05 abril 2013

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Ya son 19 años sin el cantante Kurt Cobain

ANIVERSARIOEl vocalista y compositor de Nirvana se suicidó cuando era la estrella de rock más influyente. Semana lo recuerda.

Ya son 19 años sin el cantante Kurt Cobain. El emblemático cantante murió a los 27 años cuando estaba en la cima de su carrera musical.

El emblemático cantante murió a los 27 años cuando estaba en la cima de su carrera musical.

¿Qué hubiera pasado si Kurt Cobain no se hubiera suicidado hace 19 años? Hoy tendría 46 años y muchos millones de dólares. Quizá se hubiera separado de su esposa Cortney Love, hubiera dejado las drogas y se hubiera convertido al budismo. O tal vez se hubiera retirado de la música e ido a vivir
a una isla del Caribe. O, por qué no, se hubiera dedicado a hacer pop y hubiera grabado un dúo con Lady Gaga o Katy Perry. Pero lo más seguro es que nada de esto hubiera sucedido porque lo único que de verdad quería Kurt Cobain era morir.

El 8 de abril de 1994 encontraron en una casa en Seattle el cuerpo sin vida del cantante del grupo Nirvana. Cobain se había escapado cuatro días antes de un hospital en donde se recuperaba de una sobredosis. Aún vestido con su piyama, fue a una tienda de armas, compró una escopeta y se pegó un tiro en el garaje de su casa. Un triste final para quien era considerado por muchos el gran genio del rock de los 90.

Los problemas de Cobain comenzaron casi al mismo tiempo que su fama. Desde la publicación de su primer álbum en 1989, Bleach, la banda conformada por él, Krist Novoselic y Dave Grohl se convirtió en un fenómeno. Miles de adolescentes en el mundo se sintieron identificados con las letras agresivas y el sonido estridente de Nirvana. Su música, que se clasificaba en el género grunge, era sombría, triste y reflejaba el estado de ánimo de la juventud de principios de los 90. De cierta forma Nirvana recogía el sonido de grupos como Sex Pistols y The Clash, y lo hacía aún más crudo.

Pero también era una respuesta a la invasión de la música disco y pop de los años 80, en la que predominaban los sonidos sintéticos, las cajas de ritmos y mucha superficialidad en los textos de las canciones. En 1991 grabaron Nevermind, un disco que muchos consideran el más importante de la década. Luego vinieron Incesticide e In utero, que se convirtieron en éxitos de inmediato. Lo extraño era que entre más agresiva era la música de Nirvana más discos vendía.

Pero el éxito afectaba a Cobain. Tal vez porque sentía que detrás de la industria de la música sólo estaba el dinero y que lo que él decía era en vano. A medida que su éxito aumentaba Cobain se sentía más frustrado y así lo hizo saber en su nota de suicidio: "No he sentido la emoción de escuchar y crear música desde hace demasiados años. Cuando estamos tras el escenario y las luces se apagan y el rugido histérico de la multitud comienza, no me afecta en la forma en que afectaba a Freddie Mercury. He tratado todo dentro de mis posibilidades para apreciarlo, y lo hago, Dios, créeme, lo hago. Pero no es suficiente". Su única salida para esta frustración eran las drogas: pasaba semanas enteras en su casa consumiendo heroína y calmantes. Además la relación con su esposa, la cantante del grupo Hole, era cada vez más caótica. Varias veces los vecinos tuvieron que llamar a la policía porque Love y Cobain peleaban y se insultaban hasta la madrugada. En 1992 el servicio social estuvo a punto de arrestar a Love porque había consumido heroína durante su embarazo.

Pero la situación tocó fondo cuando Cobain decidió separarse. Love lo insultó públicamente y afirmó: "No va a huir tan fácil. Lo seguiré hasta el infierno". Además Cobain se sentía muy enfermo y casi no podía cantar. Su garganta y su estómago estaban destruidos. El 8 de enero de 1994, después de un desastroso concierto en Roma, Cobain se encerró en su cuarto de hotel. A la mañana siguiente lo encontraron inconsciente a causa de una sobredosis de heroína. Cobain fue llevado a un hospital dónde permaneció varios días en estado de coma. Cuando despertó fue trasladado al hospital de Seattle. Esa fue la última vez que apareció en público.

Lo siguiente que se supo de él es que se había pegado un tiro. De inmediato miles de jóvenes se agruparon frente a su casa. La viuda salió a la terraza a saludar a los fanáticos. Les regaló ropa de su marido, leyó los poemas de Rimbaud que Cobain adoraba y también leyó su nota de suicidio. Aunque ella lloraba, muchos la culpaban en silencio.

Diecinueve años después sólo quedan incógnitas. ¿Qué hubiera sido de Cobain?, ¿realmente fue tan importante como dicen?, ¿fue su esposa culpable de su muerte? Las respuestas, como siempre, están debajo de la tierra, en un ataúd.

Para algunos, Cobain apenas estaba empezando su carrera y se hubiera convertido en una estrella de la talla de Jim Morrison. Lo único que reconforta a sus admiradores es que Cobain está en el más allá acompañado de Jim Morrison, Jimi Hendrix, Brian Jones, Keith Moon, Janis Joplin y por supuesto de su aclamado Freddie Mercury. Y que todos están tocando en una misma banda. La banda de los roqueros que murieron antes de tiempo.
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