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Año de estreno: 2010.
Dirección: Hilda Hidalgo.
Guión: Hilda Hidalgo basado en la novela de Gabriel García Márquez.
Actores: Pablo Derqui, Eliza Triana, Jordi Dauder, Joaquín Climent, Margarita Rosa de Francisco, Damián Alcázar.
El parte es positivo. Aquella terrible maldición que les ha caído a tantas películas inspiradas en las obras de Gabriel García Márquez, y que suele convertirlas en narraciones aburridas, plagadas de personajes que van por ahí pronunciando frases célebres, no se le viene encima a esta versión cinematográfica de Del amor y otros demonios. Las actuaciones que jamás se pasan de la raya, la inteligente sobriedad de una producción que no pretende sustituir la belleza de la prosa con espectacularidades y la esmerada composición de cada una de sus imágenes, convencen al espectador de que está viendo una narración que en verdad vale la pena: qué conmovedores son, por ejemplo, esos momentos en los que el padre Cayetano Delaura y la adolescente Sierva María recuerdan el "por vos nací, por vos tengo la vida / por vos he de morir y por vos muero" de Garcilaso de la Vega.
Sin embargo, una curiosa tendencia a las escenas muy cortas, que quizá venga del guión o tal vez haya sucedido en la etapa de montaje, hace algo borroso un drama que tenía todo para ser contundente, conduce a una extraña ausencia de suspenso que se toma incluso las secuencias de vida o muerte, y deja sin personalidades, sin momentos definitivos y sin resoluciones a ciertos personajes secundarios.
Sucede en la Cartagena de Indias colonial. Sierva María de los Ángeles, una joven de 13 años con una cabellera rojiza que jamás le ha sido cortada, es mordida por un perro cenizo que al parecer sufre de rabia. Única hija del marqués de Casalduero y la mestiza Bernarda Cabrera, pero criada por esclavos africanos bajo la mirada penetrante de los observadores de la Santa Inquisición, Sierva María es poseída por la fiebre. Y a pesar del sensato diagnóstico del médico Abrenuncio, y no obstante las señales de mejoría que comienzan a ser evidentes en su cuerpo, el obispo de la ciudad la declara endemoniada. Y le pide a su discípulo, el cura Cayetano, que gasta demasiado tiempo en la lectura de sonetos, que le dedique todos sus esfuerzos a exorcizarla.
Comienza entonces una historia de amor. Y el amor, que empuja de la religión a la poesía, resulta ser ese demonio que nadie puede sacarse del cuerpo. La directora costarricense Hilda Hidalgo demuestra talento de artista plástico -de la mano del director de fotografía Marcelo Camorino- a la hora de poner en escena el encuentro entre sus dos protagonistas. Sus actores principales, el español Pablo Derqui y la colombiana Eliza Triana, logran verse enamorados no obstante los baches de la narración. Su músico, Fidel Gamboa, contribuye a una atmósfera claustrofóbica que es otra de las virtudes de la producción. Pero la tensión no aparece cuando más se necesita. Y uno se dedica a disfrutar de sus imágenes como quien pasa las páginas de un buen relato gracias a la belleza de sus grabados.
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