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| 4/13/2003 12:00:00 AM

"Tenemos que olvidarnos del sistema paternalista"

El 18 de abril vence el plazo para la presentación de proyectos que aspiran a un apoyo económico del Ministerio de Cultura durante el próximo año. En el momento en el que más se menciona la crisis en la cultura la ministra, María Consuelo Araújo habló con SEMANA.

La critica situacion economica de algunas entidades culturales sigue agravándose y las miradas apuntan al Ministerio de Cultura. El 18 de abril vence el plazo para entregar proyectos que aspiran a su apoyo financiero.

SEMANA: Cada vez hay más instituciones que están en una grave situación. ¿Qué responsabilidad tiene el Ministerio?

Maria Consuelo Araujo: Es claro que hay una obligación del gobierno, a través del Ministerio, de fomentar y estimular la creación cultural. Sin embargo en la dinámica en la que está el país, y concretamente el proceso de descentralización lo que nos ha mostrado es un modelo de corresponsabilidad con las regiones y los municipios. En ningún momento queremos decir que la plata para la cultura es suficiente, y menos en un país con tanto potencial y con tanta diversidad. Que la plata no alcanza para tantas cosas es lo mismo que pasa en educación, en medio ambiente, en salud, en defensa.

SEMANA: ¿Cómo piensan administrar unos recursos tan limitados?

M.C.A.: Nosotros proponemos una fórmula de sostenibilidad que está fundamentada en tres ejes. El primero, los recursos que el gobierno nacional destina y que se manejan a través de concertación que maneja el Ministerio de Cultura. El segundo, los municipios y los entes territoriales, porque la ley 715 de 2001 destinó unos recursos importantes para la cultura de manera directa. Hoy en día esos recursos suman, globalmente, 47.000 millones de pesos, que son girados directamente a los municipios con el único fin de ser invertidos en cultura. Y el tercero es el apoyo que nosotros tenemos que empezar a buscar desde la empresa privada. La cultura pensada desde los recursos que le llegan al Ministerio es insostenible.

SEMANA: ¿Qué presupuesto se tiene para inversión?

M.C.A.: 11.700 millones que se distribuyen en la bolsa de concertación, más 2.000 millones que tenemos en estímulos a la creación y becas.

SEMANA: ¿Cómo se asignan esos recursos?

M.C.A.: Por primera vez hemos querido que los recursos tengan una distribución equitativa en los departamentos y, si bien los proyectos se presentan en Bogotá, hemos pedido a Planeación Nacional que nos ayude a asignar unos cupos equitativos por departamento. Lo que tenemos que pensar es en el impacto, a cuánta gente llega el proyecto, la calidad técnica, la tradición y el reconocimiento en la región. Pero el factor más importante es la cofinanciación de proyectos. Como Ministerio voy a premiar a los que hayan hecho gestiones con la empresa privada para conseguir recursos. Tenemos que olvidarnos del sistema paternalista en el que el Ministerio puede financiar todo porque no es así. Pedimos a las entidades públicas y privadas que presenten proyectos hasta el 18 de abril. Antes no había plazos y los recursos disponibles se daban por las influencias políticas u otro tipo de presiones. Hoy los proyectos del Chocó compiten con los del Chocó y los de Antioquia con los de Antioquia.

SEMANA: Si se redistribuyen equitativamente los recursos para todos los departamentos, ¿no podría ser un poco desigual con ciudades en donde hay mucho más instituciones que en otros departamentos?

M.C.A.: Sí, pero en Bogotá está el Instituto Distrital de Cultura y Turismo, que tiene un presupuesto de inversión tres veces más grande que el del Ministerio de Cultura. Por eso es importante preguntarse cuando se habla de crisis en el Museo Rayo de Roldanillo, ¿dónde está la Alcaldía? Y si hay un problema financiero en el Teatro La Candelaria de Bogotá, ¿dónde está el apoyo del Idct? Lo importante es ver cómo operan los catalizadores de la diversidad regional. Estamos en un país que es un mosaico de diferentes expresiones culturales, por lo tanto no debe ser manejado sólo desde Bogotá.

