Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1994/11/28 00:00

SIGUE LA DANZA

SIGUE LA DANZA

SIGUE LA DANZA
Con el Ballet de Cali en Bogotá, el bailarín colombiano Janis Pikieris vuelve a su público, luego de 9 años de ausencia.

EL BALLET DE CAli, la compañía fundada por Gloria Castro de González, está trabajando a toda máquina para la temporada que, entre el 2 y el 13 de noviembre presentarán en el Teatro Colón en Bogotá. Aunque, en el pasado ya habían ligado un suceso con Barrio Ballet, una coreografía inspirada en la salsa y su cultura, ahora regresan a Bogotá con tres programas que fundamentalmente giran alrededor de piedras angulares del repertorio clásico y romántico.

Naturalmente para ello era necesario contar con un bailarín estelar. Gloria Castro resolvió jugársela toda invitando a Janis Pikieris, el colombiano que en 1980 obtuvo la medalla de oro de la competencia internacional de carrera, que ningún otro colombiano había conquistado en el mundo de la danza. Pikieris, quien desde siempre ha querido bailar en su país, apenas ha conseguido realizar este sueño en 1985 cuando Amparo de Carvajal le cursó invitación para la II temporada del Ballet de Colcultura.

Naturalmente, para un artista de su talla, con una agenda llena de compromisos, no fue tan sencillo abrir un espacio. Sin embargo, entre una serie de presentaciones suyas en Hungría apareció la alternativa de cancelar un ciclo de presentaciones en San Diego, California. En Bogotá, bailará al lado de la colombiana Adriana López, dos coreografías clásicas del llamado Estilo Imperial de Marius Petipa, Pakhita y Diana y Acteón. Para las últimas funciones irá el repertorio romántico, será Albrecht, el protagonista de Giselle, el ballet de Perrot, la obra maestra del repertorio romántico francés.

Luego de la realización de la Muestra de Danza, con companías de México, Venezuela y Colombia, el regreso de Incolballet hace presumir que se acercan buenos tiempos para el ballet en el país.



I MUSICI: TIEMPO DE APERTURA

AFORTUNADAMENTE LOS VIENTOS de apertura han ido un poco más lejos de la frías cifras de la economía y las estadísticas de las exportaciones. La vida musical del país en los últimos años se venía caracterizando por una pasmosa monotonía.

A la hora de la verdad, en las últimas décadas, las grandes figuras de la música sencillamente excluyeron a Colombia de sus agendas. Sin embargo, de un año para acá, las cosas comienzan a ponerse a otro precio. Quien abrió plaza fue la soprano italiana Katia Ricciarelli con su concierto del 11 de octubre de 1993. Le siguió la húngara Exa Marton durante la primera mitad de este año.

Esta semana es el turno para I Musici, la orquesta de cámara exclusivamente dedicada a la interpretación del repertorio barroco italiano. Sus integrantes llegan este martes al escenario del Teatro Colón con obras de Locatelli, Tartini y Corelli en la primera parte y la colección de cuatro conciertos para violín y orquesta de cuerdas popularizada como Las cuatro Estaciones, de Antonio Vivaldi. Sin duda se trata de una oportunidad excepcional escuchar una obra tan inmensamente popular de manos de sus más autorizados intérpretes, y adicionalmente en instrumentos de epoca.


NOVEDADES

ENCORE
Kreisler, Paganini, Elgar, Scriabin, etc.
Midori, violín; Robert McDonald, piano
Sony Classical

LOS VIOLINISTAS orientales están hoy por hoy en la cúspide de la interpretación de su instrumento. Basta recordar a Chung-Wha-Chung, Sara Chang y, ahora, Midori. A lo largo de su breve carrera, Midori ha evitado encasillarse como una virtuosa del instrumento, y por ello es cuidadosa en la selección de su repertorio. En esta grabación, que recoge una selección de obras cortas, esas mismas que los violinistas tocan como Bises al final de sus conciertos. Midori evitó los típicos lugares comunes de este repertorio y exhibe mejor su técnica sorprendente, su pasmosa afinación, sonido luminoso, seguridad en el arco y una musicalidad que está por fuera de cualquier sombra de duda.


SCHUMANN:
CARNAVAL
ANDREI GAVRILOV, PIANO
EMI RECORDS

GAVRILOV TIENE asegurado su lugar en el mundo pianístico. Es típico representante de la escuela rusa, con su técnica apabullante, gran sonido, velocidad, confidencia y mucha pasión. Quizá por ello liga un suceso tan contundente en esta grabación que recoge obras de Schumann. En primer lugar, en el Carnaval Op. 9, el artista encuentra la rica oportunidad para traer en música todas las facetas y contradicciones del compositor. Es soberbia la fogosidad y limpieza de su versión de la Marcha final. Adicionalmente contiene una finísima versión de Papillons Op. 2. y el Carnaval de Viena, recorrido en forma inspirada e impecable.

A. SCHOENBERG:
GURRE LIEDER Y 4 LIEDER OP. 22
THOMAS, NAPIER, MINTON, BOULEZ, BBC SYN. ORCH.
SONY CLASSICAL

SI PARA los aficionados a la música contemporánea la obra de Schoenberg es fundamental, la audición de Gurre Lieder tiene que constituir un término de referencia. La obra tiende lazos de Mahler, Wagner y eslabón por eslabón termina conduciendo el propio Bach. La obra empieza a sentar pautas de lo que más tarde constituirá la revolución dodecafónica y el serialismo. Gurre Lieder puede ser considerada el último aliento del posromanticismo en la primera parte y como música profética en la segunda. Asi la dirige Pierre Boulez, sin esquivar la monumentalidad del conjunto, con mucha imaginación en la sonoridad, pero también llevándola firme de las riendas para que no se desboque en un vano ejercicio de grandilocuencia. La actuación de Marita Napier y Jess Thomas en los roles vocales solistas es sencillamente de antología.

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