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| 6/3/1996 12:00:00 AM

CUAL PAQUETE CHILENO

AL UBICARSE EN EL LUGAR NUMERO 11 DEL RANKING DE LA ATP, EL CHILENO MARCELO RIOS PODRIA CONVERTIRSE EN LA NUEVA ESPERANZA PARA EL TENIS LATINOAMERICANO.

Marcelo Ríos no tiene el carisma de André Agassi ni de Michael Chang. Tampoco tiene la regularidad ni el buen servicio de Pete Sampras. Y la mayoría de los rivales con los que tiene que enfrentarse en elcircuito profesional de tenis de la ATP lo sobrepasan por cerca de 10 centímetros. Pero a pesar de todo lo anterior este chileno de 20 años está a un paso de acabar de consolidar una hazaña que tan sólo cinco latinoamericanos han conseguido: ser parte de los 10 mejores tenistas de la ATP.La semana pasada Ríos apareció en el lugar número 11 del ranking de tenistas profesionales tras disputar la semifinal del torneo de Montecarlo, en el que derrotó en cuartos de final al alemán Boris Becker, número cinco del mundo. Aunque para algunos la posición a la que ha llegado el chileno puede no decir mucho, la verdad es que el hecho de que Ríos esté actualmente ubicado dentro de los 15 mejores tenistas de todo el mundo es algo impresionante tras considerar que, a diferencia de quienes hacen parte de este exclusivo sector de la ATP, Marcelo se desarrolló tenísticamente en un país tercermundista como Chile, que obviamente no le ofrecía las mismas facilidades que podían tener los jugadores criados en Europa o Norteamérica.Los únicos latinoamericanos que han llegado a meterse en el club de los Top 10 de la ATP han sido los argentinos Guillermo Vilas quien permaneció dentro de los 10 mejores entre 1974 y 1982; José Luis Clerc de 1980 a 1983; Alberto Mancini en 1989; el mexicano Raúl Ramírez entre 1976 y 1978, y el último fue el ecuatoriano Andrés Gómez, quien fue décimo en 1986 y sexto en 1990. Teniendo en cuenta que la competencia en el tenis aumenta a una velocidad impresionante cada año y que, desde la época en que Gómez fue sexto en el mundo, el número de jugadores en el ranking profesional pasó de 800 en 1990 a cerca de 2.000 en 1996, y como es lógico los niveles de competencia son mucho mayores que los de aquel entonces debido a la evolución de las técnicas y a que los tenistas de hoy en día son mucho más atléticos y fuertes que los de los tiempos de Vilas o Gómez, para los expertos el ranking actual de Ríos es lo más cercano a una proeza tenística.Según el doctor Enrique Gamboa, director de los torneos profesionales de tenis para Colombia y quien conoce la trayectoria de Ríos, "para un jugador de las condiciones sociales, nutricionales y sicológicos como las de Marcelo, llegar a ser 11 del mundo es algo fuera de serie, que lo convierte en este momento en un fenómeno latinoamericano". Un 'chino' mimadoHasta hace un par de años para los aficionados 'El Chino' Ríos, como lo llaman en su país por sus ojos rasgados, no pasaba de ser un niño mimado, arrogante y maleducado. Sin embargo, ahora que está a las puertas del Top 10 el aprecio por él en los medios tenísticos alcanza niveles insospechados, que llegan incluso a la idolatría. Lo curioso de todo esto es que Ríos, hijo de una profesora de escuela y de un ingeniero civil, no ha variado en nada su personalidad engreída, soberbia y apática que siempre lo ha caracterizado. Hace poco, por ejemplo, en una entrevista con la televisión inglesa después de haber derrotado a Boris Becker en Montecarlo, Ríos demostró lo caprichoso que puede llegar a ser cuando prefirió contestar en español las preguntas que le hacían, a pesar de hablar perfectamente el inglés. Quienes han estado cerca de él dicen que Ríos es tan variable que en un momento determinado puede saludar a un amigo suyo con la más grande de las sonrisas, y al día siguiente fácilmente no determinarlo.Para los expertos esa personalidad impredecible y extraña, tanto dentro como fuera de la cancha, ha sido parte de la clave del éxito de 'El Chino'. Según Gamboa, "la oscilación de su temperamento dentro y fuera de los torneos hace que nadie pueda hacer vaticinios exactos sobre cómo jugará un partido o cómo responderá las bolas". Y es que Marcelo es un tenista que juega sin importarle si la barra está a favor o en contra suya, si el clima es bueno o malo o si puede ganar millones de dólares por vencer a alguien en un encuentro. 'El Chino' simplemente juega cuando quiere jugar. "Es un tipo de una garra sin igual, cuando decide meterla _dice Gamboa_. Si él resolvió que el partido lo iba a ganar va con todo, va hasta por lo imposible, por bolas a las que no tiene ningún sentido ir, y de esas coge un porcentaje muy alto".'El Chino' es un jugador que así como puede ir perdiendo un set 5-2 contra Becker para terminar ganándolo 7-5, también es un tenista que es capaz de perder dos sets seguidos en el partido siguiente contra un contrincante que está ubicado por fuera de los primeros 250 del escalafón profesional. Esto explica el porqué casi nadie en el mundo puede hacer un pronóstico acertado sobre él.Aunque físicamente es mal dotado porque no es corpulento, es relativamente bajo _1,73 metros_, la parte superior de su tronco es muy menuda y sus brazos muy delgados, técnicamente es un jugador completo ya que es muy rápido, va a la malla bien y todos sus golpes son muy buenos, con excepción de su débil servicio debido a su baja estatura. Considerando todo lo anterior y el hecho de que Ríos se formó en canchas de polvo de ladrillo, lo que lo hace mucho más consistente que sus rivales, nadie duda que en pocos días 'El Chino' entre al Top 10, pues en las próximas semanas jugará dos torneos en esa superficie _el abierto de Roma y el Roland Garros_, en donde si hace las cosas medianamente bien conseguirá los 25 puntos que en este momento lo separan de los 10 mejores y logrará de paso que sus ingresos en lo que va de la temporada lleguen al millón y medio de dólares, cifra que se puede duplicar si se tienen en cuenta los contratos por publicidad, bonos y exhibiciones, y que no es nada despreciable en comparación con los 922.954 dólares que ha ganado en los últimos tres años.Lo que muy pocos saben en este momento es si Ríos llegará a los cinco primeros lugares de la ATP. Inclusive, muchos conocedores dudan que pueda sostenerse durante un largo tiempo dentro del grupo de los 10 mejores, debido a su oscilante personalidad y a su débil servicio, sumado además al hecho de que los jugadores latinos por lo general son menos regulares que los europeos o los norteamericanos. Estos factores, esenciales para sostenerse en esta élite, sobre el papel están en contra del chileno. Pero la verdad es que aunque algunos piensan lo anterior, pocos se atreven a asegurarlo firmemente ya que al fin de cuentas nadie, ni el mismo Ríos, creía que algún día llegaría hasta donde ha llegado. En este momento en lo único en lo que expertos y aficionados coinciden es en que de ahora en adelante Ríos empieza a afrontar la parte más difícil de su carrera, ya que tendrá que demostrarle a todo el mundo que a pesar de su carácter tiene los argumentos necesarios para hacer algo que no es nada fácil cuando se está a las puertas del Top 10: sostenerse. Tan sólo el tiempo dirá si 'El Chino' puede ser por un largo período la nueva esperanza del tenis latinoamericano.
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