Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 1997/01/06 00:00

DE CAPA CAIDA

UN MAL NEGOCIO TIENE A LOS SUNS DE PHOENIX COMO EL PEOR EQUIPO DEL,INICIO DE TEMPORADA EN LA NBA.

DE CAPA CAIDA

Por estos días los hinchas de Millonarios no son los únicos que están angustiados y desconsolados por los resultados de su equipo. Los seguidores de los Suns en el baloncesto de la NBA están padeciendo el mismo suplicio que los seguidores del equipo de fútbol de Bogotá. El quinteto de Phoenix está en el sótano de su división, cargando a cuestas el penoso honor de ser el peor equipo del inicio de temporada. Hasta el cierre de esta edición los Suns habían perdido 15 de los 16 partidos disputados, los 13 primeros en forma consecutiva, y tenían el promedio más bajo de los 29 equipos de la liga con .067. Pero si para los hinchas de Millonarios resulta preocupante y hasta humillante el hecho de pensar que, de seguir perdiendo, su amado equipo puede salir del campeonato profesional, los fanáticos de los Suns tuvieron unos sentimientos de angustia bastante parecidos. No porque su equipo descendiera de la liga profesional, figura que no existe en la NBA, sino por lo degradante que significa en Estados Unidos para un equipo y su fanaticada formar parte de los récords negativos de la liga. Hasta hace pocos días Phoenix iba camino a igualar el poco honroso registro de 15 derrotas consecutivas en el inicio de una temporada, que impusieron los quintetos de Denver en 1949, Cleveland en 1970 y Filadelfia en 1972, sin embargo la única victoria conseguida por el conjunto, el 27 de noviembre contra los Nets, salvó de esta vergüenza a los fanáticos. Pero, ¿cómo se explica que un equipo que ha llegado consecutivamente a los play offs durante las últimas siete temporadas, y que ha sido considerado por algunos como uno de los más fuertes de la última década sea hoy el peor de la NBA? Para los conocedores la respuesta tiene nombre propio: Charles Wade Barkley.El 19 de agosto los directivos de los Suns negociaron con los Rockets el traspaso de Barkley al quinteto de Houston a cambio de cuatro basquetbolistas de ese equipo: Sam Cassell, Chucky Brown, Mark Bryant y Robert Horry. Parecía un buen negocio para los Suns, pues cambiaron a un jugador que por la edad, 33 años, estaría más cerca del retiro que de la gloria, por cuatro que están en la cúspide de su rendimiento atlético al tener 27 años en promedio. Sin embargo el negocio no resultó tan bueno como lo pensaron.Con el retiro de Brakley a los Suns les está pasando lo mismo que a los Bulls en 1994, cuando Michael Jordan se retiró para jugar béisbol: se quedaron sin un líder. Barkley, pese a ser uno de los mayores del equipo, fue esencial durante los cinco años que estuvo en sus filas. No sólo porque ha sido uno de los seis mejores encestadores y uno de los cuatro mejores reboteadores de la historia de la liga, sino porque, al igual que Jordan en los Bulls, es fundamental dentro de cualquier equipo para ganar partidos. En otras palabras, los Suns crearon durante años una gran dependencia de Brakley, y ahora sin él no han podido funcionar.Los nuevos integrantes aún no logran acoplarse y los antiguos compañeros de fórmula de Barkley que todavía continúan en el equipo, como Danny Manning o A.C. Green, han bajado notablemente su nivel hasta el punto que ahora el mejor jugador es Cassell, un hombre que era suplente en los Rockets.Todo parece indicar que el negocio lo hizo el conjunto de Houston, pues Barkley continúa siendo uno de los mejores encestadores y reboteadores de la temporada y ha reforzado un quinteto que antes era bueno, con hombres como Clyde Drexler, Mario Elie y Hakeem Olajuwon, pero que ahora con él parece imbatible. Hasta la semana pasada tenían el segundo mejor promedio de toda la NBA, detrás de los Bulls, con 15-2 y .882. Por ahora, al parecer, a los Suns y a sus fanáticos sólo les queda armarse de paciencia y esperar a que, al igual que Millonarios, el equipo levante cabeza lo antes posible y deje de añorar a los ídolos perdidos.

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