Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1984/08/06 00:00

PARA QUISQUILLOSOS

Ray Manzarek armó su propia versión de "Carmina Burana".

PARA QUISQUILLOSOS

Es evidente que la mayoría de los amantes de la música clásica son bastante susceptibles cuando alguna de sus obras favoritas es transformada en jazz, rock, salsa o sonido Purcell. Los "clásicos" comentarios, "Bach debe estar retorciéndose en la tumba" y "Qué diría Beethoven si lo oyera" que debe decirse "si oyera", lo confirman de inevitable manera. Sin embargo en esta materia existen opiniones como para emprender una discusión sin tregua. Sobra decir que no crecerá ningún fruto en terreno tan ambiguo.
Dentro del rock algunos músicos insisten en trabajar con obras clásicas, preferiblemente de autores contemporáneos. Varios temas de Aaron Copland han sido retomados por Santana, Pierre Moerlen y Emerson Lake and Palmer quienes a su vez, han hecho arreglos de piezas de Prokofiev y de Moussorgsky (Cuadros en una exposición). En Bela Bartok se inspiró una canción de la Banda Nueva, en Ricardo Strauss el "Así habló Zaratustra" de Deodato, y una película de Ken Russell (Lizstomanía) tenía como fondo musical los conocidos salpicones de Rick Wakeman. Ahora es Ray Manzarek quien aparece con una nueva versión de "Carmina Burana", en una época donde ya no es extraño que orquestas filarmónicas colaboren en grabaciones de músicos rock, ni que otros como Frank Zappa se hallen componiendo música clásica.
Bueno, ¿y quién es Ray Manzarek? Desde que murió Jim Morrison en 1971, su amigo Ray Manzarek quedó enteramente responsabilizado del futuro de The Doors. A pesar de haber comandado siempre la parte musical del grupo y de tener larga experiencia como teclista y compositor, Manzarek no pudo llenar el vacío que dejaban las letras, la voz y la figura rebelde de Morrison, quien entonces era nuestras manos". Luego se retira ya un mito en todo el mundo. Dos álbumes de los tres restantes Doors salieron antes de que se disolvieran definitivamente: Other voices y Full circle. Ante el fracaso de estos trabajos, Manzarek empieza su carrera de solista y graba hacia 1975 The Golden Scarab y "Toda la cosa comenzó con rock and roll y ahora está fuera de Ocho años más tarde, aburrido de su oficio de productor de grupos en Los Angeles decide volver a tocar. El resultado es esta versión de "Carmina Burana" del compositor Carl Orff. Manzarek retomó algunos de los 25 temas de que consta la original y armó su propia obra, deteniéndose en los sintetizadores, coros y percusión particularmente.
Un buen e interesante trabajo sin duda alguna. De no haber tantos quisquillosos, me atrevería a decir que no sólo no debe faltar en su discoteca (otro "clásico" comentario); se ha convertido en el mejor regalo para aquellos que cumplen en este hermoso mes de julio.

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