Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 2010/05/18 00:00

Ballack, el diez alemán, no irá al Mundial

La lesión de Michael Ballack llegó a destiempo y deja a Alemania sin su capitán a pocas de semanas del Mundial. ¿Ahora quién podrá reemplazarlo?

Ballack, el diez alemán, no irá al Mundial

La mayoría de los otros veteranos se habían ido quedando fuera de la selección por motivos diversos.

A Torsten Frings, el seleccionador Joachim Löw lo excluyó argumentando que para esa posición -que debía ser al lado de Ballack- él quería un jugador que hiciera más por la creación; Bernd Schneider terminó, lesionado, su carrera y los dos dueños de la portería, Jens Lehmann y Oliver Kahn, ya tampoco están.

De los veteranos del Mundial de 2002, sólo queda Miroslav Klose. El equipo tendrá ahora la marca de quienes fueron llamados los "jóvenes salvajes" en el Mundial de 2006 -Philipp Lahm, Bastian Schweinsteiger y Lukas Podolski- y a ellos les ha llegado la hora de asumir el liderazgo para guiar a un equipo con muchos jugadores jóvenes.

Las primeras reacciones tras conocerse la noticia de la baja de Ballack apuntan ahora a poner sobre los hombros de Schweinsteiger la responsabilidad de ser el líder del equipo.

Schweinsteiger ha jugado la mejor temporada de su carrera y parece haber encontrado al fin su posición, en el centro del medio campo. Los planes de Löw eran tener a Schweinsteiger al lado de Ballack pero ahora su problema será decidir a quien tendrá al lado de Schweinsteiger.

Los nombres del pasado reciente, Thomas Hitzlperger y Simon Rolfes, se han quedado por fuera de la convocatoria previa; el primero por un bajón de rendimiento y el segundo por lesión. El único que queda para esa posición, si Löw insiste en el sistema del "doble seis", es Sami Khedira, un hombre que ha hecho una buena temporada en el Stuttgar y que fue capitán se la selección alemán sub20.

En todo caso, al margen de los nombres, buena parte del trabajo que tendrá Löw para las próximas semanas será reestructurar al equipo alrededor de un centro que ya no puede ser Michael Ballack.

Sin duda, muchos jugadores deben sentir la ausencia del líder como una entrada brutal en su madurez futbolística. El peso que descansará ahora no sólo sobre los hombros de Schweinsteiger sino también sobre los de jóvenes talentos, empezando por Mesut Özil, es enorme.

En principio, la sensación es que, sin Ballack, el sueño del cuarto título está ahora un poco más lejos.

Algunos de los integrantes de la última selección alemana campeona del mundo han hecho declaraciones desoladas. Olaf Thon dijo que al equipo le habían cortado la cabeza. Pierre Littbarski, por su parte, ha calificado la baja del capitán de "catástrofe".

Löw ha procurado que no surja ahora un ambiente de derrotismo en la selección y ha invitado a que los otros crezcan de manera que puedan llenar el vacío dejado por Ballack, cuya baja comunicó esta mañana al equipo reunido.

"Por un lado es lamentable que él no esté con nosotros, eso está claro", dijo Löw en la concentración de la selección alemana en Sicilia.

"Pero también está claro que para nosotros es hora de unir fuerzas. No puede haber resignación En la historia del fútbol alemán cuando grandes jugadores han causado baja otros han crecido para ocupar su lugar y eso tiene que pasar ahora cuando tenemos un equipo con muchos jugadores jóvenes", agregó el seleccionador.

Ballack, pese a que cuando pueda volver a entrenar ya el Mundial habrá terminado, irá a la concentración de la selección alemana a Sicilia y hablará con el equipo.
 
(EFE)

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