Martes, 17 de enero de 2017

| 1998/07/20 00:00

BANDERA A CUADROS

SEMANA estuvo en las dos últimas competencias de Juan Pablo Montoya, en las cuales el colombiano demostró, una vez más, el porqué es un corredor fuera de serie.

BANDERA A CUADROS

Montecarlo es al automovilismo lo que el Maracaná o Wembley son al fútbol: lugares en los cuales se han escrito algunas de las páginas más importantes del deporte, sitios en donde quedaron inmortalizados nombres que aún hacen soñar. En ese pequeño principado se consagraron grandes leyendas del mundo de la velocidad como Ayrton Senna, Alain Prost y Graham Hill.
A 600 kilómetros de Montecarlo está la ciudad francesa de Pau. En esa pequeña villa se organiza año tras año, en el mes de junio, el que es hoy en día el Gran Premio de automovilismo más antiguo del mundo. Esta carrera, que se celebra desde 1901 _interrumpida únicamente durante el período de la Segunda Guerra Mundial_ ocupa un lugar especial en el corazón de los fanáticos de este deporte en Europa.
Por los mismos días en que gran parte de la humanidad estaba pendiente de la inauguración del Campeonato Mundial de Fútbol, estos dos lugares entraron a formar parte de la historia del deporte colombiano gracias a Juan Pablo Montoya. El piloto colombiano realizó en esas ciudades dos hazañas que no sólo le permiten consolidar su camino hacia la Fórmula 1 sino que demostraron, una vez más, que en el mundo de la velocidad está llamado para grandes cosas. Aunque el sexto puesto de Montecarlo, hace poco más de dos semanas, está muy por debajo de la victoria aplastante que obtuvo en Pau al sacarle una vuelta de ventaja a todos sus rivales, lo que hizo Montoya en estas dos carreras no vale tanto por los resultados finales como por la destreza demostrada.
El fin de semana en Montecarlo no comenzó nada bien para el colombiano. Montoya, además de correr por primera vez en este circuito, perdió el cuarto puesto en la línea de partida cuando la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) decidió sancionarlo por no obedecer la bandera azul durante las sesiones de clasificación. Por lo tanto 'Monty', como lo llaman ya muchos locutores y periodistas europeos, debió arrancar en el séptimo puesto en un circuito en el cual es casi imposible pasar a un rival.
Uno a uno, Juan Pablo logró adelantar a los pilotos hasta alcanzar a su gran rival Nick Heidfield, quien ocupaba el segundo puesto, estableciendo de paso el tiempo de vuelta más rápido de la carrera. Después de haber dejado en claro que él era el piloto más veloz y que habría podido pelear por el primer puesto, Montoya entró a pits para acatar una sanción de 10 segundos, un tanto cuestionable, por haber cortado la chicane al intentar pasar al uruguayo Gonzalo Rodríguez.
El final de la carrera fue menos brillante pues Montoya cometió un error al tratar de sobrepasar a toda costa a Jamie Davies, quien ocupaba el tercer puesto, a solo dos vueltas del final de la carrera. Juan Pablo golpeó por detrás el coche del piloto del equipo Dams, averiando su alerón delantero y una de sus llantas y finalizó en el sexto lugar, perdiendo dos puntos que pueden ser muy importantes para el campeonato pues no hay que olvidar que Ricardo Zonta le ganó el campeonato de la Fórmula 3.000 en 1997 con solo 1,5 puntos de diferencia.
Pero las dudas que habrían podido quedar en la carrera de Mónaco fueron despejadas por la actuación de Montoya en el circuito de Pau, que lo afianzó en el liderazgo en el campeonato de Fórmula 3.000. El fin de semana en Pau fue perfecto: pole position, vuelta más rápida, récord del circuito y primer puesto durante toda la carrera. El año pasado, en este mismo trayecto, después de haber cruzado la meta con 36 segundos de ventaja sobre su inmediato seguidor, todos se preguntaban qué podría hacer Montoya para mejorar. Nadie se imaginó que la respuesta del colombiano pudiese ser tan contundente: tomarle una vuelta de ventaja a todos sus rivales.
Pero a pesar de esas dos impresionantes muestras de habilidad la verdadera prueba para Juan Pablo Montoya no está en el campeonato de Fórmula 3.000, sino en lo que pase en los próximos tres meses con su vinculación a la Fórmula 1. Juan Pablo ya demostró que puede ser campeón de la Fórmula 3.000, pero lo cierto es que la victoria, esencialmente simbólica, no es suficiente para entrar por la puerta grande a la Fórmula 1. Después de todo Rosset, Moreno, Modena, Capelli y otros campeones de la Fórmula 3.000 han pasado por la Fórmula 1 sin pena ni gloria.
McLaren y Benetton acaban de confirmar que prolongarán los contratos con sus pilotos para el año próximo. Por otro lado, Schumacher tiene un contrato con Ferrari hasta 1999 y lo más probable es que Irvine prolongue también el suyo. Por todo esto el momento es crucial para Juan Pablo, pues su futuro inmediato en la Fórmula 1 se definirá cuando llegue el momento de firmar definitivamente, ya sea como piloto principal o como piloto de pruebas.
Equipos de la importancia de Stewart o Jordan ya le han hecho propuestas informales, y es razonable pensar que el piloto colombiano estará sentado en la Fórmula 1 el año próximo. Lo que falta por saber es qué tanta confianza tiene Frank Williams en Montoya y qué tan dispuesto estaría a deshacerse de uno de sus dos pilotos actuales, Villeneuve o Frentzen, para darle paso al colombiano.
Juan Pablo tiene a su favor no sólo sus resultados y su rapidez sino su origen latino y su carácter, que lo llevan a intentar maniobras arriesgadas, a ganar de manera heroica, conquistando el corazón de los aficionados. Y en la Fórmula 1 la popularidad es un argumento de venta que pesa a la hora de las decisiones. Lo cierto es que después de las recientes carreras de Montecarlo y Pau el futuro de Montoya se ve más que prometedor. nn El futuro de Juan Pablo Montoya se ve más que prometedor

