Jueves, 19 de enero de 2017

| 1998/09/07 00:00

OSCAR WILDE

La historia del poeta irlandés está más centrada en su homosexualidad que en su modernidad.

OSCAR WILDE

Oscar Wilde ha pasado a la historia por ser uno de los más grandes poetas de su tiempo, pero ciertamente también por una sensibilidad que le hizo posible juzgar a su época y, de alguna manera, anunciar el advenimiento de la modernidad. Su inquietante personalidad, unida a un espíritu mordaz capaz de dejar sin piso cualquier norma preestablecida, fue en sí misma una piedra de escándalo en la sociedad victoriana en la que le tocó desenvolverse. Sin embargo, en una era de prohibiciones morales fue su homosexualidad la que sirvió de detonante de su condena.
Quizás por este motivo el director Brian Gilbert ha concentrado sus esfuerzos en este último aspecto de su vida, el del Wilde sodomita que, aun casado y con hijos, no tuvo el menor reparo en entregarse a placeres libidinosos que incluso hoy siguen teniendo el estigma de la antinaturalidad por los sectores más conservadores de la sociedad.
Protagonizada por Stephen Fry, la película narra la historia del genial escritor irlandés desde su regreso a Londres en 1883, luego de una triunfal travesía por Norteamérica, hasta su retorno a la libertad en 1897, tras duros años de prisión acusado de sodomía. Durante este lapso Wilde tuvo la oportunidad de beber las mieles del éxito con obras como El retrato de Dorian Grey, El abanico de Lady Windermere y La importancia de llamarse Ernesto. Pero también momentos de profunda perturbación ocasionados por su libertinaje y, sobre todo, por su relación con lord Alfred Douglas, cuyo padre, el marqués de Queensberry, sería determinante en el famoso juicio que llevaría a Wilde al calabozo.
Aunque elocuente en la forma de abordar la homosexualidad del escritor y sus escándalos sexuales, la cinta se queda corta en la descripción de la personalidad del poeta y, sobre todo, de su genio intelectual gracias al cual pudo cambiar los designios de la historia y transformarse con el paso de los años en una de las mentes más lúcidas de su tiempo.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.