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| 12/11/1980 12:00:00 AM

Variedad para los lectores

Algunas de las obras más destacadas en los últimos meses en novela, biografía, política, viajes y poesía.

Jonathan Franzen
Las correcciones
Seix Barral, 2002
734 paginas

Las familias felices son todas iguales, las familias infelices creen tener cada cual sus propios motivos para sentirse desgraciadas, decía famosamente Tolstoi al comienzo de Ana Karenina. Los Lambert, como los extraños Tennembaum de Wes Anderson, son una familia disfuncional que tiene cosas muy interesantes para decirnos no sólo por ser prototípicos de los 90 sino porque su autor, Jonathan Franzen, quiso a partir de ella realizar un ambicioso retrato de la sociedad norteamericana contemporánea.

A través de 732 largas y apretadas páginas -una verdadera Big Mac- y mediante un admirable ejercicio de hiperrealismo, el narrador omnisciente seguirá a cada uno de los Lambert en su inútil propósito de escapar al determinismo de sus lazos familiares. Después de Joyce, se preguntará un escéptico lector reacio a perder su valioso tiempo, ¿vale la pena insistir en el recurso del micrófono en la mente de los personajes para escuchar toda la banalidad de la vida cotidiana? Desde luego que sí cuando, como ocurre en esta novela, se alcanzan grandes momentos de intensidad y de belleza en el lenguaje. Y cuando, además, la banalidad de la sociedad que infructuosamente vemos tratando de 'corregirse' es nada menos que la misma que aún continúa dominando el planeta.

Isaac Bashevis Singer
Amor y exilio
Ediciones B, 2002
430 paginas

Amor y exilio es el segundo tomo de la autobiografía del premio Nobel de Literatura 1978, Isaac Bashevis Singer que trata de su adolescencia y su primera juventud y la huida de Varsovia para escapar del Holocausto. En el primer tomo, En el tribunal de mi padre, el escritor polaco nos había contado su infancia en el interior de una familia jasídica de Radzym.

Aunque Bashevis Singer se hizo conocer a través de sus traducciones al inglés no hay que olvidar que su idioma era el yiddish, aquella extraña lengua nacida del alemán y el hebreo, con palabras romances y eslavas. Las relaciones contradictorias con dicha lengua y con su identidad judía son el foco de su atención y el acicate para la elaboración de un pensamiento verdaderamente fascinante.

Bashevis Singer pertenece a esa rica veta del judaísmo laico centroeuropeo -una especie de agnosticismo en el que la existencia de Dios nunca se acepta del todo- que, al decir de Mauricio Pilatowsky, tiene mucho que contarle al mundo: el exilio es una descripción de la condición humana y cuando todas las naciones perciban que están en el exilio, éste dejará de existir. El judío que habla desde su obra puede ilustrar "cómo caminar en un territorio sin fronteras, en una cultura sin guerras, en una fe sin persecución". Otra faceta distinta al judaísmo imperialista que conocemos y quizá la única esperanza de que los hijos de Isaac (judíos) y de Ismael (árabes) encuentren la paz.

Michael Hardt y Antonio Negri
Imperio
Paidos, 2002
399 paginas

Algunos lo han comparado con El manifiesto comunista; otros se han referido a sus autores como los Marx y Engels de la era Internet; tampoco han faltado el neoliberal que no lo rebaja de "patético" y el izquierdista que no se deja deslumbrar por sus categorías "trasnochadas".

Por todos los debates que ha suscitado y los ríos de tinta que ha provocado, Imperio es sin duda uno de los libros más polémicos de los últimos años.

Con un lenguaje bastante abstruso -sus fuentes teóricas son heterogéneas: El capital de Carlos Marx y Mil mesetas de Giles Deleuze- este libro propone que junto con el mercado global ha surgido un nuevo orden, una nueva lógica y estructura de mando que regula efectivamente estos cambios: el Imperio, el poder soberano que ahora gobierna al mundo. Describirlo en detalle y proponer cómo combatirlo es el asunto de sus casi 400 páginas.

Pese a sus demasiadas tesis discutibles -como la absurda mitificación de la revolución islámica- Imperio enriquece la crítica contra el cada vez menos hegemónico pensamiento globalizador.

Fernando Martinez
Lainez
Tras los pasos de Dracula
Ediciones B, 2002
304 paginas

¿Cuánto hay de verdad en el personaje de Drácula creado por Bram Stoker? Para descubrirlo el periodista español Fernando Martínez Laínez viajó a Rumania y escribió el libro Tras los pasos de Drácula con el que obtuvo el premio Grandes Viajeros convocado por Ediciones B y la compañía Iberia.

Aunque la novela del irlandés ocurre en Transilvania, Rumania, y se basa en la figura histórica de Vlad Tepes, príncipe de la Valaquia en el siglo XV, para Martínez Laínez la ficción y la realidad tienen poco que ver. Stoker nunca visitó Transilvania y su ambientación salió de las bibliotecas británicas. El 'castillo de Drácula"' que los turistas visitan con reverencia es falso y el restaurante La Corona de Oro -clave en la novela- no existía pero ahora sí: fue hecho a propósito para satisfacerlos.

En realidad Drácula fue traducida hasta hace poco al rumano y Vlad Tepes es un héroe nacional explotado por todos los regímenes incluido el de Ceausescu. Hasta donde pudo desentrañar el periodista español, Vlad Tepes no tuvo nada de vampiro y es bastante dudoso que bebiera la sangre de sus víctimas. Eso sí, no hay duda de que fue un 'empalador': ejecutaba a sus víctimas metiéndoles un palo por 'donde la espalda pierde su casto nombre'.

Walt Whitman
Cancion de mi mismo
Panamericana, 2002
205 paginas

El Whitman que teníamos hasta ahora en español en la versión de Borges -cómo olvidar aquel libro de tapas verdes descubierto por azar hace tantos años en una librería de Ibagué- nos parecía insuperable. Pero ahora resulta que ese Whitman era más pulido y más elegante que el original. Como quien dice: más borgiano que whitmaniano. Esa es la primera sensación que deja la lectura de la sorprendente versión de Joe Broderick de Canción de mí mismo -ya no más Canto a mí mismo-.

Broderick optó por una traducción literal que hace aparecer a Whitman más fuerte y exuberante. Sin lugar a dudas cada traductor puede abrir nuevas posibilidades de interpretación a obras que creíamos definitivas.
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