Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1995/12/04 00:00

CANASTA NACIONAL

Con la participación de jugadores estadounidenses el campeonato nacional de baloncesto se afianza como uno de los torneos de mayor proyección en el país.

CANASTA NACIONAL

HACE SIETE años algunos calificaron la idea como absurda. Los pocos que confiaron en su éxito fueron tildados de locos. Pero hoy el campeonato profesional de baloncesto en Colombia es una realidad y se consolida con un nivel que año tras año aumenta.
Muy pocos colombianos saben que el mismo día que empezó la temporada de la NBA en Estados Unidos, comenzaron en el país los playoff finales del campeonato criollo. Desde el viernes pasado los quintetos Sabios de Caldas y Caimanes de Barranquilla disputan no sólo el título nacional, sino el derecho a participar el próximo año en la Liga Suramericana de Campeones de Baloncesto, algo así como la Copa Libertadores en el fútbol.
Pero según los expertos, la importancia de este campeonato radica en que ha demostrado -contrario a lo que se pensaba cuando fue creado- que el público colombiano responde de una forma que pocos imaginaron. Muchos de los partidos que se disputaron en los coliseos de Manizales, Bucaramanga y Barranquilla durante los dos meses que dura el torneo, registraron lleno completo. Inclusive llegaron a tener mejor asistencia de público que algunos encuentros de fútbol.
Esto se debe en gran medida a que el valor de los tiquetes para ver un partido de baloncesto está alrededor de los 2.000 pesos. Pero sobre todo porque los ocho quintetos que disputaron el campeonato contrataron para la temporada, de agosto a noviembre, a experimentados basquetbolistas norteamericanos, como Duane Washington, que elevaron notablemente la calidad de los partidos y de paso ayudaron a los jugadores colombianos a mejorar su juego.
Aunque Colombia aún está lejos de alcanzar una figuración importante en el panorama internacional, la verdad es que el campeonato profesional de baloncesto es la mejor oportunidad que tiene el país para competir mano a mano en un futuro no muy lejano, con los gigantes de Suramérica como Argentina y Brasil.
Por ahora lo único cierto es que el decidido apoyo de la empresa privada, que aporta los 1.500 millones de pesos que vale el campeonato, y el respaldo del público son motivos suficientes para empezar a soñar, despacio, que con el baloncesto Colombia podría llegar a tener una evolución tan positiva como la ha tenido el fútbol.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.