Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1989/07/03 00:00

ZAPATERO A TUS ZAPATOS

En una divertida comedia David Mamet se burla de las películas de gangsters.

ZAPATERO A TUS ZAPATOS

"Las cosas cambian" Dirigida por David Mamet Escrita por David Mamet y Shel Silverstein Protagonizada por Don Ameche y Joe Mantegna.

Un anciano zapatero dedicado ahora a lustrar el calzado de clientes que tienen prisa y que poco hablan con ese hombre que sólo sueña con regresar a Sicilia y tener un pequeño yate para pescar, es contactado por la mafia. Le proponen negocio que rechaza la primera vez y luego acepta porque encierra el ideal de su larga vida: tiene que confesar ante un juez que mató a un hombre (es idéntico al asesino real), ir a la cárcel durante más de cinco años y al salir tendrá su premio.

El anciano, interpretado por un actor estupendo que tiene un don extraño para la comedia (ganó un Oscar por "Coccon" y compartió el premio a la mejor actuación en Venecia por esta cinta), Don Ameche, cree en la palabra y basta un simple apretón de manos para que inicie las últimas horas de su vida como hombre libre. Para que no se arrepienta, la mafia le coloca un guardián, quien supuestamente debería vigilarlo dentro de un hotel ese fin de semana pero el mafioso, un hombre torpe que está castigado por todos los errores que ha cometido contra la "organización"--interpretado por Joe Mantegna--, decide llevárselo a Lake Tahoe, un sitio paradisíaco donde el zapatero es confundido, gracias a su mezcla de inglés y siciliano,con un Don, y es ahí donde la película adquiere el tono de ese humor negro y corrosivo que la convierte en una pieza rara. Ineludible.

El director se llama David Mamet.
Es uno de los principales autores teatrales norteamericanos, especialiiado en obras cáusticas y humorísticas como "Perversidad sexual en Chicago" y "American Buffalo", además de la reciente Speed-The-Plow, con la que Madonna debutó en el teatro. Por su trabajo ganó el Pulitzer. Además, ha escrito el guión de algunas películas célebres, como "Los intocables", de Brian de Palma, y hace dos años debutó como director con House of Games, una película muy inteligente sobre la siquiatra que se ve aparentemente atrapada por un grupo de tahúres y embusteros, quienes han convertido el engaño en un arte delicioso y divertido.

Ahora, con estos dos personajes que nada tienen en común, con ese anciano que sólo quiere regresar al fresco olor del betún y la suavidad del cuero envejecido y ese muchacho torpe que es capaz de matar en el momento menos indicado, Mamet ha logrado una comedia al estilo de los años cuarenta, llena de situciones ridículas y torpes, con equívocos entretenidos, diálogos chispeantes y la presencia de dos actores que convierten ambos personajes en seres vivos, tangibles. Ameche es una de las grandes glorias de la comedia norteamericana y a los 81 años sigue siendo buscado por directores que encuentran en su delgada y elegante figura una garantía para las carcajadas del espectador.
Protagonista de comedias como "El cielo puede esperar" (la primera versión), " La historia de Alexander Graham Bell" y Trading Places entre más de 50 títulos divertidos, compañero de John Wayne, Tyrone Power y Betty Grable, entre otras estrellas, se identificó enseguida con Mamet.

Según David Mamet, el secreto de una comedia de situaciones como esta hay que buscarlo en algunos elementos intrínsecos a la historia misma: "Hay una confrontación aparente entre los dos personajes, el uno con su moral y sus virtudes que los años han decantado, y el otro con su sed de poder que la misma torpeza ha reducido. Pero antes que antagonistas son seres humanos incompletos, se necesitan mutuamente y como en el caso de las historias de Laurel y Hardy o los hermanos Marx, el humor nace de lo que uno le aporta al otro y lo que éste rechaza de aquél.
La risa es una de las situaciones más complejas en el cine, uno no puede ir soltando chistes gratuitamente, tiene que adecuar la atmósfera, ubicar los personajes, dejarlos que respiren tranquilamente para que el mismo espectador vaya descubriendo los elementos humorísticos". Por eso, estos dos personajes provocan carcajadas, porque el uno pasa de los 80 años y el otro no llega a los 30 y, sin embargo, son cómplices y están haciendo lo que no deben y están infringiendo las reglas de esa mafia que sólo busca salvar la cabeza de uno de los suyos y no tiembla ante el espectáculo de un anciano encerrado durante cinco años.
En esa confrontación y luego en los lazos que se establecen entre los dos, lazos que nunca debían haber existido, radica el humor negro de una historia que Mamet ha tratado de contar de la manera más simple, como si estuviera dirigida a los niños de 7 años para quienes el mundo se reduce a un caballito de madera o una película con conejos.

Inteligente, sarcástica, llena de ideas y situaciones bien desarrolladas, con dos estupendos actores y un guión que va buscando la complicidad del espectador, "Las cosas cambian" es una de las más agradables sorpresas de los últimos meses.-

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