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| 8/23/1982 12:00:00 AM

UN MARZ EN CUARENTENA

Nadie quiere hacerse cargo de la herencia de Rossellini: una película sobre el fundador del soclalismo.

Cuando el cineasta Roberto Rossellini murió, hace cuatro años, estaba a punto de comenzar la realización de uno de sus proyectos más ambiciosos: una película sobre el fundador del socialismo, Karl Marx.
Sólo ahora que su última esposa, la productora y escenógrafa Silvia D'Amico, se ha decidido a hablar, se pudo conocer esta iniciativa del creador del neorrealismo y uno de los autores cinematográficos italianos más importantes, cuya labor fue tan fructífera.
"Trabajar por la humanidad" era el título escogido para la biografía fílmica de Marx, cuyo guión estaba totalmente terminado al igual que algunas de sus escenografías.
"No se ha realizado este sueño quizás no se realice jamás" señaló en estos días con pesar, la mujer que vivió con Rossellini los últimos cuatro años de su vida. "Después de su muerte no ha pasado nada -explicó-. La compañía productora dijo cuando falleció: lo haremos de inmediato, como homenaje. Le presentaron el proyecto a los hermanos Taviani (autores de "Padre Padrone"), pero éstos tuvieron miedo y dijeron que no lograrían llevar a término la película de Roberto"
Meses antes de morir Rossellini había dado a Silvia D'Amico, un sobre en el que había escrito "Silvia, por favor ten esta carta cerrada. Abrela si me pasa algo". En la carta del director sexagenario a esa mujer de treinta años que tanto amó, le pidió llevar a cabo su proyecto. Fue así como Silvia D'Amico se puso en contacto primero con el cineasta francés Francois Truffaut, considerado por los críticos como un "hijo" de Rossellini y al que éste quería enormemente. Pero Truffaut "no se sintió capaz". Después pensó en Margarita von Troots que con "Años de Plomo" se ha convertido en una de las más importantes autoras cinematográficas europeas. "Pensé que podría ser incluso llamativa la idea de dos mujeres que cuentan a Marx" Pero von Troots está trabajando en sus propios proyectos y se dio la otra negativa.
"Sé que pretendo algo loco" reconoció con cierto orgullo Silvia D'Amico. "Quería un gran director que tuviera la humildad de decir: Hago un film de Rossellini como él lo había pensado y deseaba. Pero un director cuando es realmente autor no hace las películas de otro. Quería además un director sin partido político porque 'Trabajar para la humanidad' es una historia fuerte y apasionada, no demostrativa ni ideológica, más fascinante y tempestuosa que 'Lo que el Viento se Llevó' una bellísima historia que narra una aventura juvenil, cuando en 1848. en el tiempo del 'Manifiesto Comunista' Marx tenía 30 años y Engels 28"
Rossellini y D'Amico se encontraron antes de 1973 pero fue en ese año cuando los dos iniciaron una intensa relación. Un amor medio escondido por ambos, pero sobre todo por Silvia, quien incluso llegó a figurar con otro nombre como principal colaboradora de Rossellini en "El Mesías". Allí firmaba como Silvia Bendico. Sobre el cinematografista italiano cuenta que "en sus últimos dos años tenía la pasión por la ciencia y la cultura. Leía como un loco y mataba los libros a fuerza de señales, dobleces y subrayados. Sobre su gran cama estaban siempre esparcidos decenas de libros de los que pasaba de uno a otro sin orden ni continuidad. De este hambre cultural nacían sus enamoramientos repentinos por Sócrates o Komensky. Trabajaba un poco en torno a todo. Después, de golpe, una idea le parecía realizable y comenzaba a trabajar. Aún existen tantas cosas inéditas de Roberto Rossellini: proyectos de películas una escenografía de Polichinela. Otra de Calígula. Soñaba construir imágenes, un abecedario de las ideas capilares de la historia. Sus teorías eran mejores que su práctica y llevarlo a un set resultaba una tarea dura".
Silvia D'Amico relata tambien que Rossellini no tenía ganas de filmar y solía decir que "lo que quiero hacer es suscitar cosas. Las películas que las hagan otros. Qué me importa a mí".
Pero Rossellini quería realizar definitivamente la película sobre Marx e incluso escribió: "El marxismo ha dividido el mundo en dos. Una parte de él considera a Carlos Marx la guía que conducirá a la humanidad hacia un futuro mejor. La otra, lo considera un demonio enemigo de la civilización.
Unos lo consideran el genio y el campeón de la libertad. Los otros un esclavista, un tirano. Pienso que ha llegado el momento de ocuparse de Marx. No para hacerle propaganda, sino para hacerlo conocer como objetivamente fue, a las masas que se enfrentan porque están en su favor o en su contra. El primer paso que daré para ello --dijo sin saber que su sueño se lo haría irrealizable la muerte-- será reflejar el ideal de Marx cuando era joven, de trabajar por la humanidad.
Será una película que narre su ambiente, sus amores, su vida entre 1835 y 1848 para que a través de ello se sepa cómo se convirtió en Carlos Marx."
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