parte más sustancial de su obra para la voz de Lotte Lenya, que era su esposa, y una especie de leyenda viviente. Lenya hizo esta serie de grabaciones hacia 1956 cuando regresó por primera vez a Alemania, después de la segunda guerra y sintió una especie de necesidad visceral de hacerlo. El disco recoge fragmentos de Die sieben Todsünden, de Mahagonny, Der Silbersee, Berliner Requiem y naturalmente de Die Dreigroschenoper. Una lección de cómo cantar esta música y cómo poner al servicio de la expresión un instrumento que a casi 50 años de distancia todavía estremece en la seductora acidez de su emisión. El trabajo de 'remasterización' es magnífico.

Tuomas Turriago Obras de Mozart. Chopin y Prokofiev FinnCol Productions Al igual que su primer disco, este segundo del joven Tuomas Turriago, medio finlandés, medio colombiano y con una importante carrera internacional, se realizó en estudios de Estados Unidos. Y como el primero, deja testimonio de profesionalismo, de seriedad, de buen hacer y también de versatilidad en su repertorio: Adagio K.540 de Mozart (hay verdadera elegancia y autoridad), Sonata No. 2 de Chopin (oír con cuidado su profunda versión de la marcha fúnebre) y finalmente un vehemente recorrido de la Sonata No. 8 de Prokofiev (ojo al sentido rítmico). La tecnología es impecable, hay atmósfera y la interpretación se escucha vívida y con calidez. Sin duda un muy buen trabajo musical.

Viaggio italiano Andrea Bocelli, tenor Orq. Sinfónica de la Radio de Moscú Vladimir Fedoseyev, dir. Obras de Puccini, Cilea, Verdi, Donizetti, etc. Negar que Andrea Bocelli posee una de las más bellas voces de tenor de las últimas décadas es, por lo menos, indicio de sordera. En este disco recoge fragmentos famosísimos de la ópera, encabezando el inefable Nessun dorma de Turandot, una versión notable de Ah, la paterna mano de Machbeth de Verdi y la Donna è mobile de Rigoletto. Pero es en la selección de obras menos líricas y más hacia lo popular donde Bocelli parece subir a las estrellas, particularmente en una gloriosa versión de Santa Maria Luntana, que no deja cabida a ninguna suerte de comparación o asunto por el estilo. Porque Bocelli la canta como un grande.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.