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| 1/6/2016 7:00:00 PM

Murió uno de los genios de la música moderna

A los 90 años falleció el músico y compositor francés Pierre Boulez, uno de los grandes de la música del siglo XX.

“No se hace usted idea de lo que era aquello”, fue la frase que pronunció Pierre Boulez cuando el Círculo de Bellas Artes de Madrid le otorgó la Medalla de Oro. El músico se refería a lo que se vivió en el conservatorio de París, cuando esa ciudad fue recién liberada de la invasión nazi. La muerte del gran artista de la vanguardia musical parisina y alemana deja en los labios de los amantes de su obra la misma frase que él pronunció. Sobre su creación ahora se dice: “no se hace usted idea de lo que era aquello”.

El hombre que creó un estilo musical que llevó la música europea a los más altos cánones de la modernidad y que siempre se mostró ansioso en el afán de divulgar composiciones difíciles de apreciar sin una preparación previa, nació el 25 de marzo de 1925 en Montbrison, Francia. Y como los grandes genios de la música a sus ocho años ya sabía tocar piezas de Frédéric Chopin en el piano.

Pero su carrera como músico comenzó años después. Antes de ello desarrolló estudios en matemáticas, física y química. Y, a partir de sus 19 años, entró en el Conservatorio de París, donde el compositor Olivier Messiaen y el pianista Andrée Vaurabourg lo introdujeron en el dodecafonismo.

Su formación musical y sus composiciones transcurrieron entre la posguerra y la Segunda Guerra Mundial, lo cual lo hizo un hombre rebelde, opositor a las estructuras establecidas. Buscó fortalecer el estructuralismo intelectual y artístico de la Europa moderna y hermanó el pensamiento francés y alemán.  Aunque llegó a ser catalogado por el compositor Pierre Schaeffer como un “stanilista de la música”, el resultado de su trabajo fue una obra que no seguía un camino determinado y que no tenía fin. Así logró que sus piezas se volvieran habituales en las salas de conciertos de Francia.

Fue inspirado por el actor Jean-Louis Barrault, su compañero y amigo, a seguir un camino musical propio. Dentro de sus composiciones más reconocidas está Le marteau sans maître, cuya creación devino del trabajo para convertir la serie dodecafónica de Schönberg.

Como director permaneció fiel a las obras de Debussy, Ravel, Bartok, Stravinsky, el propio Schoenberg y especialmente a Mahler. En su desempeñó como director fue un investigador comprometido. Creó un estilo propio, caracterizado por nunca utilizar batuta y por generar combinaciones impredecibles, primero en la Filarmónica de Nueva York y luego en el Instituto de Investigación y Coordinación Acústico Musical, Ópera de la Bastilla, Cité de la musiqué y como creador del Ensamble Intercontemporain. 

Sus últimos desvelos, que no alcanzaron a acompañarlo hasta los 91 años, los dedicó a la creación de su última gran obra: la Ciudad de la Música en el deprimido distrito XX de la capital francesa. Hace justo un año fue inaugurada la Philharmonie, espectacular sala de conciertos diseñada por Jean Nouvel, que completa este ambicioso proyecto impulsado por Boulez para sacar la música de sus recintos burgueses y llevarlo al corazón del París multicultural.
 
El director de orquesta argentino-israelí Daniel Barenboi, colega del fallecido músico, comentó que con la muerte de Pierre Boulez "el mundo de la música ha perdido a uno de sus compositores y directores más importantes. Él logró una paradoja ideal: sentía con la cabeza y pensaba con el corazón. Yo perdí a un extraordinario colega, una extremadamente maravillosa cabeza creativa y a un íntimo amigo".


Con información de EFE.
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