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| 6/29/2006 12:00:00 AM

Clásicos con mucha historia

Argentina-Alemania, Italia-Ucrania, Portugal-Inglaterra y Brasil-Francia invitan a soñar y también a evocar varios de los momentos más apasionantes de la historia de los mundiales.

El viernes y el sábado se juegan los cuatro partidos de la fase de Cuartos de Final. Seis de los equiopos involucrados son excampeones del mundo: Brasil, Italia, Alemania, Argentina, Inglaterra y Francia. Los dos restantes (Portugal y Ucrania) disputaron el partido por el tercer lugar del mundial de 1966. Bueno. Casi, porque en aquel entonces Ucrania formaba parte de la URSS. De todas maneras fueron tantos los futbolistas de lujo que Ucrania le aportó a la antigua URSS que puede decirse que estos jugadores que lucen camisetas amarillas y pantalñonetas azules en Alemania 2006 son en parte herederos de la rica historia soviética en Copas del Mundo.

Mientras llega la hora decisiva, una posible manera de matar el tiempo es evocando el pasado.

La primera vez que Alemania y Argentina se vieron en un Mundial fue en 1958. Alemania defendía el título que habían obtenido cuatro años atrás en Suiza, y varios de los protagonistas del llamado milagro de Berna seguían en la selección. Argentina volvía a una Copa del Mundo después de 28 años de ausencia, y lo hacían convencidos de que jugaban el mejor fútbol del mundo. El golpe fue muy doloroso. Tantos años de aislamiento y de triunfos en torneos suramericanos los habían alejado de la evolución del juego, sobre todo en la parte físico-atlética. Alemania ganó 3 a 1 con dos goles de Helmuth Rahn, uno de los héroes del 54, y otro de Uwe Seeler, quien comenzaba a hacer historia con la camiseta alemana. El gol argentino lo marcó Omar Orestes 'el Loco' Corbatta.

Los argentinos vencieron 3 a 1 a Irlanda del Norte pero Checoslovaquia los goleó 6 a 1. Este castastrófico resultado hizo que durante dos décadas los argentinos renegaron de su esencia, intentaran volverse europeos y fracasaron una y otra vez en los mundiales. Con la llegada de César Luis Menotti en 1975 Argentina volvió a las raíces y desde entonces se convirtió en un protagonista de primer orden en las Copas del Mundo.
Alemania, por su parte, llegó a semifinales con gran dificultad, perdió 3 a 1 con Suecia, y terminó en el cuarto lugar luego de caer 6 a 3 ante Francia. Fue una despedida agridulce para los sobrevivientes del milagro alemán de 1954.

En Inglaterra 1966 ambas escuadras empataron 0 a 0 en un juego muy disputado y sólo volvieron a verse las caras en la dramática  final del Mundial de México de 1986, que ganó Argentina 3 a 2. Brown y Valdano pusieron en ventaja a Argentina pero los alemanes reaccionaron y lograron el empate a través de Rummenigge y Völler. Burruchaga aprovechó un pase magistral de Maradona y marcó el gol del triunfo.
Cuatro años más tarde, en Italia, se reencontraron en la final, un triste partido que se definió a través de un penal inventado por el árbitro y que Andreas Brehme convirtió.
En este recuento histórico Ucrania hace las veces de la antigua URSS, que se enfrentó con Italia en el mundial de 1966. Los soviéticos ganaron 1 a 0 con gol de Chislenko, quien cuatro años antes había anotado uno de los goles soviéticos en el famoso 4 a 4 entre la URSS y Colombia.

Portugal e Inglaterra se vieron las caras en una de las semifinales del Mundial de 1966. Los ingleses ganaron 2 a 1, con dos goles de Bobby Charlton. Descontó de penal Eusebio. 20 años más tarde los portugueses se tomaron la revancha en Monterrey y ganaron 1 a 0 con gol de Carlos Manoel.

Brasil y Francia, ese es otro partido con mucha historia. En el Mundial de Suecia de 1958 Francia y Brasil tenían los dos mejores equipos del torneo, pero el calendario los obligó a enfrentarse en semifinales. Fue un partido espectacular. Vavá abrió el marcador a los dos minutos, empató Francia a los 9 por intermedio de Fontaine. El juego estuvo nivelado hasta que se lesionó Jonquet, el cerebro del equipo francés. Como en aquel entonces los equipos no podían hacer cambios, Francia jugó con 10 y terminó perdiendo 5 a 2. Didí puso el 2 a 1 y en el segundo tiempo Pelé marcó tres más. Descontó Piantoni cuando el partido estaba más que resuelto. 

La revancha les llegó a los franceses en los cuartos de final del Mundial de 1986. En 120 minutos de juego empataron 1 a 1 (goles de Careca para Brasil y Platini para Francia) y Zico, que acababa de entrar, desperdició un penal cuando promediaba el segundo tiempo. El partido se definió con lanzamientos desde el punto penal y Francia eliminó a Brasil.

Francia por fin pudo derrotar a Brasil en el terreno de juego 1998, y nada menos que en la final. Dos goles cde cabeza de Zidane y uno más de Petit cuando terminaba el juego le dieron a Francia su primer título mundial.

Son demasiados goles, demasiadas historias las que evocan estos cuatro juegos. Sería muy triste que los jugadores del presente no le rindan tributo a sus antecesores de la única manera que pueden hacerlo: jugando bien, sin ahorrar esfuerzos, sin especular.

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