Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1997/07/28 00:00

SAN GONZALO ARANGO

Cartas íntimas del fundador del Nadaísmo que muestran que hizo mucho ruido con poquiticas nueces.

SAN GONZALO ARANGO

Oleajes de la sangre
Gonzalo Arango
Editorial La Pisca Tabaca
Medellín, 1997
Este libro constituye un valioso e interesantísimo documento sobre la personalidad de Gonzalo Arango, el escritor que fundó el Nadaísmo allá por los años 60. Reúne 35 cartas, hasta ahora inéditas, dirigidas a su padre, Francisco Arango, telegrafista de Andes, a sus hermanos Judith, Amparo y Jaime y, en su mayoría, a la madre, Magdalena Arias. El conjunto cubre toda su vida adulta, ya que las primeras misivas son de 1951 y las últimas de 1971 en adelante, según las ha fechado el editor.
Pues bien: esta correspondencia revela a un Gonzalo Arango bien diferente al personaje público que él proyectó. Como buen antioqueño, era muy católico y muy apegado al círculo familiar, especialmente a la madre. El asunto resulta aún más sorprendente si se advierte que Arango quiso con las cartas dejar un testimonio a la posterioridad, como bien se lo explica a doña Magdalena, al pedirle que no las destruya.
Jotamario Arbeláez, con su ironía habitual, lo señala en el prólogo y sus palabras suenan un tanto desencantadas: el ateo furibundo vivió siempre en la doctrina de Jesucristo, el iconoclasta amaba esa Patria con mayúscula y el renegado de la sociedad era el hijo más entregado al amor filial.
Pero el interés que suscita esta correspondencia no para ahí. Muestra a un Gonzalo Arango intoxicado de cultura, en permanente estado de reflexión sobre los asuntos trascendentes del alma y del cuerpo, que no tiene reatos, por ejemplo, de escribirle a su hermana monja explicándole los pormenores de su frustrado suicidio o a su madre, mujer casi analfabeta, sobre el compromiso de existir. Así, con palabras muy elementales, Arango deja constancia de su pensamiento acerca de temas fundamentales, como qué es ser escritor y por qué él lo es o sobre temas políticos como el capitalismo o su opinión final y desengañada del gobierno de Gustavo Rojas Pinilla.
Los aspectos más personales e íntimos también están expuestos con el ánimo de dejar constancia pública: su rutina diaria de trabajo, sus maneras de ganarse la vida, sus amores, su actividad 'proselitista'. Sin embargo, así el lector no crea que la correspondencia familiar sea la manera adecuada para dejar tales testimonios, hay que hacer énfasis en que ésta de Arango resulta de interés para todos e invaluable para los estudiosos de la literatura colombiana como documento imprescindible para conocer la personalidad del fundador del Nadaísmo, ese capítulo fundamental de nuestra vida cultural más reciente. (Interesados: Tel.: 2668381, fax: 3122441, de Medellín).

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.