"Montoya es veloz por naturaleza"
David Sears es el director del equipo Super Nova de Fórmula 3.000. Es una de las figuras más respetadas dentro del mundo del automovilismo, en el cual su habilidad para pulir el talento de los pilotos es reconocida y admirada.
SEMANA: ¿Cuáles son las principales virtudes y debilidades de Juan Pablo Montoya?
David Sears: Su principal virtud es su valentía como piloto y el instinto que tiene para la velocidad. Además Juan Pablo se ha calmado en el último año, ha aprendido a manejar su temperamento latino y a soportar la presión y ha crecido mucho como ser humano. Está adquiriendo rápidamente un lenguaje técnico, y en ese aspecto ha mejorado, aunque todavía no es perfecto. En este momento yo diría que el piloto más técnico de la Fórmula 1 es Alexander Wurz, quien tiene un diploma de ingeniería. En todo caso Montoya es veloz por naturaleza, tiene buenos reflejos y es inteligente. Esto y la entrega a su trabajo son suficientes para hacer de él un piloto de Fórmula 1 de primera línea.
SEMANA: ¿Qué espera usted del resto del campeonato?
D.S: Es muy posible que Juan Pablo rompa el récord de victorias en una temporada, que creo es de tres o cuatro. Ya lleva tres carreras ganadas y me sorprendería mucho que no podamos ganar otras dos en lo que queda de la temporada. Pero lo que es indispensable para ganar el campeonato es conseguir puntos en cada carrera.
SEMANA: ¿Cómo combina Juan Pablo su trabajo en Super Nova y en Williams?
D.S: El objetivo de este año era lograr que Juan Pablo se concentrara durante los primeros seis meses en la Fórmula 3.000, hasta llegar a la mitad del campeonato. Después de Pau, Juan Pablo recorrerá probablemente 5.000 ó 6.000 kilómetros en Fórmula 1, e imagino que el proyecto de Williams es darle el entrenamiento que siguió Jacques Villeneuve cuando vino de Estados Unidos después de haber ganado el campeonato Indy. Por otro lado, su programa de entrenamiento físico corre a cargo de la escudería Williams. Tan sólo en el último mes ha aumentado la masa muscular de brazos y pecho en un 7 por ciento y tiene la condición física de un atleta. En este sentido Juan Pablo ha trabajado muy duro y pienso que la idea de Williams es que esté en septiembre en capacidad de reemplazar a uno de los pilotos de su equipo.
SEMANA: Por primera vez este año se habla de 'equipos junior', escuderías de Fórmula 3.000 ligadas estrechamente a los equipos de Fórmula 1. ¿Ese es el futuro de Super Nova con Williams?
D.S: Pongámoslo de esta manera: si no tuviéramos una relación muy estrecha Williams no estaría financiando buena parte del presupuesto de Juan Pablo en Fórmula 3.000. Además tenemos a nuestra disposición, en caso de necesidad, las instalaciones técnicas del equipo Williams.

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