Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 11/17/2007 12:00:00 AM

Un estreno dorado

Durante nueve años esta película permaneció en retoques, en una aventura casi tan cinematográfica como la cinta misma. Basada en un cuento de Álvaro Cepeda Samudio, 'Juana tenía el pelo de oro' llega por fin a la cartelera.

Nueve años es mucho tiempo. Es lo que ha pasado desde 1998, cuando se creó Google; en ese lapso ha habido tres elecciones presidenciales en el país; el Deportivo Cali ganó su séptima estrella y ese mismo año se rodó la cinta Juana tenía el pelo de oro. Y desde entonces estaba esperando para nacer. Este fin de semana, por fin, acaba de lograrlo. Parto difícil, sin duda, pero el retoño pinta bien.

En esa gestación, que parecía eterna, todos maduraron y la cinta también lo hizo. La primera en asegurarlo es Xiomara Galeano, quien tenía entonces 14 años, era una estudiante del colegio Sans Façon, de Bogotá, y desde los 8 le había dicho a su familia que quería ser actriz. Tenía tan metida esa idea en la cabeza, que cuando se enteró, a través de una revista, de que había una audición para una niña, se postuló sin haber tomado nunca clases de actuación. Y le fue tan bien, que aunque era una cinta rodada en el Caribe y competía frente a niñas locales, ella, la 'cachaca', se llevó el papel protagónico del filme de Pacho Bottía basado en un cuento de Álvaro Cepeda Samudio.

"Me eligieron por la actitud, por mis ganas y mi empeño, antes que otra cosa. No había estudiado y sólo arranqué con clases poco antes del rodaje", explica la actriz, que ahora tiene 23 años. Lo difícil no fue viajar a otra zona del país a su edad para hacer una filmación, sino enfrentar una película en la que toda la historia se soporta en ella. Y que también incluía desnudos. "Mi familia siempre me apoyó porque les di la confianza. Sabían que ese era mi sueño. Además, yo confié en Pacho -el director- y en su profesionalismo. El personaje se desnuda, no yo. Además, otras cosas deberían escandalizar a la gente, y no eso".

En esos años la actriz se fue a Argentina a estudiar realización de cine y actuación, pero estuvo atenta a la cinta, que se siguió realizando a pesar de no llegar a la pantalla grande. Dos años después rodó escenas en México y tres años después montó las voces. Jaime Abello Banfi, su productor ejecutivo, siguió su mismo camino durante los nueve años completos. "Quería una cinta de calidad, con buen sonido, buena cinematografía, una historia técnicamente bien hecha y bien contada. Aunque tuviera que demorarme años y años, pero que cuando saliera finalmente en cartelera, fuera de altura". Y eso le sucedió, con la ventaja de que con los años se fue dando lo que ya parecía un imposible: el audio llegó a ser perfecto y la edición se hizo como se quería. Aterciopelados grabó la banda sonora de la cinta y por fin estuvieron listas las copias para su distribución. En 2005 obtuvo una beca para su posproducción y el año pasado se estrenó, por fin, en el Festival de Cine de Cartagena. Sólo faltaba su llegada al público masivo.

Y eso ocurrió este noviembre, en el que se presenta por fin al público la historia que forma parte de Los cuentos de Juana, libro de Álvaro Cepeda Samudio, integrante del llamado Grupo de Barranquilla, en el que mezcla lo real con lo imaginario. El relato sucede en Ciénaga (Magdalena) y la protagonista es Juana, una niña que nació con la bendición -o maldición- de tener el cabello de oro, y que se convierte en la ambición de un pueblo que espera de ella la solución de sus males. Mientras todos se la disputan, ella se convierte en adolescente con toda la carga de sensualidad y rebeldía de su edad.

Franky Linero (q.e.p.d.), Fernando Solórzano y Carlos Cruz completan el reparto.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1844

PORTADA

Francisco superstar

La esperada visita del papa a Colombia tiene tres dimensiones: una religiosa, una política y otra social. ¿Qué puede esperarse de la peregrinación del sumo pontífice?