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| 8/13/2011 12:00:00 AM

Saluda al diablo de mi parte

Los hermanos Orozco vuelven a las salas de cine con una envolvente película de acción que cuenta una venganza. ***

Título original: Saluda al diablo de mi parte

Año de estreno: 2011

Género: Acción

Dirección: Juan Felipe Orozco

Guion: Carlos Esteban Orozco

Actores: Édgar Ramírez, Ricardo Vélez, Carolina Gómez, Salvador del Solar, Patrick Delmas, Laura Perico, Ángela Vergara, Juan Carlos Vargas?

Qué bueno es cuando los cineastas son cinéfilos. Cuando los directores viven en el cine como si fuera su barrio, cuando se toman las películas que ven tan a pecho como las cosas que les pasan, tienden a recrear en sus propios relatos las grandes tensiones que han vivido frente a la pantalla. Diseñan sus narraciones cinematográficas a partir de los largometrajes que los transformaron en las personas que son. Sus puestas en escena se vuelven un curioso gesto entre el homenaje, la parodia y el robo. Y todos salimos ganando: hay una emoción especial, que brilla en cada secuencia de cara a los espectadores, en los relatos filmados por cinéfilos. Saluda al diablo de mi parte, este envolvente thriller de acción hecho en Colombia, puede servirnos de ejemplo.

Es obra de dos fanáticos del cine: los hermanos Juan Felipe y Carlos Esteban Orozco, que crecieron entre las películas de los ochenta y los noventa, conocen a fondo los principales géneros cinematográficos y no han caído nunca en la tentación de despreciar las buenas producciones comerciales que vienen de Hollywood. Según han confesado los Orozco en estos días, Saluda al diablo de mi parte, cuya trama macabra obliga al desmovilizado Ángel Sotavento a reparar "a las malas" al millonario al que alguna vez secuestró (debe ejecutar a sus cómplices en el crimen si quiere ver a su hija con vida), es el resultado de la pasión por trabajos tan brillantes como Por unos dólares más (1965), Duro de matar (1988), Los imperdonables (1992), Fuego contra fuego (1995) y Una historia violenta (2005). Y la verdad es que se ve. Se nota. Y se agradece, no solo porque nada bueno, ni siquiera el mundo, viene de la nada, sino porque han logrado hacer una película de acción tan entretenida como las que veían cuando niños.

Ya habían demostrado en su inquietante debut, aquel largometraje titulado Al final del espectro (2006), que eran capaces de filmar una buena historia de terror. Y acá está la prueba de que también están hechos para las persecuciones, los tiroteos y los duelos a muerte.

Los hermanos Orozco saben lo que hacen. Saluda al diablo de mi parte resulta, en un momento dado, más enrevesada de lo necesario. Y las alusiones a la Ley de Justicia y Paz no encajan del todo en esa elaborada estética que de vez en cuando pisa los terrenos del efectista cine de serie B sobre venganzas. Pero puede decirse que el guion firmado por Carlos Esteban, lleno de frases de cine del oeste, es un buen mapa de ruta. Y que la dirección de Juan Felipe, que ha seguido probando su estilo en series de televisión tan efectivas como Sin retorno o Tiempo final, consigue lo mejor de cada una de las escenas: su evidente talento, sumado a la estupenda fotografía de Luis Otero, a la gran dirección de arte de Sara Millán y a las convincentes interpretaciones de un elenco comandado por Édgar Ramírez, contagia pasión por el cine.
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