Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1995/12/18 00:00

BAÑO DE PLATA

El segundo lugar de Jorge Andrés Botero en el Campeonato Mundial de Patinaje, además de la destacada actuación de la selección nacional, perfilan a Colombia como potencia en este deporte.

BAÑO DE PLATA

HACE TAN SOlo una semana Jorge Andrés Botero ganó el título de subcampeón mundial de patinaje de carreras en el torneo realizado en Perth, Australia, y desde ya está entrenando para el mundial del próximo año. Parece como si las siete medallas -seis de plata y una de bronce- que ganó en el certamen no fueran suficiente para bajarse de los patines por un momento y dejar de correr por todo el mundo buscando una medalla de oro. Quienes lo conocen saben que no lo hará porque tiene un motivo poderoso para no hacerlo: su hermano Guillermo.
El primero de diciembre del año pasado Guillermo León Botero, el mejor patinador colombiano de todos los tiempos, fue asesinado en el centro de Medellín (ver SEMANA 657). Ese día Jorge Andrés, su hermano y mejor pupilo, decidió que honraría la memoria de 'Guillo' ganando una medalla de oro en un campeonato mundial. Desde ese momento empezó a entrenar todos los días, y en marzo de este año se radicó en Perth, con el único objetivo de prepararse lo mejor posible para el mundial que acabó de terminar.
A lo largo de este año suspendió varias veces su preparación en Australia para participar en algunos importantes eventos internacionales, en los cuales se convirtió en una verdadera pesadilla para los estadounidenses y los italianos, los tradicionales líderes en este deporte quienes encontraron en el colombiano un duro rival. Durante los Juegos Panamericanos de Mar del Plata, Argentina, ganó seis preseas de plata y una de bronce, situación que repitió en los Primeros Juegos del Pacífico en Cali. Su potencia, sagacidad y velocidad fueron afinándose con las competencias en las que participó, y la fama de este medellinense de 20 años empezó a andar por las pistas de todo el mundo, hasta llegar a ser reconocido como uno de los mejores patinadores del planeta.
Pero pese a todos los triunfos y reconocimientos, Jorge Andrés no pudo cumplir este año con la promesa de conseguir el oro. Su última oportunidad era en el Mundial, pero las estrategias de sus rivales, ilícitas algunas como obstrucciones y golpes, hicieron que no pudiera llegar a la parte más alta del podio. Por eso, a pesar de haberse bañado en plata y ganar siete de las 12 medallas logradas por la delegación colombiana, Jorge Andrés Botero no estará satisfecho hasta que llegue el campeonato que se celebrará dentro de un año, en el cual seguramente podrá honrar la memoria de su hermano.
Pero lo más triste de todo no es que Jorge Andrés no haya conseguido su medalla de oro después de tanto esfuerzo, sino el hecho de que ni él ni la selección colombiana, que se ubicó en el cuarto lugar detrás de Estados Unidos, Italia y Australia, hayan contado con el más mínimo apoyo de la empresa privada. Tan sólo debieron limitarse a los escasos recursos de su federación. ¿Será que ser potencia mundial en esta disciplina no le interesa a nadie?

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.