SEMANA: Si hay ausencia de proyectos en algunos departamentos mientras que en otros puede haber muchos ¿habrá excepciones en esos casos y se podrán replantear?

M.C.A.: Hemos querido probar este modelo y respetarlo con rigor. Hay eventos que son nacionales y se miden de manera diferente a los regionales Poner a competir internamente por recursos a un proyecto de Bogotá contra el Festival Iberoamericano de Teatro desde todos los puntos de vista es injusto. El festival tiene una tradición y un impacto que implica una resonancia nacional. Si no hay una calidad técnica el Ministerio debe acompañar esa formulación de proyectos. Y si de un departamento no llegan los suficientes proyectos fortaleceremos los planes de 'maletas', de música, de bibliotecas.

SEMANA: Se sabe que el Presidente quiere apoyar las bandas musicales por encima de otras ramas artísticas. ¿Cómo ha influido ese aspecto en la asignación de recursos?

M.C.A.: Debe existir una articulación entre los diferentes entes de la cultura. Tenemos el ejemplo del Festival de Música Religiosa de Popayán. Es un festival tradicional, de una calidad artística indiscutible, que venía trabajando con el Festival de Santander de Quilichao, así los costos eran menores. Ahora tienen problemas y cada uno ha presentado un proyecto por aparte cuando se podría hacer, por ejemplo, una gira de los artistas por las regiones para ahorrar algunos gastos. Eso debería pasar con los grupos de teatro. Si pensamos en una gira con recorridos más lógicos, pues la plata rinde más. Si bien hay una responsabilidad de destinar los 11.700 millones a todo tipo de proyectos sí hay unas prioridades claras que son las que esbozó el Presidente en su plan de gobierno, por el que votó la gente.

SEMANA: Los directores de instituciones en crisis son dramaturgos o artistas, y no tienen esa disposición para ir a las empresas en busca de apoyo. ¿Cómo manejar eso?

M.C.A.: Puede que no haya una vocación para establecer un plan de mercadeo ante la empresa privada pero yo sí apelo a la creatividad. Yo creo que estamos en un sector en el que puede reinar la creatividad. La gestión no es sólo del gobierno, somos un equipo. Si no hay más plata es porque la crisis fiscal es una realidad pero eso no quiere decir que nos vayamos a quedar con los brazos cruzados.

SEMANA: ¿Qué continuidad ha habido con programas de los ministros anteriores?

M.C.A.: Yo creo que si bien el Ministerio es un Ministerio joven sí ha habido un nivel de responsabilidad de trabajar políticas a largo plazo. A nivel de programas reconocemos, por ejemplo, 'Salas concertadas', uno de los programas que inició Ramiro Osorio y que buscaba satisfacer la necesidad que tenían las salas de teatro. 'Vigías del patrimonio' es un programa que se viene dando desde dos administraciones pasadas y que consiste en la concientización de las comunidades, la conservación y valoración de su patrimonio. Yo considero que es un modelo internacional. Es nuestro deber fortalecerlo, como proyecto todavía le faltan dientes. Con 'Las maletas de cine' se pensó en que el apoyo al cine colombiano no era sólo desde la oferta, sino también en la necesidad de que llegue a todos los rincones de Colombia.

SEMANA: ¿Qué alternativa le queda a las instituciones ?

M.C.A.: Yo creo que se van amalgamando las piezas para trabajar mejor en equipo. El Ministerio debe ser un catalizador, una herramienta para tocar las puertas de las empresas que puedan tener un interés de participar. Es como asociarnos, decirle a la empresa privada que a usted también le conviene. La invitación es que si redimensionamos el Ministerio como orientador, como ente que presenta proyectos de ley en favor de la cultura, la situación mejorará.
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