Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 11/1/2014 10:00:00 PM

Se canta en inglés, francés y portugués

Cada vez es más común oír a artistas colombianos cantando en otros idiomas. Grupos como The Hall Effect, Monsieur Periné, The Mills y Fatso tienen la respuesta.

Para algunos puede ser extraño encender la radio, oír una canción en inglés o francés y luego enterarse de que quienes la cantan son colombianos. En los últimos años muchas bandas del país han decidido aventurarse y componer en idiomas diferentes a su lengua materna. Si bien el bilingüismo musical no es algo nuevo en Colombia, cada vez adquiere más matices y abarca diferentes géneros: rock, funk, jazz o swing.

Desde finales de los años noventa se oye a artistas colombianos cantando en inglés, como el caso de Diva Gash, que tiene una propuesta que mezcla ritmos electrónicos, funk y disco. La banda, que se retiró durante un lustro, tuvo acogida dentro y fuera del país. Y durante sus casi 15 años de carrera no han parado de componer en inglés y tienen éxito en la escena musical independiente. Actualmente suena con el sencillo Júpiter.

Otros grupos no han tenido tanta suerte. Si bien durante los primeros años de este siglo empezaron a surgir más y más grupos con canciones en inglés, con el paso del tiempo muchos tuvieron que regresar el español para poder mantenerse. Álvaro González, más conocido como el Profe de Radiónica, explica que ese boom de la primera década probablemente se dio porque a través de internet los jóvenes conocieron muchas bandas de habla inglesa que estaban conquistando los mercados y se animaron a hacer algo similar. Según Oscar Correa, vocalista de The Hall Effect (otro de los pioneros en cantar en inglés), el rock en Colombia estaba pasando por una mala etapa; era la era del ‘tropipop’ y el auge del rock en español que se dio durante los noventa había llegado a su fin. Esto, sumado a las oportunidades que veían en la globalización para exportar su música a otros países, hizo que muchos le apostaran al rock anglo.

Así empezaron a sonar grupos como Black Cat Bone, The Hall Effect, The Mills o V for Volume. Sus propuestas traían diferentes matices de rock y blues, que son más fáciles de componer en inglés porque es un idioma más monosilábico y se ajusta más a esos ritmos.

Algunas canciones tuvieron éxito y sonaron en varias emisoras, pero después de un rato pararon de ser una novedad. “En Colombia el nicho de mercado para el rock anglo es muy pequeño”, explica Roberto Andrade, mánager de The Mills, que logró convencer a la banda de que había que cantar en español. El cambio fue dramático para Álvaro Charry, el cantante, pero gracias a eso llegaron a más emisoras con éxitos en español. Igual cosa le pasó a The Hall Effect.

El mercado se volcó hacia los sonidos locales y el español. Felix Riaño, experto en historia del rock en Colombia, explica que mientras algunos colombianos intentaban triunfar con el “idioma universal”, bandas que traían ritmos locales, como Bomba Estéreo, Sidestepper, Sistema Solar o Doctor Krápula, lo lograron con castellano.

Aún así algunos siguieron apuntándole al pequeño nicho del rock anglo. A pesar de las tendencias del mercado, siguen surgiendo artistas con propuestas en otros idiomas. Y, en cierta medida, la oferta se ha ampliado. El bilingüismo ya no se usa únicamente en los géneros del rock o blues, sino que está entrando a nuevos ritmos como el swing, el jazz y  el pop. Esto se puede ver en nuevas propuestas como las de Monsieur Periné, Esteman o Fatso, que componen algunas de sus canciones (o todas) en inglés, francés o portugués. No lo hacen por una estrategia de mercado, porque saben que el idioma no necesariamente determina que les vaya mejor o peor. Lo hacen por gusto, porque así les nace.

Por ejemplo, Catalina García, la caleña vocalista de Monsieur Periné, es amante de los idiomas: sabe francés, inglés y portugués y compone con gusto y naturalidad en cualquiera de estas lenguas. “Los idiomas permiten acercarse a otras culturas y hacer una conexión más fuerte con el público sin importar donde estés”. Y explica que gracias a la variedad de idiomas y ritmos que tienen en su repertorio han logrado tener una buena acogida en diferentes países.

Óscar Correa, vocalista de The Hall Effect, cuenta que durante una temporada en la que estuvo viviendo con su banda en Europa  decidió aprender francés y empezó a componer en ese idioma; gracias a eso su último disco tiene canciones en inglés, francés y español. Los idiomas, según explica, abren más campos para explorar y ayudan a acercarse a nuevos públicos. Y aunque ahora en el mercado se le esté metiendo mucha más fuerza a la música en español y las canciones en ese idioma tengan más posibilidades de pegar que otras, ellos insisten en que la música no tiene un lenguaje y en que “son las melodías las que nos conectan a todos más allá de las letras”.

Hoy los políglotas suenan más que antes, quizás por la nueva variedad de géneros que están explorando. El espectro musical del país se amplió y cada vez tienen más cabida artistas con nuevas propuestas tanto en términos de género y melodía como en idioma. En últimas, como explica Daniel Restrepo,  vocalista de Fatso: “Lo que importa es generar contenido de alta calidad y tener una habilidad brava para transmitir y conectarse con el público”.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

TEMAS RELACIONADOS

EDICIÓN 1834

PORTADA

El peligro inminente de los otros grupos violentos

La bomba del Andino deja claro que terminada la guerra con las Farc aún quedan otros grupos armados. ¿Cuáles son y qué peligro representan?