Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 2015/11/04 17:00

Muestra de Oswaldo Guayasamín en Bogotá

Del 5 de noviembre al 17 de diciembre se expone 'Los colores de Latinoamérica', que reúne obras de las tres etapas del pintor ecuatoriano.

Obra 'La madre'. Foto: Archivo particular.

Los colores de Latinoamérica, la exposición del reconocido pintor, dibujante, escultor y muralista ecuatoriano, Oswaldo Guayasamín, se inaugurará en la noche del jueves 5 de noviembre en el Centro Cultural y Biblioteca Pública Julio Mario Santo Domingo, y se exhibirá en tres series: Huacayñán en la biblioteca Virgilio Barco; La edad de la ira y Mientras viva siempre te recuerdo, en el Centro Cultural y Biblioteca Julio Mario Santo Domingo; y Mientras viva siempre te recuerdo (obra gráfica) en el Centro Cultural García Márquez del Fondo de Cultura Económica y el auditorio de la Embajada del Ecuador en Colombia.

El maestro Oswaldo Guayasamín (1919-1999) es uno de los más reconocidos representantes de las artes plásticas latinoamericanas. Nació en Quito el 6 de julio de 1919, y desde su juventud fue merecedor de varios premios nacionales. A los 36 años obtuvo el Gran Premio de la Bienal Hispanoamericana de Arte en Barcelona y más tarde, el Gran Premio de la Bienal de Sao Paulo.

Expuso en los museos más importantes de América y en muchas ciudades de Europa, como París, Leningrado, Moscú, Roma, Madrid y Varsovia. De su obra, expresionista y humanista, se ha dicho que refleja el dolor y la miseria humana, y que denuncia la violencia de un siglo marcado por guerras mundiales, genocidios y dictaduras.


Obra Los amantes.

Las retrospectiva en óleos, dibujos y gráficas de las etapas Huacayñán, La edad de la ira y Mientras vivo siempre te recuerdo (o La ternura) abarca desde creaciones tempranas de Guayasamín hasta obras de plena madurez, y pretende mostrarle al público las razones por las que él mismo decía que con su obra “daba llorando, daba sufriendo, daba protestando” por los pueblos de la Patria Grande: “Mi pintura es para herir, para arañar y golpear en el corazón de la gente. Para mostrar lo que el hombre hace en contra del hombre”, decía.

“Huacayñan” es una palabra kichwa que significa “el camino del llanto”. Es la primera serie pictórica o etapa de Guayasamín, que se compone de 103 cuadros hechos en un lapso de 6 años, después de recorrer América Latina, desde México hasta la Patagonia. La etapa se divide en tres temas: el indio (35 cuadros pintados en colores tierra y ocres), el mestizo (40 cuadros pintados casi en blanco y negro) y el negro (27 cuadros pintados en colores vivos y brillantes). Las obras escogidas para esta exposición son 37, 11 pinturas y 26 dibujos, que muestran las obras de juventud Oswaldo Guayasamín, desde que era un estudiante de la escuela de Bellas Artes hasta este primer gran periodo artístico.

La edad de la ira es la segunda gran etapa, compuesta por 130 cuadros que denuncian las injusticias y violencia mundiales. Guayasamín inició esta serie en la década de los años 60, y desde entonces dijo que “quedaría inevitablemente inconclusa, puesto que es parte de un proceso histórico todavía en marcha”. En ella predominan colores ocres, grises, rojos, el blanco y el negro. Las obras escogidas para esta exposición son 20 pinturas y 8 dibujos que muestran una de las etapas más representativas de la obra del artista ecuatoriano.

Mientras vivo siempre te recuerdo, o La ternura, es la última gran serie, que Guayasamín dedica a su madre y a las madres del mundo. En esta etapa se hacen presentes temas como el amor de pareja, la ternura de madres e hijos y la inocencia de los niños, y aparecen también paisajes de Quito y flores, sobre todo flores secas. Con esta última serie es como si del horror de las reflexiones anteriores renaciera, para el artista, la esperanza en la humanidad.


Obra Homenaje al Che I.

Las obras escogidas para esta exposición son 16 cuadros –13 pinturas y 3 dibujos– y 21 obras gráficas –serigrafía, litografía, aguafuerte y técnica mixta– de la etapa que muestra el proceso de artista, desde el dibujo hasta la acuarela.

Críticos y coleccionistas consideran que la fecunda y personalísima obra de Guayasamín, cuya identidad es universal e inconfundible, trascenderá porque en ella está reflejada, con ira y con ternura, la imagen de “el tiempo que me ha tocado vivir”, como escribió él.

En 1996 Guayasamín empezó en Quito su obra más importante, el espacio arquitectónico La capilla del hombre, un homenaje al ser humano, especialmente al pueblo latinoamericano con su sufrimiento, luchas y logros, pasando por el mundo precolombino, la conquista, la colonia y el mestizaje. Oswaldo Guayasamín falleció el 10 de marzo de 1999 sin ver finalizada La capilla, su obra máxima, inaugurada en 2002 y declarada por la Unesco como “prioritaria para la Cultura”.

Las cenizas de Guayasamín descansan bajo el “árbol de la vida”, un árbol de pino plantado por él dentro de una vasija de barro, en la casa donde vivió sus últimos 20 años.

“Ecuador ofrece a Colombia el arte de un maestro de la plástica del siglo XX como una manera más de fortalecer el espíritu de una vecindad cargada de historia compartida”, dijo Raúl Vallejo, Embajador de Ecuador en Colombia. “La presencia de Guayasamín será una manera de ser y de estar del espíritu ecuatoriano y latinoamericano en esta querida Colombia que camina hacia la paz”.

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