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| 5/19/2007 12:00:00 AM

Primitivo

Mitad obra de denuncia, mitad relato de terror, esta es una de las 100 películas más malas de la historia.

Título original: Primeval.
Año de estreno: 2007.
Dirección: Michael Katleman.
Actores: Dominic Purcell, Brooke Langton, Orlando Jones, Jurgen Prochnow, Gideon Emery, Gabriel Malema, Dumisani Mbebe.

No tiene nada de malo que se hagan cientos de miles de películas de terror. No importa que se produzcan millones de producciones sobre monstruos asesinos. La cuestión es que sean buenas. Que no hagan reír sin querer. Que no sobren. Y en eso falla Primitivo desde la primera escena hasta la última. Sucede en la salvaje Burundi, en África, en donde un cocodrilo gigantesco llamado Gustave acaba de tragarse viva a una mujer blanca. Un grupo de periodistas, comandado por el reportero Tim Manfrey, se interna en los lugares más oscuros de la región para hacer un documental sobre el animal asesino. Y descubre, de paso, una horrenda guerra civil que resulta mucho menos “televisiva”, pero igual de dramática (“igual”, digo, según la tontería de este largometraje) que la masacre que protagoniza aquel reptil inmenso.

Primitivo es, según los lectores de imdb.com, una de las 100 películas más malas de la historia. Quizá sea esa la única razón que queda para verla. La puesta en escena, que busca emular los buenos momentos de las series de televisión de moda, trata de abrumarnos a punta de sorpresas para que no nos demos cuenta de lo obvio: que nadie sabe hacia dónde va el relato. La historia plagia Tiburón en la medida en que el talento de los realizadores lo permite. Los personajes no tienen (y no tendrán) ni pies ni cabeza. Así que lo mejor que se puede hacer, en el caso en que uno se vea obligado a verla, es tomársela como un divertido acto de generosidad: una clase sobre todas las cosas que no se deben hacer a la hora de contar una historia en la pantalla.
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