Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 8/21/1989 12:00:00 AM

"Nunca he podido sobrevivir de mis libros"

GUILLERMO CABRERA INFANTE


El escritor cubano Guillermo Cabrera Infante está mal, muy mal. La acostumbrada depresión que lo ha venido afectando durante muchos años, agravada por la renovada nostalgia de un país al que no podrá volver jamás por distintos motivos, se ha mezclado con otros trastornos mentales y físicos que han reducido en buena parte su formidable capacidad para escribir cuentos, novelas, conferencias y artículos periodísticos, especialmente en medios españoles. Ya no sale a la calle. Se queda en su apartamento de Londres durante seis meses del año, mirando películas de su colección de videos, que sobrepasa los dos mil títulos. Los otros meses los pasa en varias universidades de Estados Unidos, donde dicta una charla quincenal. Hace pocas semanas Cabrera aceptó hablar con un periódico de Londres. Estos son fragmentos del diálogo con un autor a quien las ganas de vivir y el humor negro de otras épocas se le han reducido tanto como los enormes tabacos que antes devoraba.

PREGUNTA: ¿Es cierto que usted siempre ha admirado el humor negro de Borges?
RESPUESTA: Es que el humor de Borges, su capacidad para divertirse con los demás, sólo ahora se le ha venido a reconocer. En una conferencia en Londres le pasaron un papelito en el que le pedían que hablara de Nabokov. Ya Borges sabía que varios meses antes el ruso había hablado contra él, muy mal y entonces Borges quiso eludir el tema y alguien del público le dijo: ¿Qué opina, Borges, de Nabokov? y Borges respondió: Nababobo... ¿qué? Y ahí quedó el asunto. Era muy perverso. Pero la mejor muestra de su humor negro la dio en España cuando le preguntaron Sobre Machado: ¡Ah!, Manuel Machado, que gran poeta, extraordinario. Y le dijeron que no, que le preguntaban por Antonio Machaso, su hermano. Y Borges, pícaramente, dijo: ¿Pero es que tenía un hermano'?
P.:Es cierto que usted dejó a Borges abandonado, en medio del tráfico, sólo para comprobar si era ciego?
R.:Absolutamente cierto. Fue una maldad mía, de adolescente. Yo descreía de la ceguera de Borges. Pensaba que se hacía el ciego para emparentarse con Homero y Milton. Y yo creía que la prueba máxima era dejarlo al amparo de los taxis. Borges no sabía qué hacer. Luego me sentí culpable .

P.: Se le nota cansado, aburrido, ¿está usted enfermo?
R.: Durante mi vida he hablado tanto sobre cansancio, aburrimiento y enfermedades que prefiero que hablemos de otros temas, por ejemplo de monjas...

P.: ¿En qué está trabajando actualmente?
R.: Desgraciadamente trabajo mucho en artículos periodísticos, nada de literatura, es lo más fácil, lo que compromete menos.
P.: Pero entonces no le queda a usted tiempo para los cuentos,
para las novelas. . .
R.: Mi tiempo cada vez es más escaso. La verdad es que sipudiera tenderme en un diván a mirar todas las películas de los hermanos Marx sería el único hombre feliz sobre la Tierra, pero tengo que vivir. Nunca he podido sobrevivir con el producto de mis libros. Yo subvenciono mis libros. En otras épocas, menos tensas, menos angustiosas, escribía periodismo unos meses, me llegaba el dinero y entonces escribía lo que realmente quería escribir, lo que necesitaba escribir. Pero ya no. A veces escribo el guión para una película y ese dinero me permite escribir otras cosas. Doy charlas, conferencias en distintas ciudades de Europa, especialmente en España, y de vez en cuando los periódicos me llaman y me piden encargos específicos, una nota sobre un libro que ha salido o una película en especial o me invitan a un festival, como el de San Sebastián, España.

P.: ¿Ha cambiado sus métodos de escritura?
R.: Sigo escribiendo muy lentamente, consulto mucho, para escribir una frase o citar un pensamiento ajeno tengo que buscar más libros y ya no tengo la paciencia y siento que el tiempo es cada vez más escaso pero, ya ve, se hace lo que se puede. Para un artículo sencillo, por ejemplo, me estoy tomando hasta un mes. No es que tenga el problema de la página en blanco que no pueda llenar. Nunca tengo una página en blanco. Tengo un borrador que reescribo varias veces, vuelvo a pasar en limpio, vuelvo a escribir, y hasta me han recomendado que compre un word processor pero tiene una pantallita y como soy un aficionado del cine, entonces me quedaré viendo la pantallita y me olvidaré de escribir.

P.: ¿Se siente solo en Londres?
R.: Solo no, porque estoy con mi mujer y con mis hijas hablo todos los días pero, en el fondo, nunca lo reconozco, hubiera preferido que ciertas cosas no salieran como lo hicieron.

P.: ¿Se refiere a Cuba?
R.: ¿A quién?
P.: ¿Se siente bien?
R.: Le diré esto y saque sus conclusiones: tomo medicamentos poderosos para evitar recaer en la locura, en los problemas mentales que dicen y seguiré tomándolos mientras mi cuerpo lo necesite.

P.: ¿No le molesta hablar de estos temas?
R.: Es que lo irracional, lo demencial, sólo puede tocarse desde la racionalidad .

P.: Habla de su locura como una experiencia positiva...

S.: Mi experiencia con la locura fue lo más atroz y doloroso. Fue por el exceso de trabajo.

P.: Y ahora ¿como se siente?
R.: Continúo tomando los medicamentos.--
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1829

PORTADA

Gran encuesta presidencial

Vargas Lleras arranca fuerte, Petro está estancado, Fajardo tiene cómo crecer y los partidos tradicionales andan rezagados. Entre los uribistas, Ramos se ve fuerte. Y Santos tiene 35 por ciento de aceptación. Gran encuesta de Invamer para Caracol Televisión, Blu Radio y SEMANA.