Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2008/05/24 00:00

Sátira ‘on line’

La parodia por Internet gana espacio en el mundo. En Colombia ha permitido revitalizar un género que se había desdibujado. 

La página del célebre humorista Walt Handelsman.

Un tirano con cara de niño que se burla tanto de la izquierda como de la derecha colombianas, una rata  con un sospechoso parecido al presidente de Venezuela, Hugo Chávez; y hasta el mismo presidente George W Bush que canta a dúo con Dick Cheney sus errores de gobierno hacen parte de los personajes de la red dedicados exclusivamente a tomarle el pelo a la política mundial. 

En Colombia, donde sólo un par de propuestas radiales como La luciérnaga o El cocuyo, caricaturistas de revistas y periódicos, y muy pocos proyectos editoriales como Larrivista (ver recuadro) sacaban la cara por el humor político, la fiebre de la sátira digital está empezando. Hace un par de meses hizo su debut El pequeño Tirano, una animación en flash que ha empezado a ganar popularidad en Youtube y Facebook por burlarse de los estereotipos. Su creador, Santiago Rocha, cuenta que desde el principio la gente ha identificado al muñeco con el ministro de agricultura, Andrés Felipe Arias, pero él niega que lo haya tomado de modelo. El personaje ironiza sobre la paranoia y el mamertismo de la izquierda y de la derecha. A veces puede encarnar a un tirano que piensa que el calentamiento global es un invento de los hippies para vender alimentos orgánicos, y otras, a uno que cree que el cambio climático es una cortina de humo del gobierno para desviar la atención de sus escándalos.

Otro proyecto nacional es el Parodiario, un videoblog  que nació en 2006 y que mostraba un capítulo nuevo todos los días, entre los que se incluían falsos noticieros, parodias de programas famosos de televisión y animaciones. Simón Wilches, su director y guionista, dice que "acá los canales de televisión  ya no hacen cosas para hacer pensar a la gente. Todo se convirtió en un negocio en donde el único tipo de humor que hay lo hacen personajes idiotas o costumbristas". 

Ese vacío en los medios tradicionales ha permitido que las iniciativas multimediales tengan acogida en la red. Además, es difícil encontrar un medio más idóneo, ya que no hay que preocuparse por cuestiones como la pauta publicitaria o la mesura. Víctor Solano, blogger y profesor de comunicación social de la Universidad Javeriana, piensa que el éxito de la sátira en línea es que "es  independiente y muy creativa. No tiene que curarse en decir lo políticamente correcto, sino todo lo contrario. Es  una alternativa a lo que los medios tradicionales nunca se atreverían a decir". 

Que tenga un carácter libre no quiere decir que todo lo que se exprese en la red pasa impunemente. La gente de Parodiario recuerda que por ser marcadamente antiuribistas, hubo ocasiones en que recibieron "mensajes pesados que a veces sonaban en tono de amenaza". En dos ocasiones tuvieron que bajar capítulos por acciones legales impuestas en su contra. Esto sucedió cuando hicieron un corto de un parque ficticio temático llamado Paraca, un juego de palabras entre la palabra 'paraco' (paramilitar) y el parque Panaca; y también cuando se burlaron de la cienciología y de un famoso humorista colombiano que pertenece a ese culto.

Quienes se dedican a blogs y páginas de este tipo tienen en común que lo hacen con sus propios recursos y sólo por la satisfacción personal. Por eso, el mayor inconveniente es sacarle tiempo a mantener actualizada una página. El padre del Pequeño Tirano cuenta que "al principio era un ejercicio para mejorar mis técnicas de animación, pero la gente lo empezó a ver y ahora me pide que saque un nuevo capítulo cada semana y eso quita mucho tiempo libre".  Por esa misma razón, Parodiario lleva varios meses suspendido, aunque aseguran que dentro de pocos días estarán otra vez dando de qué hablar. Coco, miembro del blog Tienen Huevo, uno de los más antiguos del país, señala otra de las desventajas de la red: "no podemos llegar a los pueblos de Colombia en donde vive la Colombia de verdad".

Tendencia internacional

En casi todos los países se puede encontrar buenos ejemplos. Entre la oposición venezolana es muy popular Er Huno Ratael, el siniestro gobernante de un planeta rojo llamado República de Ratizuela y "presidente dictador de toda la galaxia". Es una animación difundida en YouTube que en sus alocuciones a través del canal Bobovisión se muestra obsesivo con la posibilidad de ser invadido por el 'planeta imperialista' y asegura en tono campechano: "A mí no me saca naiden del poder".

En Estados Unidos, uno de los principales exponentes es Walt Handelsman, caricaturista del tabloide Newsday y ganador de dos premios Pulitzer. Desde 2006, Handelsman empezó a alternar sus acostumbradas caricaturas con animaciones. En las más recientes, además de poner al piano a Bush y a su vicepresidente, se mofa de Hillary Clinton y  exhibe al ex presidente Bill Clinton cantando en calzoncillos de corazones por la Casa Blanca. 

Sólo en la red alguien se atrevió a preguntare a Lucía Morett, la mexicana que apareció herida en el campamento de Raúl Reyes, algo que muchos pensaron en su momento: "Estaba en un campamento guerrillero, ¿qué esperaba? , que le aventaran… flores?". Se trata de una animación mexicana llamada Mario Netas, en donde un muñeco de ventrílocuo entrevista a personajes -también animados- de la vida pública.

Uno de los ejemplos más mordaces es la página argentina Dr Lecter, en donde entre otras cosas se ven fotomontajes de dirigentes políticos desnudos en la portada de una revista llamada Pinkhouse, una alusión a la revista pornográfica Penthouse y a la Casa Rosada, donde gobierna el presidente.

Para Simón Wilches estas propuestas nunca se acabarán, pues "la realidad política parece un chiste y siempre hay material". Además son bien recibidas, pues, como decía Jaime Garzón, tal vez el mejor humorista político que tuvo Colombia, la gente se muere de la risa cuando les cuentan sus propias desgracias.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.