Viernes, 24 de octubre de 2014

| 1983/07/04 00:00

SHAKESPEARE Y LA MUSICA ISABELINA

Las canciones desempeñaron en el teatro shakespereano papel determinante en la caracterización de los personajes.

SHAKESPEARE Y LA MUSICA ISABELINA

La época denominada "isabelina", que comprende todo el reinado de Jacobo I y el final de Isabel I, constituye una de las edades de oro más sugestivas en la historia de occidente. En el lapso de sólo 40 años, Inglaterra vio nacer toda una pléyade de dramaturgos y poetas, de entre los cuales sobresale la gran figura de Shakespeare. A esta floración literaria correspondió en la música un desarrollo espectacular: William Byrd, Orlando Gibbons, Thomas Morley, John Wilbye, Thomas Weelkes, John Dowland, John Bull... Un verdadero renacimiento musical inglés en pleno siglo XVI, sin parangón en ninguna otra época de la isla británica, aun con la irrupción del gran Henry Purcell, 50 años más tarde, en plena "restauración".
Sin embargo, su aparición en Europa no es gratuita; se explica, por el contrario, como efecto reflejo de la conjunción de varios hechos importantes. La corriente artística isabelina fue el resultado de una coyuntura socio-política de gran trascendencia: el año 1588, fecha de la victoria sobre la Armada Invencible, inaugura la supremacía marítima inglesa en un clima de exaltación y optimismo expansionista.
Simultáneamente, la música y el teatro de ese entonces se desarrollaron ampliamente, y las primeras recopilaciones de madrigales son contemporáneas de las obras tempranas de Shakespeare. Compositores y dramaturgos trabajaron conjuntamente, enriqueciendo las obras teatrales con diversas melodías acompañadas del laúd o de las violas. La Inglaterra isabelina vivió como ningún otro país europeo una extendida y brillante práctica musical: ignorando la noción de conciero público, los madrigales, el virginal y el laúd poblaron la corte y las barberías, las representaciones teatrales y el mercado, las capillas y las tabernas.
Compuestas especialmente para acompañar obras dramáticas de Shakespeare, montadas en el escenario publico El Globo hacia el año 1605, diversas canciones típicas del teatro isabelino fueron tomadas de las obras "Noche de Epifanía", "El Cuento de Invierno", "Las Alegres Comadres de Windsor" y "La Tempestad". Los actores de la época eran preferiblemente adultos. Como a la mujer le estaba vedado salir en escena, los roles femeninos eran monopolio exclusivo de los adolescentes. Así, las voces de Julieta o de Lady Macbeth eran cantadas por jóvenes pertenecientes a la compañía teatral. Del drama "Otelo", la célebre canción de la viuda, que entona Desdémona mientras se desviste con la ayuda de una doncella, representa uno de los paradigmas musicales más bellos y emotivos del género. De otro lado, el canto titulado "Pandolfo" es una expresiva lamentación atribuída al compositor Parsons hacia el año 1565, y forma parte integral del repertorio del cual Shakespeare fue director heredero. La intensidad musical de esta canción evoca el clima efectivo y ampuloso del sainete que entretejen Píramo y Tisbe en "Sueño de una Noche de Verano". En el ámbito estrictamente musical, el laúd es frecuentemente señalado por el propio Shakespeare como el instrumento por antonomasia para acompañar el discurso del actor en escena. Lucio y Marco Bruto pulsan sus cuerdas antes de fraguar la conspiración contra Julio César; Ofelia, con los cabellos revueltos, canta a Hamlet al son del mismo instrumento.
Las canciones desempeñaron en el teatro shakespereano diversas funciones: ya sea para iluminar el carácter del personaje que canta, o bien para subrayar una situación dramática específica o crear el ambiente propicio a determinada atmósfera. Los cantos de carácter correspondían a voces adultas, en tanto que las canciones descriptivas correspondían a voces adolescentes; por estas razones, la voz del contratenor fue adquiriendo con el tiempo un lugar de supremacía absoluta en la música isabelina: sólo ella puede interpretar y ceñirse fielmente al registro de la voz delimitado entre el timbre del tenor o del barítono y aquel del adolescente.
Discografía recomendada
1. Songs in Shakespeare's Plays
James Bowman, contratenor,
James Tyler, laudista
Discos Archiv Produktion
2. Shakespeare Songs and Consort Music
Deller Consort: Alfred Deller, contratenor; Desmond Dupré, laudista
Discos Harmonia Mundi
3. Music of Shakespeare's Time
New York Pro Musica Antiqua
Noah Greenberg, director Discos CBS
4. Música Isabelina
New York Pro Musica Antiqua
Noah Greenberg, director; W.H.
Auden, locución
Discos Seraphim -

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