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| 10/18/2008 12:00:00 AM

Una guerra de película

Una entretenida sátira sobre las ridiculeces de Hollywood, plagada de chistes que no siempre dan en el blanco. **1/2 (aceptable)

Título original: Tropic Thunder.

Año de estreno: 2008.

Actores: Ben Stiller, Jack Black, Robert Downey Jr., Brandon T. Jackson, Jay Baruchel, Danny McBride, Steve Coogan, Nick Nolte, Tom Cruise, Matthew McConaughey.

Es menos chistosa de lo que cree que es. Se alarga. Carece de ritmo en ciertos momentos claves de su trama. Pero es una farsa gringa mucho más pensada, mucho más aguda y mucho más crítica que las que suelen llegar a cartelera. Al final, a pesar de cierta desazón que deja a punta de bromas que no dan en el blanco, se le agradecen ese humor negro que jamás descansa, esas escenas paródicas que se ríen de las grandes películas de guerra (Apocalipsis Now, Platoon y Rescatando al soldado Ryan pasan por ahí) y esa mirada satírica a los personajes patéticos de una industria que a punta de taquillas y de egos ha olvidado amar aquello que tiene tantas ganas de vender: el cine.

La entretenida Una guerra de película, que no tiene la culpa del título tan malo que le han puesto en español, es la cuarta película que dirige el comediante norteamericano Ben Stiller. Tras la sensible Reality Bites (1994), la desconcertante The Cable Guy (1996) y la divertida Zoolander (2001), Stiller vuelve a probar que tiene un talento especial para captar el absurdo de todos los días. Vale la pena ver los trailers de producciones falsas que sirven, al principio del largometraje, como presentación de los protagonistas: cinco actores torpes de Hollywood que, en plena filmación de una producción sobre los horrores de Vietnam, se ven envueltos en una guerra de verdad. Vale la pena ver Una guerra de película hasta el final: es entonces cuando un Tom Cruise irreconocible, disfrazado de productor indolente, baila como un idiota seguro de sí mismo, como tantos que gobiernan el mundo.
 
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