Martes, 6 de diciembre de 2016

| 2015/11/11 22:00

El antiguo taxista que compró una millonaria obra de arte

Luego de hacerse multimillonario en el mundo de las finanzas, este chino ha adquirido lujosísimas obras de arte. Acaba de comprar un Modigliani por 170 millones de dólares.

Liu Yiqian. Foto: BBC
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BBC

La venta este martes en subasta del cuadro Nu Couché (Desnudo acostado), pintado por artista italiano Amedeo Modigliani en 1917-1918, causó conmoción en el mundo artístico.

Tras nueve minutos de frenética puja entre seis personas en la casa de subastas Christie's de Nueva York, un comprador ofreció por vía telefónica US$170,4 millones por el óleo. Es la segunda suma más alta jamás ofrecida por una obra de arte en subasta y un récord para un Modigliani, cuyo registro anterior era de US$70,7.

El comprador es Liu Yiqian, un multimillonario chino que empezó como taxista y vendedor ambulante para luego especular en el mercado bursátil y acumular una fortuna de casi US$1.500 millones, según el índice Bloomberg de multimillonarios en el 2015.

A cualquier precio

La pequeña cerámica de la dinastía Ming Copa de los pollos le costó US$36,3 millones a Liu.

No es la primera vez que Liu paga un precio tan extravagante por una obra de arte. El año pasado, el financista adquirió un tapiz de seda del siglo XV, conocido como un thangka, por US$45 millones de dólares en otra subasta de Christie's, en Hong Kong. La compra generó titulares cuando estableció otro récord para un objeto de arte chino en una subasta internacional.

Es más, Liu Yiquian es conocido por pujar con sumas imposibles para sus competidores y romper sus propios récord de compra.

Meses antes de adquirir el thangka, Liu había pagado US$36,3 millones por una pequeña taza de porcelana de la dinastía Ming conocida como la Copa de los pollos. No sólo fue una compra sensacional, el empresario fue criticado tras ser fotografiado bebiendo té de la antigua taza.

Arte vs. dinero

Esa polémica refleja la división de opiniones que existe en torno al financista convertido en coleccionista: ¿es un promotor y mecenas del arte o un calculador y vanidoso nuevo rico?

"Ciertamente es un ávido coleccionista de arte -comentó Zhuang Chen, editor digital del Servicio Chino de la BBC-. Pero también está muy interesado en el arte como inversión".

Liu, de 52 años, hizo su dinero montándose en la cresta de las reformas económicas de China y acumuló una gran fortuna en los mercados inmobiliario y farmacéutico entre los años 1980 y 1990. Ahora, con la caída de la bolsa china, las opciones están limitadas y Liu ha identificado el valor de la inversión en arte.

"En China hay un creciente ejército de clase media que ve el arte como una manera de acumular riqueza", señala Zhuang Chen, del Servicio Chino de la BBC.

Con el mismo ojo con el que anticipó la apertura económica, Liu ha incursionado en el mercado de arte con gran ahínco y enormes recursos. Sus críticos dicen que no tiene un amor sincero por el arte, sólo por los ingresos que este le puede generar. Pero el empresario defiende su interés explicando que coleccionar arte es primordialmente un proceso para aprender sobre el arte.

En una entrevista con el diario New York Times dijo: "Primero debes amar el arte. Después puedes entenderlo".

Coleccionista "ostentoso"

Contrario a su bajo perfil en el mundo de los negocios, comparado con sus pares del club de multimillonarios chinos, Liu es uno de los coleccionistas más visibles y hasta ostentosos, dirían unos.

Con su esposa, Wang Wei, ha acumulado una importante colección de arte clásico y contemporáneo chino y construido dos museos para exhibirla: el Museo Long Pudong, que se inauguró en el 2012, y el Museo Long West Bund, abierto el año pasado.

"Esto le ha ganado el beneplácito del Gobierno y el público en China -comenta Zhuang Chen-. Principalmente porque está recuperando el arte propio para el país y promoviéndolo".

Pero no todas sus adquisiciones de arte chino han sido exitosas. Su compra en US$8,2 millones de un pergamino de nueve caracteres chinos, supuestamente de la dinastía Song del siglo X al XIII, fue ridiculizada por un grupo de expertos chinos que lo consideraron una falsificación.

La reciente compra del Modigliani es la inversión más grande que Liu ha hecho hasta el momento en una obra de arte, pero marca su interés por el arte europeo e internacional y su apuesta sobre dónde cree que está el mercado rentable.

Nu Couché se expondrá en el Long Pudong, en el 2017, para marcar el quinto aniversario del museo.
Queda por ver cuánto interés habrá en China para ver el cuadro de un artista occidental de una mujer desnuda. Porque, según Zhuang Chen, los museos de Liu han atraído relativamente poco público.

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