Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 7/1/2014 12:00:00 AM

Di María, que estás en los cielos

Con un gol agónico de Ángel Di María al final del tiempo extra, Argentina venció a Suiza. A pesar de su juego mediocre, la albiceleste sigue adelante.

Argentina tiene suerte. En Brasil se enfrentó a Bosnia, que nunca había ido a un Mundial, a Irán y a Nigeria, que ya no es el mismo equipo de hace una década. Era tal vez el grupo más fácil. Pero sufrió pasando. Después en octavos le tocó contra Suiza, que a pesar de unas buenas eliminatorias, tiene muchas limitaciones. Y casi no le alcanza.

Un gol agónico de Ángel Di María a los 118 y un palazo del volante suizo Blerim Džemaili dos minutos después le abrieron la puerta a los cuartos de final. Argentina tiene suerte, pero por su juego mediocre, no es suerte de campeón. Es suerte a secas.


Džemaili se lamenta por el palazo en último minuto.

El escenario ya estaba montado. Corría en la Arena Corinthians de Sao Paulo el minuto 118, en el segundo tiempo extra de un partido donde Suiza complicaba a Argentina. Solo faltaban 120 segundos para los penaltis, para la lotería desde los doce pasos, para que los 11 helvéticos lograran la hazaña.

Pero Argentina tiene a Lionel Messi y a Ángel Di María. No mucho más, pero con estos dos hoy le bastó para pasar de manera agónica a cuartos de finales.

En una mala entrega en el medio campo, Argentina se la robó y la cogió Messi. La ‘Pulga’ encaró una defensa a contrapié, mal parada. Por su derecha, el ‘Fideo’ Di María corría solo. Lio se la sirvió y el volante del Real Madrid le metió un zurdazo cruzado a Benaglio. El portero suizo no alcanzó, gol de Argentina.

En el primer tiempo el técnico Ottmar Hitzfeld propuso un partido un poco más abierto y el equipo de la cruz blanca tuvo dos llegadas claras en contragolpe, desaprovechadas por su delantera. En el primer tiempo la sorpresa era para ellos.

Pero a partir del minuto 46 no hicieron nada más. Resistían estoicamente el embate albiceleste, evacuando de todo y como fuera. Sus salidas se estrellaron repetidamente con Javier Mascherano y pisaron el área solo un par de veces.

Pero a Argentina, el equipo que vale 818 millones de dólares, candidato eterno al título, le faltó claridad una vez más. Hicieron 22 remates a la portería, la tuvieron 59 por ciento del juego pero no se vieron asociaciones, jugadas, toques. No se vio un equipo. Y atrás, aunque contuvieron a los suizos, por momentos se dejaron dominar. Y el arquero Sergio Romero, autor de un par de atajadas, también tuvo pifias graves.

Argentina no parece tener plan, dirección, en el banco de Alejandro Sabella falta imaginación, inteligencia táctica, cambios que revolucionen un partido. Sufre cuando le dan el balón y se atasca.

Cuando el sueco Jonas Eriksson pitó, estalló la hinchada argentina que padeció las burlas de miles de brasileños en la Arena Corinthians. No quería salir, se quitaron las camisetas y cantaban “Soooy argentino, es un sentimiento, que no puedo parar”.

Pero no era para tanto. En el césped no se vio un campeón del mundo.


Los argentinos sufrieron.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.